¿Amor u obsesión? Pistas para superar una ruptura

La psicóloga Caridad Ruesta, del área de Biomédicas de la Universidad de Piura, analiza las causas y salidas del sufrimiento al terminar una relación. Confundir el amor con obsesión suele ser el mayor problema.

Caridad Ruesta, Área de Ciencias Biomédicas de la UDEP.

Caridad Ruesta, miembro del Área de Ciencias Biomédicas y colaboradora del Instituto de Ciencias para la Familia de la UDEP.

“Ya no hay una razón para vivir”, “me voy a suicidar”. Estas pueden ser las reacciones de algunas personas ante una ruptura amorosa. La causa: confundir amor con obsesión. “Muchos jóvenes y adultos se confunden, porque uno se va transformando sutil e inconscientemente”, explica Ruesta, colaboradora del Instituto de Ciencias para la Familia (ICF) de la UDEP. Y anota estas recomendaciones para identificar la obsesión y superarla.

Diferenciar si hay amor. Lo más importante es reconocer el amor, que es un movimiento voluntario por el que anhelamos siempre lo mejor para el otro. En cambio, la obsesión es un estado anímico perturbador.

Analizar los sentimientos. Cuando se está enamorado, uno concentra su atención en la pareja, en querer pasar tiempo con ella y complacerla. Sin embargo, si se desarrollan sentimientos de pertenencia, control y manipulación, se ha generado una obsesión.

Investigar. Según el estudio “Estilos de vida de los adolescentes peruanos” (Universidad de Piura, 2010), el 75% de los adolescentes escolarizados deseaba conversar más con sus padres sobre el significado de enamorarse y el manejo de los sentimientos. Es momento de aprender.

¿Obsesión destructiva? Casi todo el mundo se ha obsesionado alguna vez con algo, como cuando no se puede dejar de pensar en algún problema o suceso. Entonces, no sería raro que alguien se obsesione pensando en una ruptura y eche de menos a esa persona. Pero, en algunos casos, ese sentimiento se vuelve destructivo y tremendamente doloroso.

amor

Asumir el vacío. Cuando surge el miedo a la pérdida del otro y la desconfianza, la persona celosa no siente amor sino la necesidad de tener a alguien seguro para llenar el vacío que vive. Aceptar la propia situación y respetar la independencia del otro es uno de los primeros pasos.

Recuperar las oportunidades. Si la persona deja crecer su deseo intenso por estar en contacto frecuente con su pareja para saber dónde está y con quién, no puede crecer, ni tener vida propia. Y pierde la oportunidad de desarrollar su potencial e identidad.

Buscar un contacto sano. Es preciso romper todo tipo de relación dañina para cuidar la salud mental. En algunos casos, el daño emocional de la obsesión afecta el crecimiento personal y social de la pareja. Incluso, puede decantar en algún daño físico personal, como el intento de suicidio, o de otras personas.

Reflexionar sobre el pasado y el futuro. ¿Soy una mejor persona desde que inicié la relación?, ¿he crecido en el aspecto espiritual, intelectual o social?, ¿estoy interesado(a) en el crecimiento personal de la pareja? Si piensa que no está enamorado, está listo para superar la ruptura.