Cultivo de hortalizas y caña de azúcar atrae a industria de riego tecnificado

Tecnificar una hectárea de tierra agrícola cuesta entre US$ 2,300 y US$ 2,500, según Luis Gurovich, profesor visitante a la Maestría en Recursos Hídricos de la UDEP.

Los proyectos de Caña Brava y Maple Etanol han expandido el riego tecnificado en el Perú.

Los proyectos de Caña Brava y Maple Etanol han expandido el riego tecnificado en el Perú.

En el Perú se estima que apenas cerca del 15% del total de áreas agrícolas utiliza riego tecnificado o por goteo, aunque se proyecta que la proporción crecerá en los próximos años, impulsada por la ampliación de los proyectos de irrigación como Olmos (Lambayeque), Chavimochic (La Libertad) y Majes (Arequipa).

Ante esta situación, Luis Gurovich, catedrático de la Universidad Católica de Chile y profesor visitante en la Maestría en Recursos HídricosMaestría de Ingeniería Civil con mención en Recursos Hídricos de la UDEP, estima que existen grandes oportunidades para la industria de la tecnificación agrícola en los rubros de hortalizas y caña de azúcar, además de la fruticultura.

“Hay productos que tienen un valor bajo, como en los granos, el trigo o el arroz, que no justifican la tecnificación de las tierras, pero rubros como la fruticultura resulta más rentable trabajar con riego tecnificado (…). En el Perú hay mucho interés de implementar este sistema en la caña de azúcar y en la producción de hortalizas orientada a a exportación, donde hay grandes ventajas comparativas y se ha desarrollado relativamente poco”, detalla.

Luis Gurovich, profesor de la Universidad Católica de Chile.

Luis Gurovich, profesor de la Universidad Católica de Chile.

Inversión
Gurovich explica que con el microrriego o riego por goteo se ahorran las pérdidas de agua por evaporación y se aplica a la planta exactamente la cantidad de agua que necesita, a diferencia del método tradicional superficial donde se contruyen surcos para que el agua circule.

“Con los sistemas de riego superficiales la eficiencia del uso del agua va del 30% al 40%, mientras que con el riego tecnificado se llega a un 90% o 100% de nivel de eficiencia. Y con esto la productividad se puede duplicar, hasta triplicar en algunos casos”, señala.

Según el especialista, la tecnificación de las tierras agrícolas cuesta entre US$ 2,300 y US$ 2,500 por hectárea y los retornos se perciben en la siguiente temporada porque las plantas se adaptan al sistema inmediatamente.

Gurovich considera que el principal límite de crecimiento de la industria de riego tecnificado en la región es la falta de operarios capacitados en el manejo del sistema, puede puede frenar el interés de los empresarios agrícolas en la adaptación del sistema. Aunque apunta que la formación técnica podría estar a cargo de las mismas empresas que comercializan los sistemas de riego tecnificado.