Deberes de peatón

En una anterior oportunidad, hemos comentado sobre los derechos y deberes de los peatones establecidos por el Reglamento Nacional de Tránsito, normas que necesitan mayor difusión. También sobre ciertas costumbres y hábitos diarios en nuestro transitar por las calles de la ciudad que contribuyen con el desorden (como el parar un taxi para subir o bajar sin importar bloquear el tránsito) o situaciones que nos exponen al peligro de ser atropellados, como el caminar distraídos por las calles o el cruzar la pista por cualquier lado, exponiendo nuestra vida.

Sugerimos además recomendaciones a seguir con la finalidad de irnos acostumbrando a transitar por las calles con mayor atención. Como peatones debemos saber que formamos parte del sistema vial, junto con los vehículos, las vías, las señales y semáforos. Mantener vías en buen estado, señales adecuadas y semáforos funcionando correctamente, contribuyen enormemente a brindar seguridad a los peatones. Si por el contrario estos dispositivos muestran deficiencias, se convertirán en factores de riesgo que aumentan la incertidumbre de los peatones y conductores, incrementando así la posibilidad de atropellos.

Si los peatones deben cruzar por las intersecciones, éstas deben permitir un cruce seguro y tener adecuada visibilidad, tanto para peatones como para conductores. La visibilidad se puede ver seriamente afectada por la presencia de paletas de publicidad muy cerca a la intersección. En Piura es fácil encontrarlas, sobre todo en las intersecciones más congestionadas. Se encuentran ubicadas inclusive, en la misma senda peatonal que conduce hacia el cruce de la intersección. En las zonas de mayor concentración de pasajeros y vehículos, además de paletas y carteles, grandes paneles publicitarios hacen que las luces de los semáforos y cualquier señal de tránsito pasen a un segundo plano. ¿Qué seguridad puede tener un peatón con poca información vial y con sobrecarga de información comercial? ¿Quién regula eso?

La situación empeora si los semáforos son antiguos, con focos sin mantenimiento o simplemente malogrados. Los semáforos supuestamente modernos, también presentan deficiencias: por ejemplo, los contadores de cuenta regresiva de tiempo hacen que las intersecciones se conviertan en puntos de partida de una carrera de piques. Además, por lo general, los tiempos en los semáforos son inadecuados y la cantidad de luces en cada esquina es insuficiente para garantizar buena visibilidad.

Las señales y semáforos son prioridad en la ciudad. Bien diseñados son de gran ayuda para la circulación de vehículos y peatones. Donde se permitan carteles publicitarios, estos no deberían prevalecer sobre la información vial, necesaria para la seguridad de las personas. Mejorar las condiciones de las intersecciones no cuesta mucho dinero y su adecuación no tendría por qué tomar mucho tiempo. Si no es esta gestión municipal, esperemos que las próximas autoridades les presten la atención debida, acorde con la importancia que realmente tienen.

25_06_14_timana