El Profesor universitario

En el marco del XV Coloquio de Filosofía, la Facultad de Humanidades presentó la segunda edición del libro, “El Profesor Universitario”, del filósofo Leonardo Polo, editada en la Colección Algarrobo de la Universidad de Piura en 1996. La conferencia fue pronunciada en un Encuentro de Profesores del Claustro, y corregida por el propio filósofo. Polo denominó a estos textos ‘una propia confesión’. La idea central versó sobre  el deber de los profesores universitarios de llegar al saber superior, distinguiendo  este concepto de otra noción: tercer nivel de enseñanza. No, decía: “El saber superior es la cumbre de lo que el profesor enseña, y luego lo hace avanzar con su propio trabajo. Eso es lo que se espera  del verdadero profesor universitario”.

En otras palabras, “realizar una Universidad exige un duro ascenso a cada uno de los profesores. El que se quede rutinariamente en la explicación de unos mismos guiones, desnaturaliza la vida académica y constituye el fracaso de la empresa universitaria. Hay una larga trayectoria vital hasta alcanzar estas cotas, que suelen llegar al madurar la vida, cargadas de sus etapas previas de un serio esfuerzo por investigar y estudiar. El compromiso con la verdad le exige estar en búsqueda constante, haciendo crecer así el ámbito del saber superior y superando las crisis que la vida conlleva”.

Además, este volumen  publica  dos escritos inéditos: un emblemático discurso pronunciado por él  durante la ceremonia de Colación de su grado de Doctor Honoris Causa, en 1996, y una ponencia que presenté en el marco de un Congreso Internacional sobre Polo que se titula “Ayudar a crecer. Notas sobre la Educación en el pensamiento de Leonardo Polo”, cuestión abordada por el filósofo en un Seminario dictado en la UDEP (1995).

Sostiene Polo: “hace falta replantear los fundamentos de la educación. El punto de partida para ese replanteamiento es la familia y su función educativa”. El hombre lo recibe todo, “es hijo, es un ser que nace. Nace prematuro e inacabado y necesita de la familia para proseguir su desarrollo….“Lo que define más al hombre, desde el punto de vista filosófico, es su carácter filial.  Solamente con la madurez podrá llegar a ser padre”.