Las universidades deben ser focos de promoción de la vida

Desde hace diez años, la Universidad de Piura goza del privilegio de contar entre sus profesores visitantes al Dr. José María Desantes Guanter, prestigioso investigador que ha sabido ganarse un lugar especial en nuestra familia universitaria.

Doctor en Derecho y en Ciencias de la Información, catedrático de varias Universidades europeas como la de Navarra, Complutense de Madrid y Católica de Lisboa, es uno de los primeros investigadores científicos que aplica el Derecho al campo de la Información.

Doctor en Derecho y en Ciencias de la Información, catedrático de varias Universidades europeas como la de Navarra, Complutense de Madrid y Católica de Lisboa, es uno de los primeros investigadores científicos que aplica el Derecho al campo de la Información.

Desde hace diez años, la Universidad de Piura goza del privilegio de contar entre sus profesores visitantes con el Dr. José María Desantes Guanter, prestigioso investigador que ha sabido ganarse un lugar especial en nuestra familia universitaria.

Dada su vasta experiencia como maestro universitario y científico, AMIGOS quiso entrevistarlo para conversar con él sobre el quehacer universitario y la misión de la universidad en la etapa difícil que vive nuestra sociedad.

¿Cómo debe promoverse la investigación y la docencia, en países como el nuestro, si deseamos alcanzar un elevado nivel en todos los aspectos?

Con todos los medios materiales e intelectuales posibles. El que los primeros sean limitados no es excusa para que se pongan en juego las posibilidades insondables de los segundos. Lo fundamental es que los universitarios sepan pensar bien y piensen; que se adiestren para el ejercicio de esa facultad de pensar, de la cual Descartes dijo que era cuasi divina.

¿Qué papel tiene la formación humanística en la Universidad?

Si la universidad ha de formar personalidades humanas, hay que deducir que la formación humanística es medular. Todas las ciencias y las técnicas son reconducibles, en la enseñanza, hacia los valores humanos que son los medios para el desarrollo completo del hombre, individual y socialmente considerado.

¿Cuál es la misión de la universidad?

Con palabras del profesor D’Ors, uno de los mejores universitarios de nuestro tiempo, la misión de la universidad es la formación de personas prudentes. Es decir, que estén capacitadas para ejercitar el hábito de la tolerancia o posibilidad de dar solución, en la vida ordinaria o profesional, a cualquier problema por inusitado y sorprendente que  sea.

¿Cuál sería la mejor manera de lograr el cumplimiento de la misión y objetivos de la universidad y a la vez, un verdadero y rápido desarrollo?

El desarrollo de la universidad está en función del desarrollo de la personalidad de sus alumnos cuando egresan. En este sentido, la universidad no forma –o no debe formar– profesionales, sino personalidades aptas para ejercer, con toda eficacia y probidad, una profesión.

En la etapa difícil que vive nuestra sociedad, principalmente la crisis de valores, ¿cómo puede cumplir su misión la Universidad?

La universidad tiene que formar personalidades que después sean capaces de ser los mejores profesionales. Eso significa no solo una formación desde el punto de vista individual, sino también, desde el punto de vista comunitario.

Ha mencionado Ud. a la familia, y nos viene a la mente la Conferencia de El Cairo, y el empeño de algunos hombres de leyes y de médicos de legalizar el aborto. Ud. en su calidad de observador de la Comisión Jurídica de la Comunidad Económica Europea, nos podría decir ¿qué está pasando en nuestra sociedad?

En la actualidad, como ha sucedido en otras épocas de la historia, estamos en un momento crítico, llegando a extremos de irracionalidad. Pero me parece demasiado absoluto decir los hombres de leyes, porque no son todos, ni son todos los médicos. En España, los médicos, farmacéuticos han protestado por la ley del aborto que está pendiente de aprobación. Sin embargo, hay personas con responsabilidad política e intelectual, que están desviadas. La encíclica del Papa Juan Pablo II, Veritatis Splendor, denuncia esas desviaciones que se han operado principalmente en la vida de los intelectuales; desviaciones que pueden llevar incluso a la destrucción de la humanidad. El aborto es solamente un paso. En España, cuando se consiguió el divorcio, se comenzó la propaganda a favor del aborto, y actualmente ya se ha iniciado la propaganda a favor de la eutanasia. Se afirma que hay crisis de la población mundial, que no hay alimentos suficientes, cuando en la Comunidad Europea se está reduciendo la población de leche o de alcohol y todos los subproductos derivados, o se matan reses, o se arrancan vidas, porque sobran. En fin, hay una degeneración de la sociedad por parte de los intelectuales, porque el ángulo de desviación comienza con las doctrinas filosóficas.

¿Se podría decir que el problema es fundamentalmente una crisis de racionalidad?

El hombre es el único ser de la creación dotado de razón, pero se ha maltratado ese don, haciendo que las cosas sean racionales y si añadimos a ello todo tipo de intereses principalmente económicos, la situación es crítica. Es curioso que sean los países ricos los que están  a favor del aborto y los menos desarrollados reconozcan que es un asesinato. Aquí quisiera destacar un detalle importante. Desde el Derecho Romano, al concebido se le tiene como nacido, a efectos favorables y a efectos de la vida. Pero, la Constitución Peruana, no sé si advertidamente o intencionadamente, dice que el concebido es persona desde el momento de la concepción; la ley peruana es clara y precisa. Esto es Cultura de la Vida, lo otro  es Cultura de la Muerte, muerte de una persona, de un concebido, de un anciano, diría incluso que es muerte de la humanidad.

¿Estamos camino a la muerte de la humanidad?

Por supuesto, el Papa estuvo muy expresivo en su mensaje a la Secretaría de la Conferencia de El Cairo: “allí está en juego el mismo futuro de la humanidad”. Además, en la actualidad, los medios de comunicación dan la impresión de que todos los pueblos del mundo están a favor del aborto, lo cual no es real. En definitiva, los intereses de por medio son muy fuertes; se ha comprobado que las campañas de control de natalidad o del aborto son financiadas por los fabricantes de abortivos o de anticonceptivos. Es absurdo también que algunos movimientos “verdes” o ecologistas, que luchan por salvar la naturaleza, la vida de los animales, estén a favor del aborto. Lo racional es lo favorable a la vida, lo absurdo es lo favorable a la muerte.

En América Latina, ¿estamos cerca de llegar a esa irracionalidad?

No tengo datos cuantitativos ni cualitativos, pero la impresión general que tengo es que aún no llega a esos niveles. Sin embargo, cuando América  Latina resucite económicamente, –y se nota ya ese resurgir–, las personas, las familias, la instituciones deben moverse  para preservar sus principios y valores. Las universidades, como instituciones de la sociedad, deben ser focos de irradiación, de promoción de la vida, que se inicia en la familia.

¿Cómo puede la Universidad de Piura fomentar esos valores, especialmente en la juventud?

Solo tiene que ser Universidad, educar a los alumnos y formar su personalidad, si funciona así ya está cumpliendo su fin. Los valores que el estudiante adquiera en la Universidad le servirán igual, desde el punto de vista de la vida o de la familia, porque esos hábitos son maneras de hacer las cosas y maneras de hacerlas bien. Ocurre que la juventud necesita un ideal, una orientación que la guíe. Y tenemos un Papa que ha puesto la bandera de la verdad y de la fe por delante. La Universidad debe subrayar estos ideales, de verdad, de fe, de familia, de vida, y la Universidad de Piura siempre ha caminado en ese sentido.

Doctor en Derecho y en Ciencias de la Información, catedrático de varias universidades europeas como la de Navarra, Complutense de Madrid y Católica de Lisboa, es uno de los primeros investigadores científicos que aplica el Derecho al campo de la Información.

 Entrevista realizada en el año 1994.