Miguel Grau: el demócrata

El pasado jueves 10 de julio tuve la oportunidad de participar como panelista en el coloquio “Don Miguel Grau: ciudadano probo y respetuoso del orden constitucional”, con motivo de las actividades por el cincuenta aniversario de la Casa Museo Gran Almirante Grau de Piura, teniendo el honor de resaltar la dimensión constitucional de nuestro héroe. A manera de resumen, pude citar dos documentos de importancia democrática e histórica pero poco conocidos, los cuáles también deberían considerarse como textos de obligada lectura en colegios e institutos armados. Se trata de dos documentos que prueban la firme posición que adoptó la Marina en defensa del orden constitucional y rechazo al intento de golpe de Estado de los coroneles Gutiérrez, perpetrado el 22 de julio de 1872.

El primer texto, si bien se trata de un pronunciamiento firmado por los Jefes y Oficiales de la Marina, tiene precisamente a Don Miguel Grau entre sus primeros firmantes. En el segundo texto resalto la frase: “No reconozco otro caudillo que la Constitución”, escrita por el propio Almirante desde el Monitor “Huáscar” a las autoridades y ciudadanos de todo el Sur del Perú, alentando a defender el orden constitucional y a sumarse contra la actitud de los golpistas.

Pude destacar también que la trayectoria de Miguel Grau no se circunscribe al ámbito de la Marina, dado que fue elegido diputado por Paita en las legislaturas de 1876, 1877 y 1878, pocos años antes de estallar la Guerra del Pacífico. Como respetuoso del Estado de Derecho, Grau también debió haberse indignado por el asesinato de Manuel Pardo, jefe del Partido Civil, movimiento político al cual pertenecía.

La historia destaca que su actividad como diputado fue grande y eficaz, presentando interesantes proyectos de ley que contaron con la aprobación de su Cámara; entre sus intervenciones políticas cabe destacar su lucha contra las intenciones de convertir a Paita en un distrito de Piura, argumentado que “No solo como representante de Paita, sino como hijo de ella, lucharé por la permanencia de Paita como provincia”, convirtiéndose en el más firme opositor de dicha iniciativa e incluso ganándose enemigos políticos, pero también el reconocimiento de sus representados. Finalmente, un detalle significativo en nuestra historia democrática es que cada vez que se pasa asistencia en el Congreso, el nombre de Miguel Grau Seminario figura primero en la lista y todos los asistentes dicen vivamente: ¡Presente!