A luchar por la justicia

A la fecha, el Consultorio Jurídico Gratuito de la UDEP ha dedicado 20 años a llevar orientación, capacitación, atención jurídica e infatigables jornadas en las diversas instancias judiciales del país.

Consultorio Jurídico G (5)

Unas semanas antes, un sobrino de doña María le pidió que guardara una moderna camioneta, en el único espacio que podía servir como cochera: el taller de carpintería. María ignoraba que en el techo y en la puerta de la olla del vehículo se hallaba camuflada una gran cantidad de pasta básica de cocaína. Así comenzó el drama de esta familia, atendida por el Consultorio Jurídico Gratuito de la Universidad de Piura.

Corría la mañana de un día de marzo del 2008. Don Pedro estaba trabajando en su pequeño taller de carpintería mientras que su esposa, María, preparaba el almuerzo para ellos y sus dos pequeños hijos. En menos de una hora, regresarían del colegio de Los Algarrobos, un popular asentamiento del sector noroeste de la ciudad de Piura.

De pronto, una persona alta, de traje oscuro y botas negras, golpeó con rudeza la puerta y preguntó por el jefe de familia. La intensa luz de la mañana impidió que don Pedro se percatara del otro policía que asomaba por la ventana. Una voz recia exigió ingresar al domicilio. Sin sospechar lo que pasaba, Pedro abrió la puerta y, cual enjambre de abejas, apareció un grupo de agentes que ordenó la detención de los esposos. La acusación: tráfico ilícito de drogas.

“Era la primera vez que tenía un caso de esa magnitud. La mamá de doña María llegó a pedirnos ayuda. Llorando me contaba que sus nietos iban a quedar desamparados porque su hija y su yerno estaban presos. Era un caso complicado”, recuerda Giovanna Aquino, actual fiscal adjunta de la Segunda Fiscalía Penal de Tumbes, quien se desempeñaba como abogada encargada del Consultorio Jurídico Gratuito de la UDEP.

“Las universidades no son entes apartados de la realidad social. Necesitan crear lazos de conocimiento y colaboración con la comunidad”. 

La magistrada afirma que al inicio le costó creer en la inocencia de los acusados. Después de un paciente recojo de pruebas y de un tedioso proceso, se logró la libertad de Pedro y María. “El proceso demoró, porque el sobrino tardó en contar la verdad”, recuerda. Mientras duró el proceso, don Pedro, en una fría celda del penal de Río Seco, abrigaba la esperanza de la pronta libertad; doña María, tras los barrotes del penal de mujeres de Sullana, vivía angustiada por el futuro de sus hijos.

La desgracia de esta pareja se inició unas semanas antes de su detención. Un sobrino de doña María le pidió que guardara una moderna camioneta Toyota en el único espacio que podía servir como cochera: el taller de carpintería. El vehículo contenía una gran cantidad de pasta básica de cocaína, camuflada en el techo y en la puerta de la parte trasera.

Luego de más de 12 meses de lucha en los juzgados, la justicia le dio la razón a la defensa, a cargo de los profesionales del Consultorio Jurídico Gratuito de la Universidad de Piura (UDEP). “Verlos libres fue la gran recompensa que recibimos por el trabajo realizado. Como este, fueron varios los casos con los que aprendí a relacionarme con la población más necesitada. Fueron tres años de una gratificante experiencia”, afirma la abogada.

A través del Consultorio Jurídico, los docentes y alumnos de la Facultad de Derecho realizan proyección social.

A través del Consultorio Jurídico, los docentes y alumnos de la Facultad de Derecho realizan proyección social.

El nacimiento del Consultorio

Años atrás, justamente durante las visitas de proyección social organizadas por la Defensoría del Pueblo al Penal Río Seco, en la que participaba un grupo de alumnos de la Facultad de Derecho de la UDEP, se generó la idea de crear un Consultorio Jurídico Gratuito, recuerda la doctora Claudia Morán, jueza superior en Piura y profesora de Derecho de Familia. Ella y la entonces profesora Judith Miloslavic se encargaron de los primeros meses de funcionamiento de este centro.

El Consultorio inició sus funciones en junio de 1995, en los ambientes del complejo parroquial San Pedro y San Pablo del asentamiento Los Algarrobos. Este barrio, dividido en varios sectores, alberga una población migrante y amable; está marcado por sus calles amplias y de arena caliente. Ahí, el padre Jesús Moliné, por aquel entonces párroco de la zona, cedió un lugar para el inicio de las labores. A la fecha, han pasado 20 años de infatigable labor entre los arenales, llevando orientación, capacitación, atención jurídica; e infatigables jornadas y litigios en las diversas instancias judiciales del país.

“Los alumnos habían tomado conocimiento de que otras universidades tenían consultorios jurídicos donde ponían en práctica sus conocimientos. Sin embargo, sabían que tenían un diferencial: la Universidad de Piura los educaba para ser mejores personas y querían aplicar esa enseñanza en casos reales, con gente necesitada de ayuda”, señala la doctora Morán.

La población recibe orientación para defender sus derechos.

La población recibe orientación para defender sus derechos.

Salir de la burbuja

Carlos era un huérfano de ocho años. La madre había muerto y su padre lo había dejado. Su abuela, quien lo criaba, salía muy temprano a trabajar en el mercado de la ciudad y dejaba al pequeño en casa. Los vecinos la denunciaron argumentando ‘abandono de un menor de edad’.

El niño fue llevado a la Aldea Infantil San Miguel. La abuela, desesperada, fue al Consultorio Jurídico Gratuito a pedir ayuda para recuperar la tenencia de su nieto. Luego de algunos meses de un proceso judicial, Carlos volvió a sentir las caricias de su abuela y el calor de hogar.

“La pobreza causa este tipo de problemas. Están en tu entorno y pocas veces volteamos la mirada para verlos. Al entrar al Consultorio, comencé a hacer algo que me gustaba: apoyar a la gente con menos recursos”, afirma Paola Farfán, egresada de la Facultad de Derecho; quien también estuvo a cargo del centro.

De esta experiencia, Paola valora lo que ella denomina: “aprendizaje multidisciplinario que ayuda a crecer”. Hoy trabaja en el área de Relaciones Comunitarias de una importante transnacional que extrae minerales en la provincia de Sechura y no ha tenido problema en el trabajo de relacionamiento con las poblaciones vulnerables ubicadas en el entorno de dicha empresa.

Esa misma línea, “ver más allá de las paredes de la Universidad”, es una de las metas que se busca en la formación de los futuros abogados de la UDEP, destaca el doctor Percy García Cavero, profesor de Derecho Penal y exdecano de la Facultad de Derecho. “Los casos que llegan a los consultorios gratuitos no tienen ese carácter ‘relevante’ porque, aparentemente, no le interesan a nadie, no tienen interés mediático ni económico, pero sí humano”, afirma el docente.

“Con un Consultorio se sigue la tradición de las grandes facultades de Derecho del Perú que siempre han tenido este tipo de ayuda social”. 

Mientras fue decano, dice García, hubo momentos difíciles en temas presupuestales. A pesar de ello, no se pensó en cerrar el Consultorio, por la convicción de la gran labor social que se realizaba. “Toda institución privada que tenga alguna finalidad económica debe tener responsabilidad social y contribuir al mejoramiento del entorno; por ello se ha mantenido el Consultorio, sin mayor cuestionamiento, porque prestaba –y aún lo hace– un labor importante a la comunidad”, dice.

Y, las cifras, año a año, confirman que esa decisión fue la más acertada. De acuerdo al último reporte presentado por la actual responsable del Consultorio, Ethel Lossio, solo en el 2014, se atendió un total de 2760 personas; un promedio de 230 consultas mensuales. Entre los casos más recurrentes destacan: demandas por alimentos y omisión a la asistencia familiar –con alto número de casos–, tenencia y violencia familiar. Asimismo, se están llevando casos fuera del Distrito Judicial de Piura, como en Sullana y Chulucanas.

El 2014 se atendió a 2760 personas. Entre los casos más recurrentes destacan las demandas por alimentos.

El 2014 se atendió a 2760 personas. Entre los casos más recurrentes destacan las demandas por alimentos.

Agradecimiento eterno

Rosa llevaba algún tiempo separada del papá de su hija. A pesar de los esfuerzos por mantener a su pequeña, el dinero no le alcanzaba. Conversando con sus familiares, decidió que era momento de hacer valer los derechos de su niña y exigir que el progenitor aporte a la manutención.

El caso de Rosa, recuerda la Dra. Morán, es uno de los primeros que llevó con éxito el Consultorio. Después de algunos años, la hija de Rosa es ya una profesional, responsable y madre de familia. Es enfermera y está estudiando para ser una reconocida chef.

“Es gratificante que haya mucha gente, que luego de algunos años, cuando te ve por la calle, te saluda efusivamente. Siempre se acuerdan de lo que el Consultorio hizo por ellos”, afirma la experta en Derecho de Familia.

Para el exrector de la UDEP y profesor de Derecho Administrativo, Dr. Antonio Abruña, el Consultorio Jurídico Gratuito siempre ha servido como punto de apoyo para los recién egresados y para los docentes. “Los jóvenes abogados tenían un lugar dónde empezar su carrera profesional y los profesores, sobre todo los vinculados a los temas de Derecho de Familia, Civil o Penal, tenían en estos casos una fuente de primera mano que reflejaba, con procesos reales, lo enseñado en las aulas”, afirma.

El doctor Abruña añade que un centro como este permite a los jóvenes estudiantes de la Facultad de Derecho hacer proyección social real y obtener un crecimiento personal. “Algunos alumnos practican y entran en conexión con una realidad difícil pero, al mismo tiempo, una realidad jurídica novedosa donde aportan, honestamente y con entusiasmo, pues entienden que se hace el bien a las personas. Además, con un consultorio se sigue la tradición de las grandes facultades de Derecho del Perú que siempre han tenido este tipo de ayuda social”.

“Toda institución privada que tenga alguna finalidad económica debe tener responsabilidad social y contribuir al mejoramiento del entorno”.

El actual decano de la Facultad de Derecho, Dr. Luis Castillo, reafirma este valor del Consultorio: “Las universidades no son entes apartados de la realidad social. Necesitan crear lazos de conocimiento y colaboración con la comunidad. El Consultorio Jurídico ha enriquecido a la Facultad de Derecho, al permitir que sus alumnos realicen prácticas y que sus profesores tengan contacto con la realidad judicial; también ha beneficiado a la comunidad, pues un gran número de ciudadanos ha alcanzado justicia cuando, de otro modo, habría sido difícil o imposible de conseguir”.

En ese sentido, y con el afán de mantener el buen trabajo realizado, “el Consultorio seguirá trabajando por conseguir una defensa de calidad en todos los casos que lleguen a sus oficinas. Como institución, estamos seriamente comprometidos con el mejoramiento de los niveles de justicia en la sociedad; por eso, estamos empeñados en brindar un servicio de calidad, no solamente en la formación humana y profesional de nuestros alumnos que son los futuros abogados, jueces y fiscales de este país, sino también en el trabajo altamente profesional que proporcionamos a través del Consultorio Jurídico”, anota el doctor Luis Castillo.

En tanto, agrega, la  Facultad de Derecho, que cumple este 2015 sus primeros 25 años, continuará su trabajo serio y responsable en la formación humana y en la preparación profesional de jóvenes. “Nos han confiado la grave responsabilidad de hacer de su vocación por la justicia, una oportunidad de noble engrandecimiento personal (espiritual y material), y una ocasión valiosísima para ayudar al progreso moral  y económico del Perú. Queda mucho aún por mejorar y crecer; pero, las bases ya están puestas”, sostiene el decano de esta Facultad.