El mayor reto de la Universidad

Cada año, la frase ‘Responsabilidad Social’ gana notoriedad en el mundo corporativo. La UDEP, como organización educativa, también tiene un compromiso serio con el país: cambiar la sociedad desde adentro.

Beca 18

Cada año, la frase ‘Responsabilidad Social’ gana notoriedad en el mundo corporativo. Las empresas y organizaciones difunden, a través de reportes de sostenibilidad o memorias anuales, sus iniciativas para beneficiar a los stakeholders o grupos claves con los que se relacionan. La Universidad de Piura (UDEP), como organización educativa, también tiene un compromiso serio con el país: cambiar la sociedad desde adentro.

Julio Hernández, director del programa académico de Administración de Empresas de la UDEP en Lima, señala que la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) es un tema corporativo que atañe a las entidades públicas y a las privadas. Indica que esta puede explicarse a través de distintos enfoques, que van desde el instrumental hasta el moral. En el primero, se justifica el desempeño responsable de las empresas con el fin de mejorar el rendimiento económico y obtener ventajas competitivas. En un enfoque moral, las empresas satisfacen las necesidades de sus grupos de interés sin esperar un beneficio o ventaja competitiva.

Entonces, ¿estamos frente a una ‘moda’ empresarial o un boom de filantropía? Según Hernández, “la RSE puede considerarse un compromiso voluntario de las empresas con el desarrollo de la sociedad y la preservación del medio ambiente. Implica un comportamiento responsable con sus grupos de interés o stakeholders con quienes se relaciona. Para ello, la organización procura satisfacer las necesidades de estos grupos, mediante un planteamiento estratégico que considere la toma de decisiones y las operaciones de la empresa; así, crea valor en el largo plazo y contribuye a la obtención de ventajas competitivas. Por lo tanto, va más allá del cumplimiento normativo o actividad filantrópica”, afirma.

Doctor Julio Hernández, director del programa académico de Administración de Empresas de la UDEP en Lima.

Doctor Julio Hernández, director del programa académico de Administración de Empresas de la UDEP en Lima.

En ese contexto, ¿las organizaciones educativas, como la UDEP, participan también de esta iniciativa? Sobre el papel de la Universidad como organización social, Carlos Pujadas, profesor de RSE, señala: “la Responsabilidad Social Educativa es una visión de la actividad propia de la institución educativa, que integra el respeto por los valores éticos, las personas, la comunidad y el medio ambiente en el contexto de sus operaciones diarias (educar) y en la toma de decisiones estratégicas (dirigir)”.

El rector de la UDEP, Sergio Balarezo, explica: “no hay ninguna universidad en el mundo que no sienta un compromiso social, con el desarrollo de la sociedad donde cumple su labor. La Universidad de Piura no es una excepción. Aunque es una institución privada tiene, como primera responsabilidad, la de cumplir con su Ideario y formar a las personas que pasan por ella”. Y, esta misión no solo considera a los alumnos sino también a los profesores, personal administrativo y colaboradores, con quienes se comparte la filosofía de vida y excelencia en el trabajo, teniendo siempre a la persona como eje de toda actividad humana.

El doctor Antonio Abruña, en una entrevista concedida cuando era rector, afirmaba que la UDEP está comprometida con sus diversos públicos internos y externos y con el desarrollo del país, especialmente a través del cumplimiento de los principios que la rigen, desde su fundación: investigación, formación, docencia e igualdad de oportunidades; y mediante actividades y proyectos de extensión universitaria y proyección social.

En esta línea, la Universidad “promueve la investigación con un enfoque humanista y multidisciplinario. Y, en estos años, tenemos aportes significativos en diversas áreas: hidráulica, reforestación, humanidades, salud y tantas otras…. Aunque nuestro mayor aporte –junto con la investigación– son nuestros graduados. Lo que somos hoy es consecuencia del planteamiento inicial”, anotaba.

Estas afirmaciones son coherentes con el Ideario de la Universidad, en el que se registra, entre las funciones primordiales de la UDEP: “realizar una amplia labor de extensión universitaria que contribuya a la elevación moral, cultural y material de los diversos sectores sociales, y realizar otras tareas de servicio a la sociedad en ámbitos propios de su actividad docente y científica: labores asistenciales, intercambios culturales, asesoramientos técnicos, absolución de consultas, entre otras actividades”.

Junto a cooperantes extranjeros, la UDEP ha ejecutado proyectos que han beneficiado a poblaciones de las zonas rurales.

Junto a cooperantes extranjeros, la UDEP ha ejecutado proyectos que han beneficiado a poblaciones de las zonas rurales.

Una universidad para todos

La misión de la Universidad es clara: educar y formar personas, de ahí que la responsabilidad social gire, precisamente, en torno a la educación. El rector de la Universidad de Navarra, Alfonso Sánchez –Tabernero, miembro del Consejo consultivo de la Revista de Comunicación de la Facultad de Comunicación de la UDEP, afirma que el futuro de cualquier país depende, en buena medida, de la calidad de su sistema universitario. “Las mejores universidades forman ciudadanos cultos, creativos y solidarios; generan ciencia y fomentan la innovación y el emprendimiento; y proporcionan a la sociedad una oferta variada de servicios culturales, educativos y sanitarios”, sostiene.

En países como el Perú, donde el costo del servicio educativo puede convertirse, muchas veces, en el principal obstáculo para acceder a una educación universitaria de calidad, la Universidad de Piura apuesta por el desarrollo del talento profesional. Su esquema de enseñanza combina un alto nivel de exigencia y rigurosidad académica, con un modelo que incluye profesores a tiempo completo, asesoría personalizada a los alumnos y una apuesta por la investigación, desde sus facultades y centros. El objetivo planteado en su Ideario es lograr una formación integral y “fomentar la sensibilidad social para mantener una permanente atención a los problemas concretos del hombre y de la sociedad, orientando la investigación y el estudio a la solución de dichos problemas”.

Sánchez-Tabernero refuerza este planteamiento e indica que las mejores universidades “invierten todos sus recursos en investigación, en la contratación de profesores de prestigio, en mejorar sus instalaciones, en programas de becas para atraer alumnos con talento…”. En este sentido, la Universidad de Piura, nacida en Piura, región que tiene un gran porcentaje de poblados rurales y zonas urbano-marginales, procura –desde su fundación– una auténtica igualdad de oportunidades para “el acceso a los estudios universitarios de cuantos posean la necesaria capacidad académica y humana, con independencia de sus posibilidad económicas, su origen social, su raza o su religión”. Por ello, facilita el ingreso de jóvenes de escasos recursos –cuyo principal obstáculo es el económico– a través de becas, semibecas y de un sistema escalonado de pensiones, acorde a la realidad socio-económica. Gracias a este sistema, estudian pagando un porcentaje menor a la pensión total, según su condición económica.

Según la Oficina de Pensiones de la UDEP, en el 2014, más del 85% de los estudiantes pagó menos de la mitad de la pensión máxima. En cuanto a las becas, con las que se reconoce el esfuerzo de los alumnos más destacados, pueden ser parciales o totales y contemplan situaciones diversas. Jóvenes con alto rendimiento académico, estudiantes en situación de orfandad, los hijos de colaboradores y quienes participen en actividades propias de la vida universitaria (coro o deportes) pueden acceder a estos beneficios. En el 2014, ocho de cada diez alumnos pagaron menos de la pensión máxima; y uno recibió apoyo adicional a través de una beca.

Chalaco es una de las poblaciones beneficiadas con los proyectos de la Universidad de Piura.

Chalaco es una de las poblaciones beneficiadas con los proyectos de la Universidad de Piura.

Compromiso social compartido

La igualdad de oportunidades que promueve la UDEP se cumple con mayor eficacia gracias a la ayuda de amigos de esta institución, en algunos casos. Las alianzas estratégicas con el Estado o instituciones privadas, también canalizan ayuda económica a más estudiantes, bajo la modalidad de becas integrales, con una cobertura al 100%, como: Beca 18, Beca Excelencia, Beca Vocación de Maestro, Beca Bicentenario; Convenio Sinersa, Beca Estudios Montes y asociados. En el 2014, 175 alumnos provenientes, principalmente, de zonas rurales de Piura así como de otras regiones como: Lima, Cusco, Tumbes, Amazonas, Cajamarca y Lambayeque, accedieron a estas ayudas.

La UDEP no vive de espaldas a la realidad de su entorno. A través de la Oficina de Proyectos, facultades y centros lleva a cabo diversas iniciativas orientadas a contribuir a mejorar la calidad de vida de las personas de la región en la que se desenvuelve. Una muestra de ello es el Consultorio Jurídico Gratuito de la Facultad de Derecho que, desde 1995, proporciona orientación respecto a asuntos legales, brinda apoyo en trámites que requieren de la participación de un abogado y sigue los procesos iniciados en el Poder Judicial, Ministerio Público, Municipalidades, Defensoría del Pueblo, entre otras entidades. En el 2014, atendió 2760 consultas y 33 procesos. Si consideramos que el costo mínimo de una consulta jurídica puede ser de 50 nuevos soles, el Consultorio contribuyó a que –en total– las familias atendidas ahorraran 138 000 nuevos soles en asesoría legal.

Además, junto a cooperantes extranjeros, la UDEP ha ejecutado proyectos en Frías, Lalaquiz, Vice, Chalaco y caseríos de Piura y de la frontera Perú – Ecuador, que han beneficiado a más de 23 000 habitantes, con una inversión de más de 32 millones de soles. Dichas iniciativas, algunas de las cuales siguen vigentes, giran en torno a aspectos prioritarios del ser humano: desarrollo de la educación, salud y de las cadenas productivas; gestión de organizaciones sociales, asesoría microempresarial, abastecimiento de agua potable, entre otros.

La labor y compromiso de la Universidad trasciende las aulas y el campus, más aún cuando está próxima a cumplir sus primeros 50 años de servicio a la sociedad. Al respecto, el Rector señala: “El mayor influjo que se puede dar a la sociedad está en hacer las cosas bien dentro de la misma Universidad. La repercusión de este buen hacer, se refleja y encarna en profesionales bien formados que vivirán en coherencia con la formación recibida y trasmitirán ese pensamiento y forma de vida al resto de la sociedad. Cambiar la sociedad desde adentro, ese es el mayor reto social que tiene la Universidad de Piura”.