Más que un complejo de lagunas

Las Huaringas: el espacio del silencio

Las informaciones y comentarios asocian a Las Huaringas, por lo general, con el curanderismo, rituales o paisajes maravillosos. Pero, el Complejo y la zona son mucho más que eso.

El 6 de agosto, expertos del Ministerio de Cultura, el Instituto de Montaña y de la Universidad de Piura expusieron las acciones que se realizan para valorar este complejo. Ellos participaron en el conversatorio “El paisaje cultural del complejo de lagunas ‘Las Huaringas’ como patrimonio mundial de la Humanidad”. El objetivo fue dar a conocer su importancia como parte del ecosistema Páramo andino y la riqueza cultural y natural de esta parte de la sierra piurana.

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Las Huaringas son visitadas por turistas peruanos y extranjeros durante todo el año. (Foto: Mariella Bereche)

Las Huaringas son visitadas por turistas peruanos y extranjeros durante todo el año. Las más conocidas son la laguna Shimbe, la Laguna negra y la del Rey, ubicadas a unos 3800 metros sobre el nivel del mar, entre las provincias de Huancabamba y Ayabaca. La mayoría de visitantes resaltan su belleza paisajística y el ‘poder curativo’, los ‘baños de florecimiento’, sus gélidas aguas. Al oír sus nombres, las asocian de inmediato con brujos, curanderos y ritos sagrados. Hay quienes, como el Instituto de Montaña  destacan también otros valores del lugar, como el hídrico: “Las lagunas son parte del ecosistema páramo, fuente de agua, plantas medicinales, paisajes de belleza escénica excepcional”.

En el 2013, el Ministerio de Cultura (a través de la Dirección de Paisaje), en coordinación con la Dirección Regional de Cultura, la Municipalidad de Huancabamba y el Instituto de Montaña iniciaron la evaluación técnica de la zona, con miras a que sea reconocida como Patrimonio Cultural de la Nación, en la categoría de Paisaje cultural. En este marco, viene promoviendo el proceso de inscripción de este paisaje, a la lista indicativa de la Unesco, para que sea nominado Patrimonio Mundial. En la iniciativa participan: el Ministerio de Cultura, la Dirección de Sitios de Patrimonio Mundial y el Instituto de Montaña; se cuenta con el apoyo de la Facultad de Humanidades de la Universidad de Piura.  Este año, las acciones para lograr los objetivos se han intensificado. Una de ellas es el conversatorio realizado en la UDEP.

¿Por qué debe ser Patrimonio cultural?
La gestora cultural Mariella Bereche, de la Facultad de Humanidades de la UDEP, una de las expositoras del conversatorio, explica otras de las características del Complejo de Lagunas Las Huaringas, que lo avalan para ser Patrimonio Cultural de la Nación. La razón fundamental, explica, es que se encuentran en un ecosistema considerado frágil: El Páramo Andino que, por sus condiciones climáticas y geográficas, “es considerada zona de aprovisionamiento de agua de la región Piura. Las lagunas Shimbe y Negra nacen en una de las mayores cuencas de la región (Alto Piura) que desemboca en el océano Átlántico y en la del Chira, que lo hace en el Pacífico”.

Desataca también los numerosos vestigios de la actividad humana que posee el lugar. Explica que se trata de un espacio que las antiguas civilizaciones (Guaycundos e Incas posteriormente) consideraban sagrado, por la presencia de los Apus o cerros sagrados (la cordillera Huamaní) y las Cochas o lagunas (las Huaringas son, aproximadamente, 35; 14 tienen usos rituales) consideradas como deidades durante la época prehispánica.

Las Huaringas (2)

La zona posee varios vestigios de actividad humana. (Foto: Instituto de Montaña).

Agrega que en la zona, además, se ubica parte del Camino Inca Principal que conectaba con Aypate, el camino Inca secundario que llevaba a las lagunas y encontramos restos de las ciudadelas incas más grandes de Huancabamba: Caxas. Y, por otro lado, “tenemos patrimonio inmaterial particular, ligado a las prácticas y forma de vida del poblador local, pues conserva la tradición incaica en la forma de organización social; actividades agrícolas y ganaderas. Se han recuperado técnicas de siembra, manejo de suelos y agua, gastronomía y textilería”, menciona la gestora cultural de la UDEP.

Todas estas manifestación, señala, convierten este espacio en único y particular “pues en él se conservan vestigios del paso de numerosos grupos humanos cuyas manifestaciones culturales son el resultado de los saberes ancestrales acumulados para convivir de manera armónica con su entorno natural”.

Las Huaringas y Piura
Sin duda, con todas las potencialidades de la zona y lo que esta aporta naturalmente a la Región, su posible declaratoria como Patrimonio Cultural de la Nación o su inclusión en la lista de Patrimonio Mundial traerían una serie de beneficios añadidos.

En primer lugar, si se considera que la categoría de Paisaje cultural es reciente y que solo hay unos 6 expedientes en proceso de declaratoria como Patrimonio Cultural de la Nación, Piura “sería una de las pocas regiones que contaría con un nuevo patrimonio en esta categoría. Ello supone, una oportunidad para generar un modelo de gestión del territorio más integral con una visión multisectorial que permita, además, la participación activa de las comunidades rurales reforzando el proceso de inclusión social como política estatal”, anota Bereche.

Por otro lado, indica, supondría un mecanismo eficiente para la obtención de fondos para el desarrollo de iniciativas a mediano y largo plazo para la gestión de este espacio. Asimismo, para la conservación y uso sostenible del patrimonio natural y cultural, pues facilitaría acciones para el desarrollo socioeconómico, a través de la revalorización del patrimonio cultural, las actividades económicas, los saberes ancestrales y la forma de vida del poblador local. Y, la planificación de actividades turísticas en la zona alta de Huancabamba y Ayabaca, explica la gestora cultural.

Adicionalmente, si se incluye en la  lista indicativa de Patrimonio Mundial, “la región Piura se posicionaría en el mundo, como poseedora de un recurso patrimonial con enorme potencial, incrementando la afluencia de visitantes nacionales y extranjeros”.

El desarrollo de Las Huaringas como destino turístico, por ejemplo, diversificaría la oferta turística actual de “sol y playa” de nuestra región, acercando al visitante a actividades relacionadas al turismo cultural y sus variaciones (turismo vivencial, esotérico, entre otras) y al ecoturismo.

El reto, señala Mariella Bereche, es “mejorar la planificación del destino para el uso del patrimonio cultural y que este se convierta en un producto turístico atractivo para los visitantes; con una perspectiva integradora en la que la principal beneficiaria de la actividad turística, sea la población. Para lograrlo, hace falta mejorar la cadena de servicios, fortalecer las capacidades de la población para que pueda realizar otros oficios (como arrieros, orientadores turísticos); e iniciativas económicas en restaurantes, hospedajes y venta de artesanías”.

Sobre el conversatorio
En el conversatorio, denominado “El paisaje cultural del complejo de lagunas ‘Las Huaringas’ como patrimonio mundial de la Humanidad”, el doctor Jorge Recharte, director del Programa Andino del Instituto de Montaña, expuso  “El ecosistema de páramo y sus valores culturales y naturales”.  El proceso de declaratoria de un paisaje cultural como Patrimonio Mundial de la humanidad fue abordado por la arqueóloga María Belén Gómez de la Torre, de la Dirección de sitios de Patrimonio Mundial.

Por su parte, la especialista Lenka Figueroa Añorga, de la Dirección de Paisaje Cultural del Ministerio de Cultura, habló sobre las características del paisaje cultural del complejo Las Huaringas. Diana Aguirre y Mariella Bereche, de la UDEP, plantearon los retos de la gestión del patrimonio piurano y su impacto en el desarrollo.