“Martha Hildebrandt constituye uno de los referentes en el estudio del habla peruana, especialmente la de la costa”

A propósito del cumpleaños número 90 de Martha Hildbrandt, la profesora Shirley Cortez resalta el aporte de esta lingüista al correcto uso de la lengua en el Perú.

Martha Hildebrandt celebra, hoy 13 de enero, su cumpleaños número 90. A propósito de ello, la Mg. Shirley Cortez,  especialista en lingüística y docente de la Facultad de Humanidades, detalla cuáles han sido los aportes más importantes de esta estudiosa al uso de la lengua en el Perú.

¿Quién es Martha Hildebrandt en el estudio de la lengua en el Perú?

Martha Hildebrandt es una de las lingüistas más reconocidas en el ámbito peruano e hispanoamericano gracias a sus estudios sobre la variedad dialectal del español peruano, sobre todo en el plano léxico.

¿Cuáles considera que son sus aportes más importantes al uso de la lengua en el Perú?

Hildebrandt constituye uno de los referentes en el estudio del habla peruana, especialmente la de la costa. Su tesis doctoral, El español de Piura (1949), por ejemplo, es uno de los pocos estudios serios que sobre esta modalidad se han elaborado, en el que se da cuenta de los fenómenos lingüísticos propios de esta zona costera del Perú. Asimismo, su Diccionario de Peruanismos es un valioso aporte para el conocimiento del léxico peruano, camino iniciado por Juan de Arona, seguido por Ricardo Palma, y continuado por varios amantes del habla peruana que, en una minuciosa labor, van recopilando listas de palabras que identifican como propias de su suelo. El Diccionario de Peruanismos es una de las fuentes de consulta obligada para quien quiera conocer no solo el significado de ciertos peruanismos, sino también una explicación sobre su origen y uso.

¿Qué es escribir bien?

Escribir bien supone poder plasmar con palabras el propio pensamiento, de forma que el otro sea capaz de llegar a él, lo cual exige del que escribe una capacidad de organización, el seguir un esquema previo que le permita transmitir sus ideas con claridad y orden, siguiendo una jerarquía. Escribir bien implica no solo conocer las reglas del idioma (ortografía y puntuación), sino también las reglas textuales, esto es, qué tipo de texto se quiere escribir y qué formato se ha de seguir para hacerlo bien. No es lo mismo escribir una carta que una solicitud, responder en un examen que un mensaje de texto… Cada tipo de texto tiene una estructura más o menos fija que el hablante va aprehendiendo, sea a través de la enseñanza formal (colegio, universidad) o por experiencia vital.

¿Por qué es necesario revisar las actualizaciones de la RAE?

La Real Academia Española junto con la Asociación de Academias de la Lengua han empezado desde hace unos años ya una nueva forma de trabajo conjunto que busca mantener la unidad del idioma, pero respetando la diversidad. Cada país hispanohablante, aunque habla español, lo hace a su manera, manera que es igual de válida que cualquier otra. No obstante, en el nivel culto y cuidado, formal, los 21 países hispanohablantes presentan una variedad bastante homogénea, que se apoya en la normativa, en lo que se considera “correcto” o “incorrecto” en español.

En este sentido, el criterio de corrección tiende cada vez más a una visión panhispánica y ya no centrada en la metrópoli madrileña, como ocurría en el S. XIX. Las nuevas obras académicas, el Diccionario de Americanismos (2010), la Gramática (2009), la Ortografía (2010), el Diccionario (2014) procuran atender a esta diversidad del español e intentan tener también un matiz más descriptivo, aunque mantienen el criterio normativo, censurando usos y recomendando otros. Asimismo, las nuevas publicaciones se dirigen también a todo aquel que, sin ser especialista, quiera conocer más su idioma y profundizar en él.

Las lenguas van cambiando de acuerdo con el uso de los hablantes y la Academia no es ajena a ello, aunque, como es natural, siempre irá detrás, porque el habla es más rápida; no obstante, su tarea es ir dejando constancia de estos cambios.

Sabemos que el blog ‘Castellano Actual’ tiene muchas visitas, ¿por qué considera que a las personas aún les preocupa escribir bien?

Escribir bien es una preocupación, sobre todo, de aquellos que día a día se enfrentan a situaciones en las que deben elaborar distintos tipos de textos y en que en ese proceso se ven asaltados por dudas o no resultan satisfechos con el producto elaborado: ¿se escribe con b o v?, ¿esta palabra lleva tilde o no?, ¿se entiende lo que digo o no?, etc. Algunos buscan soluciones: preguntan a un compañero, recurren al diccionario, consultan el blog; otros, sin embargo, se despreocupan y dejan recaer sobre el lector la tarea de corrección y subsanación del error.

La preocupación por escribir bien podría tener relación con el cuidado de la imagen, es decir, cómo queremos que los otros nos vean, cómo nos mostramos ante el otro. Asimismo, escribir bien implica asumir la responsabilidad sobre lo que se dice y cómo se dice, sabiendo que lo que está escrito permanece y que puede ser motivo de halagos o de condenas.

Finalmente, ¿cuáles son esos tres consejos que se deben seguir para escribir bien?

En primer lugar, así como se dice que hay que pensar antes de hablar, también se debe pensar antes de escribir y no dejarse llevar por el primer impulso, sino organizar –en la mente o en un papel– lo que se quiere comunicar, sobre todo, si se es un escritor inexperto.

En segundo lugar, hay que tener en cuenta diversos factores antes de escribir: qué se quiere lograr con el escrito (la intención comunicativa: informar, persuadir, pedir disculpas, etc.), a quién se dirige (si es un receptor conocido o no, si existe confianza con él o no, si hay una relación de igualdad jerárquica o no, qué edad tiene),  en qué medio (por correo electrónico, por Facebook, en una vitrina, en un periódico), en qué situación (formal, informal, solemne, distendida), etc.

Por último, es necesario revisar lo que se ha escrito. Lo primero que se escribe siempre debe ser un borrador que habrá que pulir, acortar, alargar, corregir, quitar, fijarse en el tono (muy serio, muy informal o muy autoritario), seleccionar las palabras que más se ajusten a lo que se quiere expresar, etc. Se debe revisar no solo la forma (letras, tildes, mayúsculas o puntuación), sino también el contenido: que el texto refleje lo que realmente se quiere decir y que lo diga bien.