A dónde van las Matemáticas en el Perú

Cada tres años, los resultados de la prueba PISA generan propuestas para superar deficiencias educativas. Sin embargo, deberían generar el fomento e implementación de la didáctica de las disciplinas evaluadas.

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Cada tres años, los resultados de la ya famosa prueba Pisa generan propuestas para superar las deficiencias, acciones concretas en materia de Educación; o alarma, si el nivel de los estudiantes del país está en los últimos lugares o ha descendido, respecto a la prueba anterior. Sin embargo, deberían generar el fomento e implementación de la didáctica de las disciplinas evaluadas.

Si bien la prueba del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA, por sus siglas en inglés), de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, considera temáticas amplias como Matemáticas, Lectura o Ciencias (tema para el 2015), nos centraremos en la primera, por considerarla fundamental en el quehacer y la vida del hombre.

Aún sin saberlo, nuestra relación con las Matemáticas nace cuando estamos en el vientre materno: desde la suma de cromosomas, el tiempo que estamos en gestación, el número de calorías ingeridas, etc. Luego, esta relación no termina nunca. Esta ciencia está conectada a todas las disciplinas importantes; también a la economía doméstica, a los juegos infantiles (tradicionales e informáticos). De ahí que su aprendizaje y enseñanza sean tan importantes, más aún en este siglo, cuando las Matemáticas han avanzado increíblemente, especialmente en el análisis y la simulación numéricos y en la computación e informática.

Pero, ¿qué tienen que ver las Matemáticas con la didáctica? La didáctica, que es el arte de enseñar, ha crecido en significado e importancia. Hoy no solo es una palabra sino que constituye una disciplina de estudios. Inclusive, algunas universidades del mundo ofrecen maestrías y menciones en Didáctica, no solo de las Matemáticas sino de diversas materias: Lengua, Comunicación, Idiomas, Ciencias Sociales, Ciencias Experimentales, entre otras.

El doctor Miguel R. Wilhemi, matemático y docente de la Universidad Pública de Navarra y profesor visitante de la Universidad de Piura, señala que la Didáctica se ocupa de la construcción y comunicación del saber y que lo esencial en ella es determinar los medios que permitan una reconstrucción racional –en la escuela– de los contenidos a enseñar y aprender. En cuanto a su importancia, indica que los profesores de cualquier área “necesitan incorporar un cierto ‘estilo educativo’, que se concreta en unas herramientas para la gestión y funcionamiento de aula. La formación continua del profesorado en Didáctica General cumple un papel central para la cohesión de la plana docente y el desarrollo de un proyecto de centro, que sea coherente”.

Explica que el docente de cualquier disciplina “precisa de una formación específica, que le permita la modelización del saber a enseñar. Necesariamente, requiere de herramientas específicas que atiendan a la naturaleza de los objetos, en nuestro caso, (matemáticos) que deben ser enseñados y aprendidos”.

Flor Hau Yon Palomino, docente de la Facultad de Ciencias de la Educación de la UDEP.

Flor Hau Yon Palomino, docente de la Facultad de Ciencias de la Educación de la UDEP.

La magíster Flor Hau Yon Palomino, docente de la Facultad de Ciencias de la Educación de la UDEP, asegura que es un hecho que la Didáctica contribuye al mejoramiento de la calidad de la enseñanza y del aprendizaje. “Cumple un papel primordial; aunque un profesor sepa mucho y tenga una maestría o doctorado en su materia, si no sabe transmitir sus conocimientos, estos no le valen de nada, pues no logrará aprendizajes en sus alumnos ni el desarrollo de sus capacidades y potencialidades”.

La exdecana agrega: “la tarea de la enseñanza es un proceso complejo. Es importantísimo planificar, diseñar e implementar en el aula una variedad de actividades y situaciones didácticas para que el alumno aprenda; para ello debe seleccionar los materiales más adecuados e incluso, planificar la evaluación”.

Para enseñar bien las Matemáticas

Marcos Zapata Esteves, docente de Didáctica de las Matemáticas en la Facultad de Ciencias de la Educación

Marcos Zapata Esteves, docente de Didáctica de las Matemáticas en la Facultad de Ciencias de la Educación

Siempre hemos oído, y lo sabemos por experiencia, que un buen profesor puede hacernos amar una materia y hasta desear enseñarla; sucede lo contrario con un docente que no trasmite bien lo que sabe.

El doctor Marcos Zapata Esteves, docente de Didáctica de las Matemáticas en la Facultad de Ciencias de la Educación, explica que si bien la enseñanza-aprendizaje de este curso evoluciona favorablemente en el Perú, según las cifras oficiales del Ministerio de Educación y, además, se ha pasado de una enseñanza basada en los contenidos a otra en la que el alumno es el eje del aprendizaje. “Lamentablemente aún no existen investigaciones y publicaciones para conocer el avance de la aplicación de las teorías y cómo se van incorporando las nuevas estrategias en el aula”.

Lo que sí se sabe, indica el doctor Wilhelmi, es que la actitud y vocación del docente para la enseñanza y aprendizaje de las Matemáticas son esenciales. “Si no se ama la profesión es difícil motivar a aprender al estudiante. A una persona vocacional, la complejidad del sistema didáctico, como las interacciones docentes-estudiantes-matemáticas, le apasionan. La novedad y cambio incentivan su desempeño… Si no hay vocación ni se cultiva la pasión por la profesión, lo cotidiano acaba siendo demasiado tedioso, para estudiantes y docentes…”. Paulos, añade el matemático, resumió esta idea así: “parte de la culpa de la pobre instrucción que se recibe en la escuela primaria recae en los maestros poco competentes y que, en el fondo, sienten poco aprecio por las Matemáticas.”

Citando a Livigstone, Wilhelmi describe así, al buen profesor: “se le reconoce por el número de temas interesantes que se abstiene de enseñar”. El docente no enseña los temas para los cuales no tiene medios adecuados o situaciones idóneas para garantizar el aprendizaje en sus estudiantes, explica.

Además, comenta el experto español, un buen maestro, formado en Didáctica, conoce mejor sus limitaciones y fortalezas, sabe interpretar mejor a sus estudiantes, no recurre a tópicos que año tras año se revelan ineficaces. Busca limitar su responsabilidad matemática, trasladando a los estudiantes gran parte de ella, construye situaciones que permiten la reconstrucción del conocimiento y la dotación de significado a los aprendizajes; y, sobre todo, da un estatus al error, pues sin él no hay aprendizaje. “Si únicamente penalizamos el error y no le damos carta de ciudadanía en las clases, el acto educativo se pervierte irremediablemente”, advierte.

Para Zapata Esteves, la Didáctica de las Matemáticas da al docente “una comprensión del objeto matemático, desde su naturaleza de creación y evolución, para reflexionar sobre él y encontrar las estrategias adecuadas para la enseñanza y aprendizaje de los alumnos”. Además, dice, la disciplina tiene una gran proyección práctica que responde a las interrogantes: “quiénes son, cómo aprenden y para qué formar a los estudiantes; qué mejora profesional necesitan los maestros, qué deben enseñar; qué implica la actualización del saber y, especialmente, cómo y con qué medios se realiza la enseñanza en el desarrollo del sistema metodológico”.

De esta manera, continua, se podrá enseñar a los estudiantes a construir su propio conocimiento: manipulando, razonando, haciendo y desarrollando su pensamiento lógico. “Es también importante que los problemas planteados se relacionen con su entorno y su vida ordinaria. Estos deben ser interesante, abiertos (con varias soluciones), motivadores y acordes con su nivel de conocimiento. El profesor debe guiar a los estudiantes durante el proceso de resolución de problemas”.

La prueba PISA

Miguel R. Wilhelmi, experto matemático español, docente de la Universidad Pública de Navarra y profesor visitante de la Universidad de Piura.

Miguel R. Wilhelmi, experto matemático español, docente de la Universidad Pública de Navarra y profesor visitante de la Universidad de Piura.

Habiendo visto lo importante que es para el aprendizaje y enseñanza de las Matemáticas la Didáctica, la actitud y la vocación del maestro, ¿la prueba PISA es un indicador válido para saber si se enseña y aprende mejor esta disciplina?

Los doctores Miguel R. Wilhelmi y Marcos Zapata coinciden en afirmar que esta prueba no mide los niveles de aprendizaje y enseñanza y menos si la didáctica del docente es buena o no. “La PISA mide una serie de competencias, que, en particular, pueden ser estandarizadas en tareas que se realizan en un corto espacio de tiempo. Por ello, arroja una medida, necesariamente parcial del conocimiento, expresado de una determinada forma. Así, si un estudiante no está habituado a una forma de preguntar y de estructurar el saber, difícilmente responderá según ciertos estándares preestablecidos. La didáctica puede entonces desvelar estos estándares y proponer medios para una enseñanza que se adapte más a ellos”, señala el primero.

Complementando, el doctor Zapata señala que el informe PISA plantea actividades y problemas basados en la comprensión y el razonamiento. “Nuestros alumnos no están acostumbrados a resolver ese tipo de problemas; su aprendizaje se basa más en la memoria y en los problemas de solución automática. Están habituados a resolver los ‘problemas tipo’ de los libros de texto, que son el material principal del docente, para el proceso de enseñanza- aprendizaje”.

Lo anterior queda muy bien graficado en el ejemplo propuesto por el doctor Wilhelmi: “Quienes diseñaron y realizaron las Líneas de Nazca demostraron unos conocimientos matemáticos robustos y una gran pericia técnica; sin embargo, serían incapaces de responder alguna de las preguntas de la prueba PISA; pues, esta no nos da una medida del conocimiento de los estudiantes, sino de su adecuación a unos estándares preestablecidos”.

Un excelente comienzo

Didáctica de las matemáticas - 4Aunque no es aún el esperado ni se acerca a lo que hacen otros países por la Educación, en los últimos años se ha notado un interés sostenido por el mejoramiento de la calidad educativa y del proceso enseñanza-aprendizaje, que va más allá de la mera mejora de las infraestructuras físicas.

En este proceso, se está descubriendo la importancia de la Didáctica. Inclusive, “actualmente, en el Perú se desarrollan diversas maestrías en Didáctica, dirigidas a docentes de colegios estatales. Estos espacios sirven para estudiar primero los contenidos matemáticos y, sobre ese conocimiento, sentar las bases para pensar y reflexionar sobre las actividades más apropiadas a implementar en el aula”, explica la magíster Hau Yon. Agrega que con estos programas de formación, “el docente debe fomentar el razonamiento matemático más que los procesos de memorización o mecanización, muy comunes en esta área curricular. Un proceso de enseñanza que asegure la efectividad en el logro de aprendizajes de los alumnos, significa que comprendan las matemáticas y las construyan a partir de la experiencia y el conocimiento previo; que formulen conjeturas e hipótesis, que descubran relaciones entre los objetos matemáticos; que analicen tanto el proceso como el resultado, etc.”, subraya.

Dos de estos programas de maestría en Didáctica de las Matemáticas, promovidos por el Gobierno Peruano, se dictan en la Facultad de Ciencias de la Educación de la UDEP (uno para Primaria y otro para Secundaria). Los estudios iniciaron en agosto del 2014 y culminarán en diciembre de este año. Los setenta y seis profesores, becarios del Programa Nacional de Créditos y Becas Educativas (PRONABEC), procedentes de distintas ciudades del país: Ucayali, San Martín, Puno, Ayacucho, Cajamarca, Lambayeque, La Libertad, Cusco, Pasco, Ancash, Amazonas, Lima, Huancavelica, Tumbes, Loreto y Madre de Dios, siguen estos estudios en Piura, con dedicación exclusiva.

Es un primer gran paso. El siguiente será el efecto multiplicador que cada uno fomente en su ciudad de origen, aunque, como señala el doctor Wilhelmi, lo que ellos puedan hacer “dependerá también de los medios que asigne la Administración Pública para que esto se haga de manera eficaz”.

Por otra parte, la promoción de la didáctica de los educadores, en general, es un objetivo importante de la Facultad de Ciencias de la Educación, por esta razón “se está profesionalizando para proveer a los futuros educadores de los contenidos didácticos y curriculares necesarios. El primer contenido se refiere a los métodos y estrategias de enseñanza-aprendizaje convenientes para ejercer una adecuada docencia. Y, la enseñanza del conocimiento curricular del área abarca lo aprendido en la instrucción de la materia (la práctica en el aula). La Facultad apunta a que el futuro profesor aprenda a actuar ante las diferentes situaciones que se le presenten en el aula, cuando ejerza su carrera profesional”, acota Marcos Zapata.