Alma universal

Para Umberto Farri, el proyecto para comenzar la UDEP era: "una tarea fascinante que ha implicado un gran empeño y mucha audacia, sobre todo de la parte peruana". (Revista Amigos No. 57, 2006)

Dedicó su vida a los universitarios. Y es que, como la procedencia y significado del término ‘universidad’, el influjo de Umberto Farri fue universal y llegó hasta nosotros. Hace poco, el 13 de octubre, dejó este mundo, pero su espíritu y el alcance de las obras que inició permanecerán por siempre.

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El italiano Umberto Farri creó y dirigió durante cuarenta años el Istituto per la Cooperazione Universitaria (ICU), que promueve diversas iniciativas asistenciales y educativas en el mundo. Además, formó parte del equipo impulsor y orientador de la Universidad de Piura en sus inicios.

A través del ICU, promovió la cooperación entre la UDEP y las universidades italianas y la formación de nuestros alumnos y profesores. También apoyó la creación del Departamento de Ingeniería Mecánico-eléctrica, el edificio 80, la primera etapa del Área departamental de Ciencias Biomédicas y otras obras en la UDEP, que han beneficiado a lo largo de los años a miles de estudiantes. 

Doctor Honoris Causa
El 9 de setiembre de 1994, la Universidad de Piura otorgó, por primera vez, el galardón más grande que concede a sus profesores: el Doctorado Honoris Causa. Umberto Farri fue uno de los distinguidos. Creemos que el recuerdo de este acto y algunas de las ideas vertidas en sus visitas a la UDEP, constituyen el mejor homenaje que podamos ofrecer a uno de los más empeñosos benefactores de la Universidad, pues las ideas vertidas entonces, no cambian nunca.

Para Umberto Farri, el proyecto para comenzar la UDEP era: “una tarea fascinante que ha implicado un gran empeño y mucha audacia, sobre todo de la parte peruana”. Completando la idea señaló: “podemos afirmar que estos programas (realizados entre el ICU y la UDEP) han trazado un nuevo camino en el ámbito de las actividades universitarias tradicionales, dando lugar a un modo original de cooperación centrado en el desarrollo de la sociedad local en su conjunto”.

Asimismo, el cariño dado a esta Universidad y a la ciudad de que fue Huésped ilustre, le arrancaron en más de una ocasión palabras de cariño y de aliento: “La Universidad tiene muy arraigado el espíritu de las tradiciones universitarias que hacen que cada alumno o visitante se sienta con deseos de volver a sus aulas con alegría y entusiasmo”, anotó.

La verdadera autonomía
Hoy, cuando el tema de autonomía universitaria cobra vigencia, son también más actuales que nunca sus palabras de la Lección Inaugural que dio en 1989, al cumplirse los 20 años de la UDEP: “una Universidad autónoma es, en definitiva, una Universidad capaz de sostener la independencia y de garantizar la libertad de la propia nación. En virtud del progreso cultural, de los avances científicos y de la formación humana y profesional de los hombres y de las mujeres, la Universidad contribuye a dar al país las capacidades e instrumentos para crecer y desarrollarse en libertad”.

Pero, a su vez, continuó, “significa plena responsabilidad en el uso de los propios recursos, en la formación de los programas de estudio y de investigación, en la elección de los métodos, del personal docente, de las instalaciones científicas…”, dijo, alentando a adquirir cultura, ciencia, educación, moral; en definitiva, a adquirir saber y a comunicarlo.

Utilizando palabras de la doctora Isabel Gálvez, al presentar su candidatura al doctorado Honoris Causa: “su personalidad eminente seguirá enriqueciendo la tarea científica y de promoción social y humana de la Universidad de Piura”. Sin duda lo seguirá haciendo desde el Cielo y, además, podemos añadir que seguirá enriqueciendo el espíritu de los jóvenes universitarios, con los que siempre le gustó estar, como declaró en alguna entrevista: “para mantenerme al tanto de los problemas de la juventud,… y para permanecer joven”.

(Artículo publicado en la revista Amigos No 57, 2006).