Marco Cabrera

“La administración pública ofrece un servicio a los ciudadanos”

El magíster en Gerencia de Proyectos y docente de la Maestría de Dirección de Proyectos explica las diferencias entre la administración pública y privada. Resalta que la pública busca el bienestar de la comunidad.

“En el campo de la administración, la empresa privada se preocupa por la rentabilidad, el retorno de inversión y por obtener más recursos. En cambio, la pública está más enfocada en el programa que tienen las instituciones gubernamentales alineadas a sus políticas”, comenta Marco Cabrera, Máster en Gerencia de Proyectos por el Tecnológico de Costa Rica y docente de la Maestría en Dirección de Proyectos de la Universidad de Piura.

Marco Cabrera

Marco Cabrera, Máster en Gerencia de Proyectos por el Tecnológico de Costa Rica y docente de la Maestría en Dirección de Proyectos de la Universidad de Piura

Aunque ambas administraciones buscan objetivos, la principal diferencia entre ellas es el origen de sus recursos. “La administración pública busca un presupuesto adscrito a una estrategia gubernamental para ofrecer un servicio a los ciudadanos; y la privada consigue dinero para reproducirlo porque es positivo para la empresa, busca un beneficio económico”.

Los principales objetivos de los proyectos de administración pública son el servicio a la sociedad, el mejoramiento de las condiciones institucionales y de la calidad de los servicios que se brindan a nivel interno y externo de la institución. “Se pretende mejorar el servicio que se ofrece y optimizar los recursos financieros y materiales asignados para los proyectos”.

La razón del éxito de los proyectos de administración pública es el cumplimiento de sus objetivos. Muchas veces la administración pública no se mide por un gasto o por un presupuesto específico, sino porque se cumplió el objetivo por el cual se planteó el proyecto. Al final del proyecto, los presupuestos suelen ser mayores a los planificados, pero si se dio el objetivo, es exitoso.

“El éxito se va midiendo en función de los alcances que se de en cada etapa. Muchos proyectos trascienden la parte política porque duran de 8 a 15 años. Se hace una encuesta para saber si el usuario del servicio está satisfecho. Normalmente, las instituciones plantean objetivos cortos y sobre esos van midiendo el éxito”, señala el magíster Cabrera.

Según Marco Cabrera, para evitar que los proyectos se interrumpan se les debe quitar el carácter político. “Hay proyectos muy interesantes que pueden impactar a la sociedad, pero como la administración es corta los proyectos se detienen. Se debería tener una visión a nivel de país y gestionar profesionalmente los proyectos. Como consecuencia del componente político y de los continuos cambios de criterios, se originan sobrecostes y aplazamientos en los proyectos públicos”.