La Historia de San Miguel de Piura a lo largo de “El Tiempo”

La ciudad de San Miguel de la Nueva Castilla, fue la primera ciudad fundada en el Pacífico Sur, a orillas del río Chira. La fundación la realizó Francisco Pizarro en 1532, aunque muy pronto debió de cambiar de ubicación, hacia la zona del valle del río Piura, en lo que hoy conocemos como Piura la Vieja. En ese segundo asentamiento, los vecinos y habitantes de lugar vivieron durante casi 40 años.

Este asentamiento contó con una iglesia Mayor, un convento de los mercedarios, ermita, hospital, casa de cabildo, casa del corregidor, tiendas, pulpería, mesón, casas de vecinos encomenderos, casas de moradores. Su planificación y construcción correspondió a la idea hispana en América de la famosa cuadrícula o damero que podemos apreciar en muchas ciudades peruanas (americanas también) fundadas entre los siglos XVI y XVII.

Esta distribución y planificación ha quedado intacta hasta el día de hoy y es lo que el “Proyecto San Miguel de Piura, primera fundación española en el Perú” busca estudiar, recuperar y valorar desde el año 1999. Dicho año por iniciativa del entonces rector de la Universidad de Piura Antonio Mabres, visitaron el yacimiento arqueológico junto con el arquitecto de la Universidad Politécnica de Madrid doctor Luis de Villanueva y comprobaron el potencial que para la investigación (histórica, arqueológica, arquitectónica y urbanística) tenía, así como el desarrollo económico sostenible que los lugares cercanos, dentro del distrito de La Matanza en la provincia de Morropón, podían llegar a obtener de hacer un proyecto sostenido. Desde aquél lejano año 1999, han pasado ya 16 años y se han realizado 3 campañas de excavación arqueológica y la investigación histórica en archivos nacionales y extranjeros no ha cesado.

A lo largo de estos años, siempre hemos contado con el apoyo, en la difusión del proyecto y del sitio, así como en el de dar a conocer los avances de dicha investigación con el diario “El Tiempo”, sea en el periódico en sí o en el suplemento Semana, siempre hemos tenido a periodistas y a una institución dispuesta a dar a conocer lo importante que fue en su momento esta ciudad.

Y es que San Miguel representa el inicio de lo que es el Perú y Piura moderna. Esa Piura mestiza, fruto de la fusión de la cultura autóctona de los Tallanes (en el caso de Perú, de todas las sociedades indígenas que convivían al momento de la llegada de los hispanos y de las que los Incas eran los más representativos por sus conquistas) y de la cultura Occidental que venía con Pizarro y los primeros vecinos de la ciudad. Ambas sociedades, culturas, hombres empiezan a interactuar y a convivir dando como resultado un mestizaje físico, pero más importante, un mestizaje cultural del que los piuranos (peruanos) de hoy somos resultado. A veces esto que nosotros vemos claro y evidente no resulta claro para la mayoría de piuranos (peruanos). En este sentido no creo equivocarme al señalar que ese ha sido el aporte más importa de este diario en lo que a la difusión de nuestro proyecto y su importancia hoy en día tiene no solo para La Matanza sino para todo nuestro departamento. Este diario, se ha encargado de dar a conocer nuestros resultados de investigación, haciendo que los lectores puedan conocer esa importancia y por ende sus raíces, saber de dónde vienen, ayudando a través de ese conocimiento a querer más a Piura y sus raíces, que ayudan a comprender ese proceso de mestizaje del que somos herederos. Y es que como señalaba Víctor Andrés Belaúnde en su célebre trabajo “Peruanidad”, la ciudad hispánica, en este caso San Miguel, fue “el centro y órgano de la quíntuple transformación que representa la conquista…; ella encarnó la génesis de una nueva entidad social… el comienzo de la nación peruana…”.

Igualmente al dar a conocer estudios y conocimiento sobre sociedades prehispánicas que se desarrollaron en nuestro territorio, tales como Aypate, Chusís, Narihualá, ayuda a la comprensión de una parte de nuestra piuranidad, la de las sociedades anteriores a la conquista hispana, que representa también hoy en día una impronta importante en esa fusión de la que hablábamos líneas arriba.