“Se debe educar en la corresponsabilidad entre mujeres y hombres”

María Elósegui, catedrática de Filosofía del Derecho de la Universidad de Zaragoza, explicó en la UDEP el “Modelo de igualdad en la diferencia y de corresponsabilidad entre varones y mujeres”.

María Elósegui, catedrática de Filosofía del Derecho de la Universidad de Zaragoza, visitó el Campus Lima de la UDEP.

A lo largo de una semana, la doctora María Elósegui, catedrática de la Facultad de Derecho de la Universidad de Zaragoza (España), participó en conferencias en el Ministerio Público y el Tribunal Constitucional, en workshops con profesores de colegios y en tertulias con profesores de Campus Lima.

En esta entrevista, la experta en familia, género e interculturalidad, describe el “Modelo de igualdad en la diferencia y de corresponsabilidad entre varones y mujeres” que, gracias a sus investigaciones, ella propone para conseguir igualdad de dignidad y derechos entre ambos.

¿En qué consiste el modelo?

Sería el modelo ideal. Defiende la igualdad de dignidad y de derechos entre mujeres y hombres, y sus diferencias biológicas. Supone apoyar la presencia del padre y de la madre tanto en la vida privada, como en el espacio público.

Así, la mujer debe estar (en muchos casos ya está) presente en el espacio público, lugar donde el varón ya se encuentra; y el varón involucrarse en las tareas del espacio doméstico y compartir con la mujer el rol de padre. Es decir, debe implicarse en la educación y cuidado de los hijos y en las tareas domésticas.

¿Cuáles son los beneficios frente a los hijos?

En los modelos de familia monomarentales a veces no queda otro remedio, pero está demostrado que los hijos necesitan el papel del padre.

Sin embargo, este modelo no solo es positivo para los hijos sino para los padres. Porque los varones también podrán disfrutar de los hijos y del hogar, cualidades, que no solo son femeninas, sino humanas.

¿Cómo lograrlo?

Desde el ámbito legal, son necesarias más políticas familiares y de conciliación entre la vida familiar y laboral. Se debe introducir en el Derecho laboral jornadas más flexibles por cuidados de hijos sin que la mujer pierda el trabajo, y que, por supuesto, también sean utilizadas por el varón. En Europa ya estamos en esa línea.

Desde el hogar, debemos educar en las tareas de la casa a los hijos varones. Para evitar la violencia doméstica, se debe tratar a  la madre y/o esposa con dignidad, pues así se transmite un buen modelo a los hijos.

¿Cómo mejorará la sociedad?

Por un lado, el varón se dará cuenta que también puede ser delicado, capaz de cuidar a una mujer y de disfrutar una vida en familia. Y por otro, creo que la sociedad mejoría muchísimo si la mujer está presente en los ámbitos de toma de decisiones en la sociedad. Ella aporta sus cualidades propias, que no son solo específicas suyas, pero que la llevan a velar más por el bien común y las necesidades de los demás.