Universidad de Piura al 2019

En 1969, la UDEP nacía como un sueño en medio del desierto. Hoy, casi cincuenta años después, se prepara para afrontar el reto convertirse en una universidad de talla mundial.

UDEP al 2019  - 1

En 1969, la Universidad de Piura nacía como un sueño en medio del desierto. Hoy, casi cincuenta años después, no solo ha concretado el proyecto educativo por el cual fue fundada sino que se prepara para afrontar el reto, en palabras del actual Gran Canciller Monseñor Javier Echevarría, de convertirse en una universidad de talla mundial.

Como parte de las Bodas de Oro, que se celebrarán en el 2019, la Universidad viene desarrollando proyectos en diversas áreas, todos con el denominador común de brindar la mejor educación universitaria para servir a la sociedad.

Los primeros 50 años

La doctora María Pía Chirinos, directora de Relaciones Institucionales y Proyectos Estratégicos, comenta que estos cincuenta años han sido especialmente importantes para concretar el proyecto educativo de la universidad. “Estamos en un momento de cambio generacional donde tenemos profesores de la primera época, como las doctoras González, Ho y Gálvez, quienes han vivido los primeros años de la universidad y son referentes para otros profesores. Esa convivencia entre generaciones es sumamente importante porque se está llevando de modo excelente, en el sentido que se están transmitiendo muy fielmente el Ideario, los valores, la misión y visión de la universidad”.

Optimista, explica que la segunda y tercera generación tienen que aprender a poner el mismo entusiasmo, fidelidad e iniciativa con las que el Fundador y forjadores empezaron la universidad; aunque, destaca, con una perspectiva distintas de relaciones institucionales para, por ejemplo, influir más y promover la presencia de la universidad en la sociedad.

La nueva cara de la Universidad

Los arquitectos Jean Pierre Crousse y Sandra Barclay realizaron una visita técnica en octubre para verificar el avance del proyecto del nuevo edificio de aulas.

Los arquitectos Jean Pierre Crousse y Sandra Barclay realizaron una visita técnica en octubre para verificar el avance del proyecto del nuevo edificio de aulas.

Sobre el futuro, la doctora Chirinos comparte el anhelo de la universidad de concretar tres proyectos de infraestructura que aportarán espacios para potenciar el estudio, investigación, innovación y, también, formación espiritual y humana para la comunidad universitaria: el Edificio de aulas de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales y Ciencias Básicas de Ingeniería; la Capilla universitaria y la Biblioteca – Learning Center.

El Edificio de aulas, que empezó a construirse en julio de este año, es una apuesta por la educación en el norte del país. Como explicó el Rector, doctor Sergio Balarezo, el nuevo edificio de aulas es “un proyecto que la UDEP asume ante las necesidades de crecimiento; significa un gran esfuerzo económico con un financiamiento bancario para empezarlo y terminarlo -tal y como está diseñado- con el fin de que sirva para la comunidad universitaria”.

Este edificio, diseñado por los destacados arquitectos Sandra Barclay y Jean Pierre Crousse, contará con 8 aulas escalonadas, 4 tipo taller, 4 para máster y 14 para trabajo en equipo, con una capacidad para albergar a 1820 personas. Para la construcción, como señala Crousse, se tuvo en cuenta las últimas tendencias arquitectónicas, además de la experiencia de los arquitectos como profesores. “No solo queremos generar aulas acordes con las últimas tecnologías y facilidades sino producir espacios confortables donde no haya calor, que estemos a la sombra, que sean amplios. Pensamos, de acuerdo a las últimas tendencias en educación, que muchas de las ideas surgen de un aprendizaje informal, que se produce entre alumnos, entre alumnos y profesores, alrededor de un café, reunidos, sentados intercambiando opiniones antes o después de las clases. Esa riqueza es potencialmente enorme y eso es lo que estamos favoreciendo con este edificio”.

En coherencia con la formación integral que brinda, el segundo gran proyecto por el que apuesta la Universidad es la construcción de una Capilla universitaria. Como destacó el doctor Balarezo, en la ceremonia de Apertura del Año Académico 2015, “la Universidad, que siempre ha proporcionado los medios para crecer en valores, ve que ha llegado el momento de otra decisión audaz: la construcción de una capilla universitaria central, que pueda ser referente para esa coherencia de vida de toda la comunidad académica”.

Este edificio estará conformado por la Capilla mayor, que albergará a 230 personas, y la Capilla destinada a la adoración eucarística, con una capacidad para 60. Este centro, que también contará con cuatro confesionarios, ofrecerá todos los servicios propios de la Capellanía universitaria: misas y confesiones diarias, clases sobre la vida cristiana, retiros espirituales y preparación para los sacramentos.

El tercer gran proyecto es la Biblioteca -Learning Center, que pretende convertirse en el referente nacional e internacional de bibliotecas universitarias. Como señala Ann Curry, catedrática de Arquitectura de Biblioteca de la Universidad de Alberta (Canadá), el papel de la biblioteca universitaria ha dejado de ser el de lugar donde se almacenan libros. Ahora es un portal hacia el aprendizaje, hacia el conocimiento y sólo puede ser un portal así si se encuentra en el corazón del campus y si todos los caminos dentro del campus conducen a la biblioteca.

Para la construcción de los dos últimos proyectos, la Capilla universitaria y la Biblioteca -Learning center, como señala la doctora María Pía Chirinos, se busca fomentar la generosidad de la comunidad universitaria así como de personas allegadas a la universidad para concretarlos. “Una de las finalidades de la Dirección de Relaciones Institucionales es que toda la comunidad universitaria conozca de cerca los tres proyectos, darlos a conocer, y acercarlos a exalumnos, alumnos, padres de familia, a los profesores visitantes. En el caso de la Capilla, de un modo más directo, queremos plantear entre la gente cercana, que de algún modo se ha visto beneficiada con la labor de formación humana y cristiana en sus años en la universidad, la generosidad como fruto del agradecimiento”.

María Pía Chirinos Montalbetti, directora de Relaciones Institucionales y Proyectos Estratégicos.

María Pía Chirinos Montalbetti, directora de Relaciones Institucionales y Proyectos Estratégicos.

Cara a los 50 años, la doctora Chirinos explica que, desde la Dirección de Relaciones Institucionales, se busca fortalecer las relaciones con las organizaciones, públicas y privadas de la sociedad, para que no sean solo relaciones puntuales sino de largo plazo. “El sector público y el privado tienen que descubrir y fomentar relaciones con la Academia. Y la Academia debe buscar también esos grupos de interés para, entre toda la sociedad y sus actores, sacar adelante el Perú”.

Asimismo, la Dirección de Relaciones Institucionales no solo tiene el encargo, desde Consejo Superior, de buscar fondos para estos proyectos sino ir más allá. “No solo se trata de generar fundraising sino sobre todo, y eso es muy importante, la Dirección de Relaciones Institucionales es un friendraising, es establecer amistades a largo plazo; de las cuales vendrán probablemente ayudas pero no es el objetivo principal. El objetivo principal es posicionar a la Universidad mediante relaciones win-win con empresas, el sector público, con centros semejantes a los nuestros, etc.”

Campus Lima

José Ricardo Stok Capella, presidente del Consejo Académico (CONAC).

José Ricardo Stok Capella, presidente del Consejo Académico (CONAC).

Conocedor de Campus Piura y Campus Lima; del pregrado y del posgrado del PAD; el doctor José Ricardo Stok, actual presidente del Consejo Académico (CONAC), mira desde su oficina el poco trecho que falta para celebrar los 50 años de la Universidad de Piura. Se anima a dar una primera respuesta: “Con espacios abiertos y oportunos para el encuentro de profesores y alumnos”.
“Tenemos algunos proyectos de gran trascendencia; tenemos la ilusión de – a corto plazo y antes de cumplir 50 años- tener una Facultad de medicina en la sede de Lima. Se cumple así un anhelo muy grande de toda la universidad”.

Y no le falta razón. En el año 2009, Dionisio Romero expuso en su lección inaugural el pedido de San Josemaría Escrivá (quien sería fundador y primer Gran Canciller de la UDEP): “Nos dijo que la Universidad de Piura haría crecer a la ciudad y que tarea suya sería disminuir el hambre, evitar que haya enfermos solos, dar más trabajo…”

Ha pasado casi medio siglo de aquel pedido; sin embargo, es notoria la persistencia. “Queremos formar profesionales médicos al servicio de las personas y no que se sirvan de las personas; una facultad de medicina es una suerte de mayoría edad para una universidad”, comenta el doctor Stok. Y aunque todavía puede sonar lejano el 2019 (fecha de la celebración de los 50 años de la UDEP), los doctores Jorge Zagaceta y Leslie Young, ambos egresados de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), han vuelto de su doctorado en la Universidad de Navarra y tras años de experiencia en Europa y Estados Unidos de Norteamérica, regresaron al Perú para ayudar a construir la Facultad de Medicina de la Universidad de Piura. Fácil no será.

Otra de las tareas pendientes es la puesta en valor del antiguo auditorio del colegio Champagnat. Para el doctor Stok, “Miraflores es un distrito con apetencia cultural y no hay un auditorio próximo al campus y de cierta envergadura para desarrollar actividades culturales. No queremos un auditorio para alquilarlo sino abierto al público, incluso en alianza con otras instituciones, pero siempre con el sello característico de la Universidad de Piura y su nivel de calidad”.

La vida académica no se detiene y luego de subrayar el avance de las facultades y de los programas de posgrado; el doctor José Ricardo Stok vuelve al desafío de trabajar juntos y en ese clima característico de la universidad. Refiriéndose a las personas, concluye: “Son perfiles variados, talentosos, inteligentes, muy particulares… el reto es conjugar todo ello e, incluso en la discrepancia, saber caminar juntos sumando todas las posibilidades de la gente y aprendiendo a escuchar.

Son poco más de tres años los que separan el momento actual de los 50 años de la UDEP. Y así como toda llegada es precedida de un camino, esta celebración tan especial supone el esfuerzo de tantos; un trabajo que empezó con quienes vieron, bajo esos mismos atardeceres que hoy vemos, en medio del desierto, una universidad.