Investigación científica y el desarrollo desigual

Está muy bien automatizar los procesos, ejecutar proyectos de infraestructura y protección de los bienes materiales. Pero, ¿es suficiente para alcanzar un desarrollo social sostenido?, ¿este solo se mide por el nivel de innovación tecnológica?

Desarrollo desigual
Mientras la producción científica solo esté enfocada a los proyectos de tecnología e innovación, el desarrollo de la sociedad será siempre desigual, por la sencilla razón de que la actividad científica actual se dirige solo a dar soluciones a los ámbitos de la cadena productiva e infraestructura.

Está muy bien automatizar los procesos de producción, ejecutar proyectos de infraestructura y protección de los bienes materiales. Pero, ¿Eso es suficiente para alcanzar un desarrollo social sostenido?, ¿el desarrollo solo se mide por el nivel de innovación tecnológica y calidad de su infraestructura?

En nuestro contexto, se da más peso a la actividad científica relacionada a la tecnología e innovación, quedando las ciencias sociales y humanísticas relegadas al estancamiento, ya que son poco consideradas para aportar en el desarrollo.

Por ejemplo, en las convocatorias del Consejo de Ciencia y Tecnología (Concytec), organismo del Estado responsable de fomentar el conocimiento científico, las convocatorias de financiamientos están destinadas solo al campo del i+d+i. Mientras que en países vecinos como Colombia y Chile no se discriminan las áreas del conocimiento en los concursos públicos para los fondos de investigación, nuestra realidad es muy distinta. En el Perú, no tenemos la visión de considerar que las ciencias sociales y humanísticas son fundamentales para un desarrollo integral de la sociedad, pues analizan la conducta de las personas en diversos ámbitos.

Si consideramos que toda actividad científica tiene su razón de ser en el aporte que hace al incremento a la calidad de vida ¿realmente creemos los piuranos que, por aspirar a tener puentes y vías de tránsito resistentes, alcanzaremos un nivel de desarrollo aceptable? ¿Y quién estudiará otros planos de la vida ordinaria, como la violencia familiar o la mejora de los hábitos de higiene pública o la importancia de la cultura y memoria social en la configuración de identidad, por ejemplo? O, ¿quién podría analizar cómo mejorar los sistemas de comunicación en temas de orden público o, ¿cómo se podría demostrar que la ciudad es un espacio que afecta, para bien o para mal, a la dignidad humana?

Mientras no se implique a los investigadores de las ciencias sociales y humanísticas como actores en el desarrollo de la sociedad, este será siempre desigual.
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