Dr. Juan Manuel Mora

“La verdadera Universidad tiene que arraigarse en su entorno”

En reunión con profesores, el Dr. Mora destacó el rol que cumplen las universidades de inspiración cristiana. No son una franquicia de grandes empresas, sino que son, pertenecen, sirven y tienen arraigo en una comunidad.

Reunión con JM MOra (5)

El Vicerrector de Comunicación de la Universidad de Navarra estuvo en Campus Lima y Campus Piura, dirigió la Lección inaugural en la Apertura de la Universidad de Piura, se reunió con profesores y directivos de esta casa de estudios; y, dialogará con empresarios en la Escuela de Dirección- PAD.

En la reunión con profesores, explicó que la Universidad de Navarra y la UDEP, al ser universidades de inspiración cristiana, fundadas por San Josemaría Escrivá y promovidas por el Opus Dei, tienen arraigo en la comunidad. No tienen su propio proyecto o agenda ajena al territorio en el que viven, como las franquicias, ni son conceptos trasladables no comprometidos con su entorno, esto no responde al ser de la Universidad.

“No se entiende una universidad como la nuestra si no tiene una sólida raíz y no contribuye al desarrollo material y moral decisivo de su entorno, si no crece y  arraiga en él y está hecha por su gente”, señaló.

Un ejemplo en Harvard
Para graficar la importancia de la formación que se imparte en una universidad, al iniciar su conferencia, Juan Manuel Mora recordó un artículo sobre la crisis económica norteamericana, cuando un grupo de estudiantes de la universidad de Harvard abandonó una clase de Introducción a la Economía, impartida por un prestigioso profesor, como gesto inequívoco de protesta por el enfoque de la asignatura y, por lo que ellos calificaban de vacío intelectual y corrupción moral del mundo académico, al que tildaban de cómplice silencioso de muchos de los males causantes de esa crisis.

El artículo citaba además, palabras del economista inglés John Stuart Mill en su toma de posesión como rector de la universidad de Saint Andrews una de las más famosas del mundo, hace más de 200 años y señalaba que la misión de la universidad es “formar personas capaces de pensar por sí mismas, capaces de ejercitar el sentido de la crítica, de  no dejar pasar falacias, incoherencias o confusiones, personas que tienen claro el significado de una palabra antes de usarla, y el significado de una proposición antes de afirmarla. La misión de una universidad no es enseñar los conocimientos requeridos para ganarse el sustento, ni formar  profesionales dotados de cierta habilidad, sino seres humanos capaces y sensatos”.

UDEP y UNAV son una Universidad ante todo
Precisó que hay gente que piensa que una universidad de inspiración cristiana tiene una agenda oculta de prioridades religiosas que la destituyen de su legitimidad para ser una auténtica universidad, y por tanto, debería desistir de pertenecer a las redes de universidades verdaderas, de convocatorias de becas y de ayudas, porque tienen un fin distinto al universitario. Su enunciado alternativo, sería la Universidad de Navarra y la de Piura, son instituciones religiosas.

“Nosotros somos ante todo, una universidad que comparte las mismas aspiraciones esenciales de todas las que han existido y existirán y que están en el origen mismo de la institución universitaria; en resumen la búsqueda de la verdad; la docencia, investigación, transferencia y servicio a la sociedad”,  remarcó.

Vocación pluralista
Agregó que una universidad de inspiración cristiana es, por su propia naturaleza, un proyecto abierto con vocación pluralista e inclusiva, donde pueden trabajar personas de diferentes culturas, ideas políticas, credos religiosos, siempre que compartan la pasión por la misión esencial de la Universidad. No debe ser entendida como instrumento de algún poder para perpetuarse sino, como lo mencionaba John Stuart Mill, como una institución donde, de generación en generación, se intente formar a personas capaces y sensatas.

Los auténticos universitarios de todos los países del mundo sienten un profundo deseo de purificar la Universidad de los intereses espurios y volver a tocar con la mano su propia esencia, de no ver reemplazados sus fines educativos, por fines utilitaristas. La educación es una tarea que implica un cierto idealismo, una fuerte vocación, una vida austera, una coherencia y un compromiso y, sin ellos, aparecen otro tipo de intereses y la misma vida de la universidad se altera, explicó.

Precisó que la Universidad de Piura y la de Navarra quieren mantener la misión de la Universidad en el centro y en el corazón de su actividad, tanto en la docencia como la investigación y la transferencia. En particular, se sienten vinculadas al sistema universitario, en el que trabajan como uno más sin sentirse ni inferior ni superior, sino dispuesta a aprender, colaborar y aportar su granito de arena al desarrollo de su país.

Recordó que san Josemaría Escrivá, al fundar la Universidad de Navarra, dijo que esta viene a sumarse, “como una más, a todas las estupendas universidades españolas que llevan siglos trabajando, aprended de ellas y trabajad con ellas. No como universidad estatal no como empresa con ánimo de lucro, sino como institución de iniciativa social”.

Reiteró que al ser promovidas por el Opus Dei estas universidades no están en Navarra y en Piura, sino que son, pertenecen y sirven a una comunidad. Sin eso estarían mutiladas. Nuestras universidades generan muchas expectativas al intentar cumplir un proyecto apasionante de formar hombres y mujeres sabios y justos que puedan, si quieren, descubrir la belleza, mientras estudian o trabajan con nosotros, más por los hechos que por palabras, con el enfoque positivo y constructivo que hemos heredado de San Josemaría; y, a nosotros nos tocaría hacer realidad ese sueño.