Mgtr. Tomás Atarama

“Cada uno de los lugares en los que se habla lenguas originarias es una fuente extraordinaria de historias”

Docente de la Facultad de Comunicación presidió el jurado del primer Concurso Nacional de Desarrollo de Proyectos de Largometraje en Lenguas Originarias, convocado por la Dirección del Audiovisual, la Fonografía y los Nuevos Medios (DAFO).

Por primera vez en el país, este año el ministerio de Cultura, a través de la DAFO, realizó el Concurso Nacional de Desarrollo de Proyectos de Largometraje en Lenguas Originarias. El objetivo de la iniciativa fue fomentar la elaboración de proyectos de largometraje en lenguas originarias, la innovación y la originalidad creativa en la producción cinematográfica nacional.

Para el docente Tomás Atarama, profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Piura, los 14 proyectos que el jurado evaluó son una cifra positiva, considerando los requisitos particulares de este concurso. “Creo que se ha conseguido una buena acogida, ya que se contó con proyectos que tienen documentos formulados íntegramente en lenguas originarias como el awajún, el quechua o el aimara. Esto definitivamente supone un paso importante para fomentar nuestras lenguas originarias en la producción cinematográfica peruana”, explica.

Atarama confía en que poco a poco se incrementen las postulaciones. Afirma que el valor de este tipo de concursos va más allá de que los cineastas de las zonas donde se habla lenguas originarias apuesten por hacer un cine que refleje su cultura. “También puede despertar el interés para que productoras de todo el país generen puentes y alianzas con otros realizadores audiovisuales para alcanzar proyectos conjuntos que revaloricen las lenguas originarias en el Perú”, menciona.

Así, la iniciativa es importante pues se convierte en un medio que puede contribuir al diálogo intercultural en el país. “Cada uno de los lugares en los que se habla lenguas originarias es una fuente extraordinaria de historias: sus tradiciones, sus leyendas, sus cuentos, su fantasía; estamos hablando de abrir la creación cinematográfica peruana a un sinfín de historias que reflejan un modo de ver el mundo. Sin duda, este concurso tiene un gran potencial para favorecer el diálogo intercultural en el país”, remarca el docente.

Innovación
Entre las 14 iniciativas se presentaron proyectos muy diversos: de cine, de documental, de animación; historias nuevas y adaptaciones; drama, aventura, e incluso historias épicas y románticas. Esto, indica el magíster en Comunicación Audiovisual, demuestra que el Perú no solo es fuente de un tipo de producción audiovisual, sino que existe potencial para crear mucho cine de calidad para diversos públicos.

A esta situación positiva se suman los estímulos para la creación de cine que también vienen creciendo en el Perú. “Este es un momento clave para crear una generación de cineastas peruanos que apunten a profesionalizar cada vez más esta extraordinaria vocación por contar historias de modo audiovisual. A los jóvenes estudiantes de comunicación audiovisual, los animo a comprometerse a iniciar y desarrollar un proyecto, porque con trabajo riguroso, constancia y pasión, en unos pocos años esa idea será una película proyectada en salas de cine”, enfatiza.

La experiencia en la DAFO
Atarama Rojas presidió el jurado de este concurso. “Esta experiencia me ha permitido conocer más sobre las regiones donde se habla diferentes lenguas originarias. Además, he tenido la oportunidad de aportar con mis recomendaciones en la consolidación de proyectos cada vez más solventes que puedan convertirse en una película”, expresa.

En el jurado también participaron dos destacados profesionales del cine y la cultura: Guadalupe Benites Sánchez y Alexander Arone Martínez. “El diálogo con ellos durante todo el proceso de deliberación ha puesto de relieve una idea importante: detrás de un buen proyecto hay muchas horas de trabajo serio y metódico, porque es en los detalles donde se marca la diferencia. Por esto, lo que se debe recordar es que no basta con tener una buena idea, esa idea hay que confrontarla, explicarla de modo convincente y traducir su viabilidad con un presupuesto bien fundamentado”, finaliza el docente.