En Campus Piura

Estudiantes y profesionales construyeron un umbráculo con materiales tradicionales

El proyecto, desarrollado en Campus Piura, se basa en el uso de materiales tradicionales propios de la zona, como el bambú o caña de Guayaquil, y fue plasmado por los participantes del taller de arquitectura.

Conocidos como sombreaderos, umbráculos o mallas de sombra, su construcción constituyó el tema central del “I Workshop 2018. Arquitectura en el desierto: diseño y construcción de un espacio para la sombra”, organizado por el programa de Arquitectura de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Piura. Lo dirigió la arquitecta Verónica Arcos, profesora de la Universidad Católica de Chile, cuyo trabajo ha sido expuesto y reconocido a nivel mundial.

En el taller participaron estudiantes, egresados y profesionales de Arquitectura e Ingeniería Civil, quienes desarrollaron clases sobre el manejo del software Rhino 3D y diseñaron la estructura y los planos para detallar y construir un umbráculo. Rafael Páucar y Luis Frías, de la Asociación Inbar y de la ONG Progreso, respectivamente, colaboraron para contactar a los productores que proporcionaron el bambú empleado en la construcción del umbráculo.

Al respecto, Verónica Arcos señala que este workshop apuesta por la utilización de las técnicas y materiales constructivos tradicionales en sintonía con los nuevos medios de diseño 3D y los sistemas de construcción contemporáneos.

“Este tipo de umbráculos se han construido en Japón, pero de madera. Lo inédito de este proyecto es que en su construcción se han usado materiales propios de la zona como el bambú; es decir, hemos utilizado un apilamiento de bambú para lograr sombra”, indica Arcos.

Johana Inga, una de las participantes, señala: “La experiencia obtenida en este taller me ha permitido conocer la forma y comportamiento del material, como el bambú, muy conocido acá en la zona, pues es diferente trabajarlo en maqueta que hacerlo en la realidad”.

El arquitecto José Castro, otro de los asistentes, dice: “Comenzamos a analizar algunas reacciones: al momento de levantar este ejercicio, encontramos que en  las puertas debimos colocar refuerzos verticales, de manera que se logró sujetar el bambú en el techo. Por lo demás, es una novedosa experiencia que puede aplicarse en diversos puntos de la región”.