Llevan ayuda humanitaria a 69 familias de Narihualá, La Campiña y Pedregal

A través de la campaña, también se capacitó a escolares sobre los hábitos de higiene y la importancia de protegerse del sol; y, se les entregó kits con útiles de aseo personal.

Ante la situación precaria en la que todavía viven los damnificados del Niño costero en las zonas de Narihualá, La Campiña y Pedregal, la asociación civil Fomento de Investigación y Acción para el Desarrollo (FIAD), la Universidad de Piura, el Ayuntamiento de Murcia y la asociación Respuestas Solidarias realizaron una campaña de ayuda humanitaria, que concluyó en diciembre.

La campaña consistió en identificar a los pobladores de las zonas mencionadas, del distrito de Catacaos, con mayor necesidad y que se habían beneficiado poco o nada de las acciones de ayuda de otras instituciones, para donarles útiles de aseo, ropa de abrigo, frazadas, sombreros, bloqueador solar, repelente y alimentos. Además, se capacitó a estudiantes de Inicial y Primaria de las escuelas del campamento San Pablo (que alberga a familias de Pedregal damnificadas por las inundaciones) sobre hábitos de higiene personal y la importancia del uso de bloqueador solar para prevenir el cáncer de piel.

En total, 69 familias recibieron alimentos de primera necesidad, frazadas y prendas de vestir para niños. Asimismo, se entregaron 60 kits de aseo personal a escolares de Primaria del caserío San Pablo; y, 65 sombreros de paja toquilla a niños Inicial y primer grado de la zona.

Carmen Mendoza, directora de la I.E Inicial 1027 del caserío San Pablo, recalcó que, a pesar de la potencia de la intensa radiación solar que hay en la zona, no existe una cultura del cuidado y protección de la piel. Muchos niños presentan manchas causadas por exponerse al sol sin protección y algunos están empezando a desarrollar rosácea. Si bien, en el colegio se procura protegerlos del sol es necesario que se concientice a las madres de familia sobre la importancia de la prevención.

El objetivo de la campaña fue asistir a las familias que perdieron sus viviendas a consecuencia del Niño costero y que viven en carpas temporales, sin servicios básicos y en riesgo constante de contraer enfermedades como el dengue, el chikungunya, el zika, o el cáncer a la piel debido a su exposición constante y desprotegida al sol.

Cabe resaltar que la elaboración de los sombreros donados fue encargada a las asociaciones de artesanas de La Campiña, Narihualá y Pedregal Grande.