Haciendo lugares…

Conozca las intervenciones urbanas de los alumnos de Arquitectura de la UDEP.

El mundo se está convirtiendo en un mundo más urbano con más gente viviendo en zonas urbanas. Desde el año 2014 más de la mitad de la población mundial es urbana. Las consecuencias sociales y económicas de la ciudad son complejas y cuando éstas crecen muy rápido y sin control, aparecen problemas en la planificación urbana con sus espacios urbanos tanto como con los servicios básicos de los habitantes. ¿Cómo se puede satisfacer esta demanda de la ciudad?

Una ciudad se define por sus espacios públicos, cuya calidad a su vez depende decisivamente de una jerarquía equilibrada de espacios, parques y plazas. Sin espacio público, la ciudad es inimaginable para nosotros. Las diferentes cualidades sociales y estéticas de sus espacios públicos configuran el carácter de las ciudades.

En el proceso, el factor “calidad de vida” se convierte en el objetivo global, ya que determina la estabilidad política, económica y social de los futuros paisajes urbanos. Se observa que la mayoría de los parques y plazas tienen problemas para cumplir con su propósito como espacio público, debido a la disociación entre las áreas verdes planificadas y construidas y las plazas esperadas.

El caso de la ciudad de Piura constituye un claro ejemplo de esta problemática que enfrentan la mayoría de las ciudades latinoamericanas. El fuerte crecimiento de la población se refleja en numerosos signos de congestión de todos los sistemas urbanos.

De acuerdo con las encuestas de percepción ciudadana sobre calidad de vida la mayoría de la población no se encuentra satisfecha con el espacio público disponible en el lugar donde vive. Observando el uso de los espacios públicos como parques y áreas vacías solo pocos espacios están en uso. La mayoría está descuidada, los juegos no están pintados, no hay niños, ni usos adecuados cumpliendo las necesidades de la población.

Algunos espacios públicos son cerrados y no disponible para el uso. En este contexto, la delincuencia y la percepción de inseguridad – ambas directamente conectadas con la calidad del espacio público – aparecen de manera consistente como el principal problema que preocupa al ciudadano.

INTERVENCIÓN URBANA TEMPORAL

Preocupados por la creciente desigualdad urbana, a través de diferentes estrategias en muchas partes del mundo, se busca intervenir la ciudad promoviendo la generación de más y mejores espacios públicos que los ciudadanos puedan disfrutar. Una intervención en un lugar puede afectar su valor.

La intervención urbana es una acción que genera cambios positivos en el espacio público con el fin de maximizar el potencial de un lugar y la interacción entre sus habitantes. Son acciones estratégicas, focalizadas, participativas, sencillas, y de bajo presupuesto, con distintos grados de temporalidad. Tiene como objetivo crear conciencia y participación de los ciudadanos. El movimiento propone que es posible intervenir localmente, para afectar de manera positiva la calidad de vida de la ciudad y sus espacios públicos.

Las intervenciones deben documentarse, hacerse visibles para contar con un amplio catálogo de acciones cotidianas que pueden inspirar más conversaciones entre los ciudadanos y, con suerte, también con la administración de la ciudad. En este sentido las intervenciones cobran fuerza y pretenden, mediante el arte y la concientización, calar poco a poco en el subconsciente de las personas.

El objetivo es crear espacios que sean atractivos para los residentes y visitantes y les permita desarrollar un sentido de lugar. Los espacios anónimos e intercambiables pretenden convertirse en lugares específicos donde las personas puedan sentirse cómodas. El proceso de diseño es menos importante que el resultado físico. Además, se trata de enfoques de planificación, basados en el espacio que apuntan a mejorar la calidad del lugar y la calidad de vida como un bien colectivo y que se basan en la cooperación de varias partes interesadas. El proceso de colaboración juega un rol muy importante.

Los proyectos a corto plazo, proporcionan lecciones que los planificadores y los agentes de cambio urbano, pueden aplicar a largo plazo, utilizando un método de “medir / probar / refinar”. Analizar el rendimiento de la intervención temporal en función de sus criterios de éxito, puede ayudar a examinar los posibles conceptos en el futuro.

INTERVENCIONES URBANAS EN PIURA

El curso de Regeneración Urbana –un curso electivo de la carrera de Arquitectura de la Universidad de Piura– se llevó a cabo en la Ciudad de Piura en los meses agosto hasta noviembre del año 2018 y constó de distintas actividades, entre ellas la interacción en ocho espacios públicos a cargo de los alumnos del curso.

Las intervenciones temporales se realizaron como parte de un proceso más amplio para reflexionar y actuar sobre los problemas existentes en nuestras ciudades para mejorar el espacio público.

Se pretende que la Universidad y los estudiantes formen parte del proceso de construcción de ciudadanía en torno al espacio público. Los estudiantes eran los encargados de realizar una intervención urbana de pequeña escala participando en todas sus etapas: análisis, diagnóstico, diseño, gestión, realización y evaluación. Se pudo realizar instalaciones, exposiciones, danza, performance, teatro, talleres, juegos y todo tipo de intervenciones que te puedes imaginar. Desde acciones que rescaten la memoria colectiva hasta movimientos que fomentan la cultura ciudadana. No hubo un libreto a seguir, los alumnos se guiaron por su imaginación y creatividad para lograr acciones propositivas y positivas para la ciudad.

Las intervenciones fueron generalmente temporales, y duraron un par de horas o todo el día / noche. Abarcaron desde intervenciones de arte callejero en la infraestructura pública como paraderos de buses hasta brigadas de limpieza de espacios públicos.

Las ocho intervenciones para la ciudad de Piura fueron realizadas en:

Parque Túpac Amaru II, San José “MANITOS EN ACCIÓN”:

Mejorar estéticamente el parque ubicado frente al jardín de niños, convirtiéndolo atractivo tanto para ellos, como para los vecinos de lugar y visitantes casuales. Con niños, padres y docentes del colegio se realizó una plantación de árboles, para lo cual se tuvo el apoyo de a la junta vecinal de la zona, y la colaboración de la municipalidad. Además, se pintó un juego en forma de un laberinto en el centro del parque.

 

Malecón Eguiguren “MALECONCOLOR”:

Considerar la importancia que antes tenía el malecón en donde las personas lo utilizaban para desarrollar actividades en familia la intervención fue pintar un mural a lo largo del malecón con diseños agradables y atractivos que concientizaran a los transeúntes sobre el cuidado de sus espacios públicos. Para invitar a recorrer el malecón se colgaron adornos coloridos hechos por los vecinos y luces por la noche.

 

Parque Santa Isabel “LÍMITES Y COLORES”

Activar el parque Santa Isabel, embelleciendo la reja, que lo rodea y aísla de su realidad inmediata, con barquitos de papel de colores realizados por niños de colegios aledaños, en los que tanto ellos como el público participante tuviera que responder a la pregunta ‘Si el parque hablara, ¿Qué te diría?’. De esta manera generar un cambio en la imagen del parque hacia el público, volviéndolo más acogedor para los transeúntes a todas horas del día, y reforzando el sentido de pertenencia con los residentes de las casas circundantes.

 

Parque Reloj Solar “FESTIVAL DE ORIGAMI”:

Reactivar el parque a través de la realización de un festival de origamis. Una actividad dirigida a todos las personar que desearon participar de un momento agradable y creativo; y buscó conseguir un impacto positivo en las familias de manera que les influencie a continuar con la realización de este tipo de actividades. Eventualmente convirtiéndolo en un espacio más conocido, cómodo y por lo tanto más seguro.

 

Avenida Sánchez Cerro “PARADEROS”:

Intervención en los paraderos de autobuses que genere una mejora en la sociedad como para la gestión vehicular. Se realizó un mantenimiento de dos paraderos, señalización de las rutas de autobuses y un mural didacta en el suelo. Son acciones que pueden ser fácilmente ejecutadas por los entes encargados, en este caso la oficina de transportes y circulación vial.

 

Parque Quiñones “PERROS AL PARQUE”:

Acondicionar un espacio público en el que los ciudadanos puedan llevar a recrear a sus mascotas de manera adecuada, ya que Piura no cuenta con áreas de este tipo donde el usuario pueda pasear o realizar actividades con sus compañeros caninos. La intervención constó de módulos de juegos para mascotas confeccionados con materiales reciclados. Además, se brindó dispositivos para que los animales sin hogar puedan acceder a agua y alimento.

 

Parque Miguel Cortez “ENCESTA POR EL PLANETA”:

Actividad que consistió en donde las personas pudieron botar la basura de una forma divertida y artística y así tomaron conciencia de la importancia del cuidado del medio ambiente para adquirir el hábito de arrojar la basura a los tachos y promover una cultura ecológica.

 

 

MALECÓN CASTILLA “REENCUENTRO CON EL RÍO”:

Con esto se buscó convertir un espacio olvidado en un espacio más de recreación dentro de la ciudad, donde se puedan generar encuentros informales entre personas que quieran pasar un rato agradable y en contacto con la naturaleza. Una actividad para demostrar que el río es un potencial espacio público recreacional, generando una nueva identidad para los Piuranos y así lograr que se apropien del lugar, cuidándolo, protegiéndolo y disfrutando de este.

 

LOS RESULTADOS

Las actividades han sido intervenciones urbanas de rápido proceso de elaboración, sin embargo, ello no significa que sea efímera. Se demostraron problemáticas diferentes en la ciudad, pero con el mismo objetivo: crear conciencia y espacios públicos para todos y generar una opinión distinta sobre cómo usar estos espacios. Con las intervenciones realizadas se seguía con la idea de ayudar a activar el flujo y la estancia de personas. Se podía observar una mayor cercanía con los espacios. Esto permitió que el espacio público ya no pase desapercibido por aquellos que transitan por el lugar, sino que se den cuenta del privilegio de tener un espacio así en la ciudad, ya que son muy pocos estos lugares agradables con naturaleza dentro de la masa urbana. Sobre todo, con las actividades se buscó enfrentar y concientizar la ciudadanía con problemas existentes en la ciudad: espacios cerrados y degradados con poca vida pública y la falta de interacción entre espacio público y ciudad como también la ausencia de una educación ambiental y una cultura de reciclaje. Con algunas intervenciones se ha enfocado en la reactivación del uso y la ocupación del espacio públicos en zonas olvidados por las autoridades. Con actividades específicas se sensibilizó sobre la importancia de recuperarlos.

Durante las intervenciones se contó con el apoyo y la disposición de un buen número de personas, entre ellos personas con discapacidad, mujeres y hombres de todas las edades, ancianos, jóvenes y se lograba llegar a mucha más gente, en especial los niños.

En todas las actividades se aseguró que la intervención sea sostenible mediante el uso de materiales reciclados para la fabricación de los elementos a utilizar. Los juegos, marcos para fotos, tachos de basura y bebederos fueron hechos con cartón reciclado, bambú, tubos y botellas de plástico.

Mirando en retrospectiva, se puede decir que la hipótesis es comenzar a revertir los discursos dominados por los enfoques de arriba hacia abajo, ofreciendo una plataforma para coreografiar y polinizar políticamente las intervenciones urbanas locales a pequeña escala. Una intervención es una interrupción de las normas habituales de estar en la ciudad que se presenta y organiza de manera creativa, con el objetivo de mejorar la calidad. Al tener un circuito de retroalimentación inmediato y una masa crítica por un día o unas horas, los ciudadanos pueden ver como los espacios públicos como el escenario de la vida cotidiana cambian nuestro sentido de pertenencia. Nuestras acciones cambian y refinan la ciudad.

Las experiencias que se realizaron resultaron muy positivas, ya que los alumnos aprendieron a trabajar con diferentes grupos de la población, expresarles la idea, hacer que la entiendan y quieran participar de ella. Es posible lograr un gran impacto con algo pequeño y así poco a poco ir cambiando la conciencia ambiental de la sociedad. Sin embargo, la demanda de participación y las posibilidades de lograr formas complejas de ciudadanía activa requiere un cierto tipo de ciudadano. Una que está dispuesta a hacer cambios y contribuir en conflicto, deliberación, negociación y alegría con los demás.

Es importante recordar que la cooperación es una habilidad que también necesitamos practicar constantemente. No debemos ser indiferentes al espacio que habitamos.