Jorge E. Crempien Laborie

“Podemos prevenir la magnitud de los desastres sísmicos con planes de construcción y normativas de diseño”

"El futuro de las construcciones sismorresistentes es promisorio; sin embargo, las autoridades deben hacer su parte, promoviendo códigos de diseño adecuados a cada país y fomentando la investigación en la materia y en sismología".

El doctor Jorge E. Crempien Laborie, docente en la Universidad de los Andes (UANDES) de Chile, estuvo en el Seminario académico de Ingeniería Civil (SAIC 2018) donde expuso “Resultados de un estudio de terreno del sismo 2010” y “Estudios del riesgo sísmico”.  Aprovechamos su visita para conocer un poco más sobre su experiencia y los métodos actuales de la tecnología usada en Ingeniería sísmica.

¿De qué dependen los daños estructurales más comunes ante un sismo y cuáles preocupan más?
Muchas veces dependen del suelo, por la licuefacción, cuando tiene agua y se pierde resistencia de forma absoluta. También puede ser por suelos no totalmente consolidados, que con las vibraciones se compactan y generan asentamientos. Otro motivo es que sean viviendas muy antiguas y que no se hayan reforzado, a pesar de los años. En estructuras más altas y nuevas, también se producen daños, pero en partes no estructurales. Las obras públicas son las más vulnerables, por ejemplo, un puente puede salirse de los apoyos y caerse.

Es muy difícil tener la certeza de que algo va a colapsar, por eso, siempre debemos buscar una zona resistente en la casa, por ejemplo, la caja de escalera y/o ascensores construidos con hormigón armado. Uno no tiene mucho tiempo y es peligroso salir, porque de las estructuras se desprenden cosas; por eso, los muros siempre son seguros.

Avances e innovación: Caso chile
¿Cómo es que después de varios terremotos un país puede prevenir nuevos daños?
La normativa sísmica de cómo diseñar estructuras para sismos es algo muy destacable dentro de la ingeniería actual. La forma de estructurar edificios usando muros hace que sea más difícil que estos colapsen, por su resistencia.

En el 2010, Chile sufrió el sexto sismo más grande registrado a nivel mundial. Pensé que la mitad de la ciudad estaría en el suelo; sin embargo, de 12 000 edificios en zona epicentral, 4 colapsaron y 40 sufrieron daño y se demolieron; pero, los otros sufrieron daños menores no estructurales o no sufrieron ninguno. Eso fue un éxito en la ingeniería nacional.

Además, se han incorporado nuevas tecnologías para proteger las construcciones y sus contenidos, como la aislación sísmica, por ejemplo, en hospitales y clínicas. Esto consiste en montar el edificio en aisladores de goma.  Sistemas disipadores de energía en edificios altos o sistemas de masas sintonizadas.  Este tipo de tecnologías se han desarrollado en Japón, Estados Unidos, también en Chile.

¿Qué otra fortaleza tiene la prevención en Chile?
En Chile es obligatorio el control de la construcción, para esto se sacan muestras de los materiales y se ensayan para ver si cumplen con los requisitos de resistencia; de lo contrario el ingeniero que supervisa puede pedir la demolición de la parte que no cumple. Siempre, cuando se calcula un edificio hay otra oficina independiente que comprueba el trabajo.

Asimismo, el diseño geométrico del edificio es importante, porque debe tener una buena cantidad de muros que garanticen la resistencia. Además, la construcción debe distribuirse lo más simétricamente posible para evitar el fenómeno de la “torsión”.

En el Perú y varios países del mundo hay silencio sísmico desde hace muchos años, ¿qué pueden hacer los gobiernos para prevenir desastres si se produjeran sismos de gran magnitud?
Por ejemplo, en California (Estados Unidos), después de 1980, cambiaron el código de diseño basándose en estudios de retrofitting. Evaluaron las construcciones más vulnerables y las reforzaron; otras tuvieron que demolerlas y rehacerlas de acuerdo con el nuevo código.  Es caro, pero se pueden mejorar las construcciones con marcos de acero y elementos disipadores de energía. En el caso de California, el gobierno ordenó la investigación.

 El mundo está trabajando en cómo predecir los terremotos; pero, hacerlo no es lo mismo que predecir una lluvia; por otra parte, no sabemos las condiciones que van a producir el sismo, esto es el estado de tensiones internas en la falla.  Además, las ondas sísmicas se propagan muy rápido, y solo tenemos entre 10 o 20 segundos para saberlo.

Los chinos habían diseñado un método para predecir terremotos fijándose en cosas raras: comportamiento de los animales, de la naturaleza, etc. La central de operaciones recolecta los datos por sectores y luego toma la decisión de evacuar o no. Este método ha funcionado solo una vez; sin embargo, en su mayoría, hay terremotos que no pueden predecirse. Hay zonas de gran sismicidad que son mucho más vulnerables.

Prevención y los futuros ingenieros
¿Por qué es importante que un futuro ingeniero sepa sobre sismos?
Cuando estudiaba Ingeniería civil estructural en la Universidad de Chile ocurrieron dos terremotos. Tuvimos que unirnos para ayudar a la población a reparar casas, socorrer a los heridos y repartir alimentos. En ese momento me di cuenta de que la ingeniería antisísmica era un tema muy importante, porque mi país perdía con cada terremoto gran parte de su patrimonio.

En países altamente sísmicos, como Perú y Chile, es necesario que los alumnos sepan de sismos y de ingeniería sismo resistente.  En Chile estas materias son parte obligatoria del plan de estudios de los ingenieros estructurales. Es la manera de contar con profesionales calificados para mitigar las pérdidas del patrimonio por sismos.

Actualmente, hay instituciones como el Colegio de Ingenieros y algunas universidades que se preocupan y organizan eventos para que se difunda la investigación. La idea de esto es mantener a la comunidad ingenieril informada de los avances en la materia. Eso es bueno porque están fomentado una cultura de prevención al respecto. Las consecuencias de no saber se ven en la magnitud de los daños.

¿Cómo cree que será el futuro las construcciones antisísmicas?
El futuro de las construcciones sismorresistentes es promisorio; sin embargo, las autoridades deben hacer su parte promoviendo códigos de diseño adecuados a cada país, junto con esto se debe fomentar la investigación en la materia y en sismología, dotando a los países de redes adecuadas de instrumentación sísmica.

Asimismo, en las ciudades con zonas costeras, las municipalidades deben definir cuáles son las zonas inundables por maremotos o con suelos malos que pueden inducir el colapso estructural.

De igual modo, deben implementarse planes reguladores de construcción en todas las ciudades. Si hay zonas peligrosas hay que hacer parques en lugar de casas. No podemos prevenir los sismos, pero sí la magnitud de los desastres que ellos pueden ocasionar.