¡Desconectemos!

Electricidad gratis para el Alto y el Bajo Piura

El ejercicio que planteamos es una pequeña muestra del beneficio que se puede lograr, medido en ahorro de energía eléctrica, con el uso cuidadoso de los equipos en “stand by” (enchufados pero sin usar).

Foto referencial.

No propondremos un subsidio en la tarifa eléctrica, ni nada parecido, para los pueblos de estas zonas de Piura, especialmente afectados por el fenómeno El Niño Costero del 2017. El ejercicio que planteamos es una pequeña muestra del beneficio que se puede lograr, medido en ahorro de energía eléctrica, con el uso cuidadoso de los equipos en “stand by” (enchufados, pero sin usar), como el decodificador del cable TV y el router para Internet.

Para la demostración mencionada, usaremos la estimación, técnica que permite hallar sin mucho esfuerzo resultados aproximados a los reales (matemáticamente, en el orden de magnitud) y que es fundamental para la rápida toma de decisiones. Esta es una técnica que recomiendo aprender y usar a los alumnos, pues les hace desarrollar su criterio para afrontar problemas, aparentemente, sin mucha información disponible (Problemas Fermi).

Todas las cifras que se muestran tienen como fuentes al INEI, Osinergmin, pruebas de laboratorios certificados internacionalmente y nuestras propias mediciones con equipos del laboratorio de Física de la Universidad de Piura. Para que los cálculos y resultados puedan ser corroborados, nos permitiremos hablar de watts (W) y MWh, valores que sirven para comparar cantidades en electricidad. Por si los números nos complican, las cantidades irán asociadas a referencias más familiares.

Sin la necesidad de consultar en detalle los resultados del último censo nacional, podemos estimar sin mucho error que en el Perú existen actualmente alrededor de ocho millones de familias: 32 millones de personas; es decir, cuatro personas por familia, en promedio. Según el INEI, en 2018, el 40% de los hogares peruanos (3,2 millones) ya tenían televisor por cable y el 31%, internet (2,5 millones).

En las fotos que mostramos, se registra lo que realmente consume un decodificador de los instalados en casa, un poco diferente a los datos de su placa. La sorpresa es que si está enchufado (encendido o apagado), consume casi lo mismo: 8 W, que puede ser la potencia de un foco ahorrador.

En pruebas similares, el “router” de internet consume 7 W. Si bien se informa que los equipos enchufados consumen energía aun estando apagados, las referencias que nos brindan pueden no ser las reales. Esa es la razón por la que hemos medido, corroborando nuestros resultados con datos de laboratorios de medición reconocidos internacionalmente, como se menciona en el Lawrence Berkeley National Laboratory.

Si todos en el Perú apagáramos y desconectáramos estos equipos durante las horas que dormimos – por ejemplo, siete horas al día– ahorraríamos toda la energía eléctrica que al año consumen los pueblos del Alto y Bajo Piura, alrededor de 100 GWh (100 000 MWh). Como referencia, el consumo medio de un hogar del sector urbano en el Perú es de 1,5 MWh de energía eléctrica al año, según el Osinergim. Así, los 100 GWh alcanzarían para alimentar aproximadamente 66 000 hogares al año.

No es que la energía eléctrica que se ahorraría iría directamente a un lugar en particular, como el Alto o Bajo Piura. Vaya a saberse cómo se distribuiría esta energía, un problema que desde el punto de vista ingenieril es muy complicado de resolver. Pero lo que sí se puede demostrar, con resultados observables aplicados a nuestra realidad, es que el impacto en el consumo de electricidad es de una magnitud nada despreciable, y que podría ser llevado a cabo con una acción que no altera para nada nuestras actividades, salvo la de querer estar “conectados” hasta en nuestros sueños.

Ser eficientes en estas pequeñas acciones, y saber que tienen un impacto significativo, pueden hacernos reflexionar sobre “la cultura del descarte, que afecta tanto a los seres humanos excluidos como a las cosas que rápidamente se convierten en basura”, como explica el Papa Francisco en la Encíclica Laudato Si, Sobre el cuidado de la “casa común”’. Basados en esta reflexión, podemos identificar muchas otras oportunidades para ser eficientes, y, al mismo tiempo, ser solidarios con nuestro prójimo y proteger nuestro medio ambiente. La electricidad que usamos, y que tanto cuesta obtenerla, no puede convertirse en basura.

Recuadro

Recomendaciones para ahorrar energía o consumir menos:

  • Usemos con conciencia los artefactos eléctricos, aunque no sean nuestros y no dejemos que el confort soslaye nuestra cortesía. Por ejemplo, es común encontrar la oficina como un congelador porque alguien puso el aire acondicionado al máximo. Recordemos que no a todos nos gusta el frío y que este puede complicar la salud de aquellos que presentan una afección respiratoria. Con unos 24° o 25° de temperatura ambiental podemos sentirnos frescos, y si parecería que no es suficiente, porque venimos acalorados de la calle, tengamos paciencia, en unos minutos nos refrescaremos.
  • Identifiquemos en nuestros hogares cuáles son los equipos que más se utilizan, en frecuencia y duración del encendido, y analicemos si realmente es necesario y eficiente su funcionamiento.
  • Como primera opción, desenchufemos todos los equipos que casi no usemos. Si esto no se puede hacer, como es el caso del refrigerador que se enciende y se apaga constantemente, las siguientes acciones ayudarán a que su tiempo de operación sea el mínimo: ajustar la temperatura al valor recomendado para la conservación de los alimentos, limpiar los sellos de las puertas (refrigeradora hermética), abrir las puertas un tiempo prudencial, almacenar alimentos que no estén calientes y evitar que el refrigerador esté sobrecargado de cosas.
  • Instalemos una regleta de alimentación para conectar y desconectar aquellos equipos que trabajan en conjunto; por ejemplo, la TV y el decodificador de cable. De esta manera podemos realizar una desconexión segura, fácil y rápida de aquellos equipos que no vale la pena tenerlos conectados todo el tiempo.
  • Si vamos a renovar un artefacto, compremos entre aquellos que tengan la etiqueta Energy Star. Por ejemplo, un televisor de estas características consume 30% menos de electricidad que el promedio. Es cierto que es más caro, pero su costo extra podría amortizarse con los ahorros obtenidos: En Piura, con un televisor LED de 50” Energy Star que se usa 5 horas al día, podríamos ahorrar aproximadamente 200 soles en 5 años.
  • En el Perú se ha implementado recientemente el Reglamento Técnico sobre el etiquetado de eficiencia energética para equipos energéticos, que ahora todos los importadores de equipos energéticos deben cumplir. Por ahora este reglamento solo aplica para los siguientes equipos domésticos: lavadoras, secadoras, refrigeradoras, equipos de iluminación y aire acondicionado. Si vas a comprar uno de ellos, compra el que tenga la letra A o B