ARTÍCULO DE OPINIÓN

Hipersexualización de la infancia

La infancia es una época maravillosa de aprendizaje y crecimiento que no deberíamos acortar, pues, de ella depende el desarrollo futuro. Sin embargo, la sociedad actual hace que muchos niños crezcan antes de tiempo.

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Es muy habitual ver casos en los que los niños y niñas asumen, como suyos, comportamientos y valores que no son propios de su edad, y que reflejan una falsa madurez. Esto puede generar diferentes problemas a varios niveles, su personalidad y estima pueden verse afectadas si se les encarga roles y tareas que no corresponden a su edad.

El cambio de la infancia a la adolescencia es cada vez más precoz. Se rinde culto a la vestimenta y la apariencia física. Marta Moreno, redactora en SerPadres.es, sostiene que, actualmente se educa a los niños en función a unos valores preestablecidos que hacen que no formen bien su personalidad y se centren exclusivamente en lo físico pues, según se les enseña, es su imagen la que darán a la sociedad.

Vestirse como adolescentes, no siéndolo, incita a que las niñas usen tacones, se maquillen o hagan la manicura, participen en concursos de belleza o realicen bailes “sexy”. Estos son algunos ejemplos de hipersexualización en la sociedad actual.

En 2001, el Informe Bailey, estudio sobre la comercialización y sexualización de la infancia elaborado por la Mother´s Union de Inglaterra, definió por primera vez la hipersexualización: “sexualización de las expresiones, posturas o códigos de la vestimenta considerados como demasiado precoces”.

La mayor parte de la solución está en manos del gobierno y de los medios de comunicación de cada país. Los padres tenemos el gran deber de enseñar a nuestros hijos que cada persona tiene su propia personalidad y debe ser fiel a ella; pues, la verdadera belleza reside en la individualidad.