La inteligencia cultural en la formación de los alumnos de Medicina

La inteligencia cultural es la capacidad de entender a otros, de hacerse entender y de encontrar el modo adecuado de colaborar junto a personas de culturas diferentes.

 

Es la denominada inteligencia cultural aquella se refiere a la capacidad de funcionar efectivamente en los contextos culturales diversos y se muestra en tres dimensiones:

La primera es el aspecto cognitivo, que engloba no sólo los conocimientos de las costumbres en las diferentes culturas, sino también, la capacidad de explicitar los presupuestos desde los que se opera. Para ello se necesita un alto nivel de conocimiento propio, de reflexión y de empatía.

La segunda es motivacional. Se refiere al motor interno o motivación trascendente que lleva a iniciar, desarrollar y persistir en la generación de encuentros multiculturales.

Finalmente, hay que hablar también de la dimensión conductual, que alude a la capacidad de adaptarse y mostrar el comportamiento adecuado en cada contexto específico.

Tener inteligencia cultural nos ayuda a ser más conscientes del sistema de valores y del modo de pensar, así como de descubrir nuestras propias creencias. Nos motiva y facilita ser efectivos en situaciones poco familiares, y nos lleva a desarrollar un repertorio de comportamientos entre los que poder elegir en cada caso los más adecuados, dependiendo del contexto.

Para promover el desarrollo de la inteligencia cultural en la formación de los médicos se pueden considerar estos tres pasos:

1. Fomentar el encuentro intercultural

Si alguien no está motivado o no tiene la suficiente confianza para salir de su zona de confort, simplemente lo evitará y no pondrá en marcha las capacidades y los recursos necesarios para hacer frente a los desafíos de la cultura. Establecer unos objetivos claros en el aprendizaje y la visualización de los beneficios potenciales (de carrera y personales) de los encuentros interculturales puede ayudar a los individuos a estar motivados.

2. Desarrollar el conocimiento de las culturas y el pensamiento estratégico

El conocimiento concreto de diferentes culturas es indispensable. Y lo que es aún más importante, con el fin de hacer frente a la abrumadora diversidad cultural en el mundo, las personas necesitan desarrollar la capacidad de monitorizar y analizar comportamientos en encuentros interculturales. No juzgar y además mostrar respeto.

3. Ampliar el repertorio de comportamientos.

 Adaptarse a menudo significa actuar de un modo distinto al que estamos acostumbrados a hacerlo. Desviarse de este estilo natural requiere entrenamiento y práctica. Por ejemplo, es posible que tengamos que adoptar un estilo de comunicación menos directo que en algunas culturas. Además, la necesidad de mostrar respeto en la interacción con colegas y supervisores puede variar considerablemente.

El aprendizaje en inteligencia cultural no es un proceso lineal. En el ejercicio profesional, los alumnos de Medicina tratarán pacientes, familiares y personas que provienen de distintos contextos socioculturales a las cuales tendrán que escuchar atentamente, comprender y explicar del mejor modo- con empatía y calidez- los diversos aspectos del proceso salud.