DOCTORES ANTONIO ABRUÑA Y ANTONIO MABRES

“La UDEP nació del corazón de un santo y el cariño a Piura lo expresa con obras”

La Municipalidad Provincial de Piura rindió homenaje a la Universidad de Piura por sus 50 años de actividades académicas y declaró Hijos Predilectos a los doctores Mabres y Abruña, exrector y rector, respectivamente.

Los izamientos del Pabellón nacional, a cargo de la prefecta de Piura, Rosa Chapilliquén Cuadra; y de la Bandera de Piura, por los distinguidos de la UDEP, marcaron el inicio de la ceremonia, realizada frente al palacio municipal. Una nutrida concurrencia, conformada por autoridades civiles y militares de la región, así como alumnos, egresados y trabajadores de la Universidad de Piura, se dieron cita para testimoniar su reconocimiento a esta casa de estudios. Los himnos del Perú, a Piura y a la Bandera pusieron la nota emotiva musical.

Orgullo piurano

Durante la sesión solmene del Consejo Provincial de Piura, presidida por el alcalde de Piura, Juan José Díaz, el homenaje continuó. En su intervención, el teniente alcalde, ingeniero Pierre Gutiérrez Medina, hizo una breve reseña histórica de la UDEP, y los pioneros, sobre la que dijo: “Es una de las principales instituciones educativas que nos enorgullecen como piuranos, pues hablar de esta universidad es como hablar de Grau, siempre con el pecho henchido”.

Teniente alcalde de Piura, ingeniero Pierre Gutiérrez Medina.

Gutiérrez, egresado de Ingeniería la UDEP, agregó: “La impronta que viene dejando la UDEP no es algo que queda encerrado dentro del claustro académico o en los linderos de su campus, sino que se refleja en su máxima exposición, en cada egresado que se distingue, sin importar el ambiente en que se encuentre”.

Asimismo, agregó: “Hablar de los egresados de esta universidad, es hablar no solo de un profesional bien formado, sino de una persona que ostenta altos valores humanísticos. La formación humanística es y será siempre un componente infaltable en los planes de estudios de todas las carreras. Sin ella, la preparación profesional no sería una genuina formación universitaria”, acotó.

Destacó también otros aportes de la UDEP a la sociedad, traducidos en más de 37 proyectos de investigación aplicada al desarrollo de poblaciones como las de Chalaco, Lancones, así como la labor de décadas del Centro Médico en caseríos del Medio Piura y en Los Algarrobos. “No puedo dejar de mencionar el extraordinario despliegue de ayuda humanitaria durante los nefastos sucesos de El Niño Costero del 2017, labor que aún sigue vigente”.

Los hijos predilectos

En este acto solemne, el alcalde Juan José Díaz, también egresado de UDEP (Derecho) entregó sendos reconocimientos a los doctores Antonio Mabres (exrector) y Antonio Abruña (rector) declarándoles Hijos Predilectos de la ciudad. Además, el rector recibió la medalla oficial de la Municipalidad Provincial de Piura para la UDEP, en sus 50 aniversario. Los aplausos del público dieron un emotivo marco a la ceremonia.

Autoridades piuranas reconocen a la UDEP por sus 50 años de actividades académicas.

En su agradecimiento, el doctor Mabres expresó: “Hace muchos años que aprendí a amar a Piura y a tenerla plenamente como mi tierra –mi pueblo, diría con cariño, sin que sea un término peyorativo–. Siempre me he sentido acogido como un piurano más, emocionado por la calidez de los piuranos. En particular, me siento muy honrado de trabajar en la Universidad de Piura desde 1974, cuando ésta tenía solo 5 años de vida académica. Y, ahora celebro con alegría sus 50 años. Son largos años de trabajo y de servicio a Piura, compartiendo con la gente de esta tierra tantos avatares”.

“Ciertamente, no han sido años fáciles: he sufrido, como todos los piuranos, los problemas derivados de los episodios extraordinarios de El Niño y las duras consecuencias de la crisis económica y de los años de terrorismo. Pero, han sido también, y sobre todo, años llenos de esperanza y de alegrías: hemos tenido el gozo de recibir la visita del Santo padre Juan Pablo II y, en dos ocasiones, la de Mons. Javier Echevarría, Gran Canciller de la Universidad, y tantos otros hitos importantes de Piura. Pero, sobre todo, el día a día, con sus pasos adelante y sus frenos, pero siempre mirando con confianza el futuro que será el fruto de nuestro trabajo”, agregó.

Tras reseñar los inicios de la UDEP, el doctor Mabres refirió: En la Universidad de Piura, procuramos seguir el ejemplo y las ense­ñanzas de nuestro Fundador y, por tanto, este es un motivo más para querer a Piura, cariño que tratamos de manifestar con obras. En mi caso particular, y pienso que en el de muchos más, es algo que sale natural como correspondencia a lo mucho que hemos recibido”.

Autoridades piuranas reconocen a la UDEP por sus 50 años de actividades académicas.

Por su parte, el rector Antonio Abruña señaló también que el nacimiento de la UDEP se produjo en el corazón de San Josemaría Escrivá, su fundador y Primer Gran Canciller y “en el empeño y trabajo denodado de un grupo promotor y el arrojo de una gran dama piurana, doña Clara Hilbck de Balarezo, quien ayudó a generar la donación de lo que hoy es el campus de la universidad, un pulmón verde de oxígeno para la ciudad y una maravilla de diálogo cordial entre la naturaleza y la cultura, también en sus expresiones arquitectónicas”, acotó

“Hemos crecido en esta tierra cálida, de arenas blancas y algarrobos verdes, los miles de alumnos y familias de esta región y de otras regiones del Perú han compuesto la ecología humana de esta gran aventura educativa que en este 2019 cumple sus primeros 50 años”, expresó.

Entre lo personal y lo oficial
En su intervención, Juan José Díaz, alcalde y exalumno de la UDEP, expresó su emoción: “porque el destino me permite, en esta posición temporal como alcalde de Piura,  estrechar la mano a estos hijos predilectos de Piura y expresarles en nombre de toda la ciudad la gratitud que tenemos. Créanme, se me eriza la piel de la alegría que siento”, dijo.

Autoridades piuranas reconocen a la UDEP por sus 50 años de actividades académicas.

También expresó su agradecimiento a la Universidad de Piura por servir a los jóvenes talentos, más allá de las limitaciones económicas: “En lo personal, le agradezco porque fui una de esas personas favorecidas con su apoyo, pues literalmente, me trajo a Piura que ahora es mi hogar”.

Recordó de sus días de estudiante, el afecto de sus profesores, su ejemplo de pulcritud. “Debo agradecer este trato personalizado que sólo se puede recibir en la Universidad de Piura”.

En el brindis, al cierre de la sesión solemne, el rector Antonio Abruña reiteró el agradecimiento, por el homenaje recibido, en nombre de todos los alumnos y trabajadores de la UDEP. Los homenajes culminaron con la entrega de un plato recordatorio a cargo de Fernando Cáceres, representante del Gobierno Regional de Piura.