La máxima condecoración que otorga la UDEP

La Universidad de Piura ya tiene cinco nuevos doctores “Honoris Causa”

En un solemne acto académico, presidido por el Vice Gran Canciller de esta casa de estudios, reverendo Ángel Gómez-Hortigüela, cinco prestigiosos profesionales fueron incorporados al claustro académico de la UDEP.

Un majestuoso desfile académico de profesores y autoridades académicas, así como de los doctorandos, dio inicio a la Ceremonia de Investidura de Doctores Honoris Causa, realizada en Campus Piura de la UDEP; la cuarta que realiza esta institución en sus 50 años de vida académica.

En este acto, los doctores Marco Martos, Pedro-Juan Viladrich, Axel Meisen, la magíster Sandra Barclay y el doctor José Luis Martínez recibieron la alta investidura, de manos del Vice Gran Canciller de la UDEP, Ángel Gómez-Hortigüela. Con ellos, la UDEP cuenta con 14 doctores “Honoris Causa”.

“Honra a la Universidad de Piura acoger en su claustro con este nuevo título a quienes de tan distintas maneras han mostrado su aprecio por esta institución a lo largo de los años. Es por eso, también, una manifestación de gratitud hacia ellos”, expresó el Vice Gran Canciller, tras investir a los nuevos doctores.

También, compartió el mensaje del Gran Canciller, Mons. Fernando Ocáriz, quien en una ocasión similar, expresó que estos galardones, por sus destacadas y fecundas trayectorias profesionales y académicas, quieren hacer justicia a la riqueza de los saberes universitarios, al valor de la vocación docente en el contexto contemporáneo y al servicio que los investidos prestan a la sociedad.

Asimismo, recordó que el prelado del Opus Dei y Gran Canciller de la Universidad invitaba a que la universidad fuera un lugar de esperanza en estos tiempos amenazados por diversas crisis e incertidumbres, transformando a la sociedad con personas que piensan por sí mismas. “Buena parte del quehacer universitario se centra en esa tarea, acompañando a los alumnos en el progresivo acceso a la verdad, con un compromiso vital profundo por servir a la sociedad. No es otra la inspiración cristiana que identifica a la Universidad de Piura”, dijo.

Los nuevos doctores
Tras su investidura, el doctor Marco Martos, presidente de la Academia Peruana de la Lengua, agradeció a la Universidad de Piura: “Para mí, tiene un valor absoluto –recibir tan alta distinción de la Universidad– puesto que se trata de una institución enraizada en Piura que es mi ciudad natal, a la que tanto amo. La Universidad de Piura, ya con cincuenta años de labor, tiene un valor para la poesía y para la literatura en general, muy grande”.

En otro momento de su discurso, propuso a los escritores aprovechar las oportunidades actuales: “Nunca antes hubo en Piura, como hay ahora, un clima propicio para la difusión de las obras literarias. Hoy se puede ser poeta de bastante calidad, sin haber salido de los linderos de la ciudad. Y esa es una diferencia con el pasado que quiero remarcar”. Vea la nota y discursos completos, aquí.

Sobre la crisis de amadores
Por su parte, el profesor, jurista, investigador, y humanista, Pedro Juan Viladrich, en su discurso se refirió a que el mundo vive “una crisis de amadores, una inundación de aferramientos desesperados a uno mismo y a las egolatrías del ‘corazón de piedra’, con sus inevitables frutos hacia los demás: la sospecha y la desconfianza, la dominación y los sometimientos, los vacíos y las soledades; y con sus típicas leyes: la del más fuerte y la del más útil”.

Viladrich explicó cómo solucionar esta crisis de amor en el mundo: “Con ‘la luz tierna’ que todo lo esclarece. Que goza del fascinante poder de hacernos descubrir, para amarlo, lo extraordinario que late en lo ordinario (…) así es el amor y la experiencia de amar”; y exhortó a revolucionar el escenario actual, de crisis, con una civilización del amor, en palabras de san Juan Pablo II. Vea la nota y discursos completos, aquí.

Cómo configurar un futuro exitoso
En su discurso, el doctor Axel Meisen, laureado ingeniero químico, mencionó las principales notas determinantes del éxito de la Universidad de Piura en sus primeros 50 años, destacando la valentía ilimitada de los pioneros desplegada durante sus primeros años; y la lealtad entusiasta a su ideario, entendida como la adhesión, en todas sus acciones, al espíritu de la Universidad. Sin embargo, anotó que estas dos características, aunque importantes, ya nos son suficientes para afrontar los retos que traerá el futuro.

Meisen refirió que para tener éxito otros 50 años hay que “identificar y entender las fuerzas emergentes y primarias que van a configurar el futuro del Perú y del mundo entero”. Entre estas fuerzas emergentes mencionó: la demografía, el cambio climático, la migración, los cambios tecnológicos, la comunicación, la crisis de los valores éticos y la estabilidad del orden global, mencionando el estado actual de cada uno y sus proyecciones futuras. Vea la nota y discursos completos, aquí.

La capacidad transformadora de la arquitectura
“Más que un reconocimiento, esta distinción significa responsabilidad y aliento para continuar en el camino del esfuerzo y la calidad, dándome siempre el tiempo para pensar en el bienestar de los otros”, expresó la Arquitecta del año 2018, Sandra Barclay, una de las diseñadoras del premiado edificio E, de la UDEP.

En otro momento, Barclay afirmó que cree en la capacidad transformadora de su profesión, en donde se puede encontrar un equilibrio entre lo técnico y lo artístico. Pero, sobre todo, considera que la arquitectura representa una maravillosa oportunidad para ponerse al servicio de los demás y que la empatía es esencial para lograr este objetivo: “Esta condición es indispensable para ir más allá de la resolución de problemas que solo la arquitectura puede resolver con emoción”, indicó. Vea la nota y discursos completos, aquí.

Interés general y bien común
“No encuentro las palabras que me permitan expresar adecuadamente toda la gratitud, el honor, la responsabilidad y la confusión que siento”, señaló el jurista español José Luis Martínez tras recibir la distinción.

En su discurso, destacó la labor educativa de la UDEP: “La Universidad de Piura es una realidad admirable. Muestra haber logrado ya, en su medio siglo, en medio de avatares y dificultades muy notables, un elevado rango de excelencia académica en múltiples áreas del saber”.

Asimismo, rescató una de las tareas más relevantes que esta casa de estudios ha realizado a lo largo de estos 50 años: el interés general. “Como el centro y fin de la universidad es el ser humano, la noción de interés general es susceptible de ser entendida en un sentido similar a la del bien común social”. Vea la nota y discursos completos, aquí.