Medicina UDEP

Tres claves para mejorar el feedback universitario

Encajar bien las críticas constructivas es una habilidad necesaria para desarrollarse como persona y ser un mejor universitario.

Evaluar a un alumno puede ser una labor muy complicada, pues se corre el riesgo de frustrar su mejora o hacer mella en su confianza al intentar corregir ciertos comportamientos. Todos deseamos aprender y crecer como personas, pero también que nos acepten, respeten y valoren tal y como somos. Sin embargo, no dar ni recibir evaluaciones sinceras y pasar por alto ineficiencias y prácticas que no son adecuadas, puede dañar gravemente la formación de un alumno y entorpecer su crecimiento.

Paul Gasol, uno de los mejores basquetbolistas de la liga española comenta que “el jugador grande es el que se crece en los momentos de dificultad, toma la responsabilidad y es capaz de asumir tanto el éxito como el fracaso. Ahí radica la diferencia entre un líder en la pista y otro que no lo es. Y si uno falla, debe aprender de los errores, que se visualizan a través de las críticas constructivas. Cuando se ha sufrido una decepción, ésta debe servir para seguir aprendiendo e intentar ser todavía mejor”.

Existe el peligro que los alumnos de una institución universitaria, e incluso los profesores, se pongan a la defensiva o discutan cuando reciben críticas negativas. Muchas veces los evaluados, por su parte, sostienen que los comentarios que reciben no tienen en cuenta las limitaciones a las que están sujetos o el contexto en el que se encuentran. Por ello, la importancia de aprender a aceptar e incluso pedir un feedback periódicamente.

Primero, se debe tratar de entender bien qué es lo que te dicen. Para ello es muy importante quién te lo dice, con qué fin y en qué consiste el cambio que te están proponiendo. No es lo mismo recibir una crítica constructiva de un asesor que la de un compañero que te conoce poco. Preguntar en qué aspecto se puede mejorar y pedir franqueza son dos recomendaciones que mejoran el feedback.

Segundo, es saludable separar el mensaje del mensajero y tratar de ser receptivo. Considerar las críticas podría ser de mucha utilidad para la mejora personal porque lo que otras personas observan no siempre coincide con nuestra autoimagen personal.

Por último, pensar en el grado de susceptibilidad propia es oportuno. Hacerse algunas preguntas sobre ¿cómo reaccionar ante las críticas?, ¿enfadarse es útil? ¿minimizar o mostrar frialdad es la mejor forma de afrontarlas? Una vez identificada la forma de reaccionar es posible aprender a recibir y valorar un feedback sin disminuir la autoconfianza o la autoestima.

Es muy importante que las instituciones educativas tengan una cultura corporativa en la que las críticas constructivas sean parte integrante de la mejora personal de cada miembro de la comunidad universitaria. Aunque es una práctica que puede considerarse difícil de realizar, el beneficio es muy claro si se realiza de forma correcta, siempre con educación, respeto y buscando el bien de la otra persona.

Por ello, en la Facultad de Medicina de la Universidad de Piura se procura, mediante la asesoría llevada a cabo por profesores, que nuestros alumnos reciban y realicen críticas constructivas, en un marco de sinceridad, amistad y respeto a la libertad personal, que permita el desarrollo personal en los distintos ámbitos de su vida universitaria.