Artículo de opinión

¿Un cambio de logotipo asegura un cambio de imagen?

Cual mago que saca de su sombrero una sorpresa, el gobernador Servando García presentó como parte de su informe de rendición de cuentas de los 100 primeros días de la nueva gestión, la nueva imagen que identificará al Gobierno Regional Piura. Además, logró una especie de cortina de humo, ya que ante esta noticia tan “visible”, la opinión pública se enfrascó en una discusión sobre lo positivo o no de esta iniciativa.

Como se informó, mediante Resolución Ejecutiva Regional N° 354-2019, se dejó sin efecto la directiva regional 05-2015 sobre el uso de logotipo e isotipo institucional y aplicación del manual de marca del Gobierno Regional de Piura; y a su vez, se aprobó la nueva directiva 03-2019 denominada “Identidad visual corporativa del Gobierno Regional Piura”.

“Esto permitirá uniformizar, fortalecer y consolidar el uso del isotipo y logotipo como único símbolo, así como el nominativo institucional en todas las dependencias del pliego 457 Gobierno Regional Piura y estandarizar su uso, cuya propiedad intelectual corresponde a dicha entidad”, señala la directiva regional.

Según la consultora Brand Inteligente, cuando una entidad anuncia un cambio de logo, en realidad le está enviando un mensaje a su público: que se está realizando un cambio que no solo es externo, sino también interno. En el caso de entidades públicas, este mensaje está inevitablemente asociado a una acción política: cambiar la percepción que tiene la ciudadanía de la entidad y diferenciarse de la gestión anterior.  Se puede decir que el gobernador con esta acción de cambio de logo, nos está anunciando que pasaremos a vivir una nueva etapa como región. Sin embargo, ahora mismo el anuncio queda en una intención de cambiar, ya que en la coyuntura actual no se puede hablar aún de comunicar un cambio positivo real.

¿Es necesario el cambio del logotipo?

Sabemos que se cambiaron logotipos en los anteriores gobiernos regionales. También, es una tendencia en la evolución de las marcas, para perdurar en el tiempo.

Sin embargo, cada logo debe representar una evolución. En el caso de logotipos muy conocidos, los retoques suelen ser parciales para que las personas puedan reconocer la imagen e identificar la marca. En el caso de los logotipos del Gore han pasado por una transición, lo que no ha ocurrido ahora, ya que estamos frente a un cambio drástico. Tratándose de un logo institucional, se podría haber pensado en un rediseño. Además, por identidad, hubiera sido positivo que el nuevo logo esté alineado con los atributos que se busca destacar en la institución o de la región.

Desde el punto de vista económico, el gobierno regional respondió rápidamente y a través de una nota de prensa indicó quela elaboración del logo no significó gasto alguno para la institución. Sin embargo, implicó tiempo y presupuesto, ya que lo trabajó el personal del Área de Imagen Institucional dedicando horas a este asunto, además, significará gasto en cambio de afiches, papelería institucional, murales, pintar los vehículos y otros.

¿Fue el mejor momento para cambiarlo?

Como dice un video de presentación del logo, se quiere proyectar una imagen de cambio. La frase “Transformando la Región con honradez y transparencia”, hasta ahora es solo imagen, un anuncio, no hay hechos visibles.

¿Es el mejor momento cuando el 51% de piuranos desaprueba gestión del gobernador Servando García? Cuando una institución crece, su comunicación también debería seguir sus pasos y reflejar estos cambios. Aquí no se da este escenario, la comunicación va por delante de los hechos y de la realidad. Faltó analizar y tener en cuenta el contexto que no es favorable.

Si estos cambios de imagen gráfica se dan con cada gestión y a voluntad de sus gobernantes, esto privaría al Gobierno Regional de Piura de tener una identidad unificada a lo largo del tiempo y ésta pasaría a adoptar una postura alineada únicamente con la gestión de turno, lo que resulta notorio en este momento.

Cada elemento tiene una razón de ser

El logotipo debe llegar y dialogar con su nueva audiencia. ¿Este nuevo logo nos dice algo? ¿nos sentimos representados? ¿cómo? Hay muchos factores que entran en juego en este sentido: la elección de los símbolos, proporciones, el color, las fuentes tipográficas, las líneas.

La tendencia va a los diseños simples, cercanos, directos. En este caso, se ha llevado el minimalismo al extremo.

El documento de explicación, indica que el isologo tiene una tipografía de fácil lectura, color rojo de rápida identificación y la letra “P” en gran tamaño tienen como objetivo un alto reconocimiento y recordación de la región.

La nueva imagen tiene un ‘P’ mayúscula con un punto al lado izquierdo en un círculo rojo y en la parte inferior en letras blancas el nombre de la institución ‘Gobierno Regional de Piura’. La letra “P” representa la palabra Piura, seguida de un punto que simboliza la circunferencia del sol de Colán y la luna de Paita.

Analizando estos elementos, ¿la identidad y recursos de nuestra región quedan reducidas a una “P”?, vemos con tristeza que ya no están todos los símbolos alusivos a nuestros recursos naturales. El especialista Alexi Berrú señala que “Piura es sol, playas, historia, tradición y eso no se refleja en el nuevo logotipo”.

Si un buen logotipo se califica por su claridad en lo que da a entender, ¿podemos deducir que el punto o circunferencia al lado de la “P” representa el sol de Colán y la luna de Paita? Difícil llegar a este nivel de abstracción. Debemos recordar siempre que el objetivo de un buen diseño es hacer que lo visual se interprete de la manera más clara y rápida posible.

Asimismo, se indica que los colores utilizados, rojo y blanco, representan a los de nuestra bicolor nacional. Pero da la casualidad de que el rojo que sería ahora el color institucional, es el que usó el Movimiento Fuerza Regional en campaña, entonces, se puede deducir que ¿predomina por motivos políticos?

¿Salto creativo? 

Tener un logotipo adecuado, relevante, memorable  y reconocible es bastante complicado y puede generar diversas opiniones al ser compartido con el público, que hoy más que nunca participa en redes sobre lo que le interesa, en este caso sobre la imagen de la institución regional que lo representa. Hoy más que nunca, las marcas y sus símbolos pertenecen a sus públicos.

Dicho y hecho, el nuevo logo  del Gobierno  Regional de Piura desató polémica. Los usuarios en redes sociales no se hicieron esperar para comentar que la nueva imagen tiene mucha similitud con el de la campaña “Ponle Corazón”, realizado por la Fundación Peruana de Cáncer; o con la marca de una tienda de ropa. Algunos señalan la poca ‘creatividad e ingenio’ que presenta el nuevo logo, para otros usuarios de Facebook se trataría de un ‘plagio’. Ante esto cabe preguntarse ¿se hizo un mapeo y pretesteo del nuevo logo?

Lección por aprender

El cambio de logotipo puede darse para marcar una nueva etapa, en este caso, consideramos que el error está sobre todo en que la intención política pareciera prevalecer y despoja al logo institucional de lo que es su identidad regional.

Como hemos visto, el cambio de un logotipo puede responder a varias exigencias y siempre se tiene que cuidar todos los detalles. Lo más importante es que un logotipo logre representar la marca e impactar al público objetivo y que en este caso, represente a la institución y a una región adecuadamente.

Es importante que un nuevo logotipo esté alineado con los atributos que se busca destacar en la institución, en este caso la honradez y la transparencia son temas pendientes con la región. La construcción de una nueva imagen pasa por un cambio real, unos valores, un trabajo efectivo. Se debe tener en cuenta que el cambio del logo por sí mismo no es suficiente como estrategia comunicativa, sino que debe venir acompañado de decisiones estratégicas adecuadas y coherentes.