Testimonio de egresado UDEP

CEO de Mibanco habla sobre cómo liderar en medio de la crisis

Javier Ichazo tiene más de 20 años de experiencia en el sector financiero nacional y es CEO de Mibanco. Él nos cuenta su experiencia de cómo liderar en medio de la crisis sanitaria actual.

El MBA Ichazo, quien estudió Administración de Empresas (1994) y una maestría en el PAD – Escuela de Dirección (2000) de la Universidad de Piura, señala que el COVID-19 ha creado una situación sin precedentes en el Perú, que tendrá un impacto relevante en las microempresas: en sus ingresos y subsistencia.

¿Cuánto está impactando la crisis del COVID–19 a los emprendedores del país?

El impacto en la microempresa va a ser relevante. Esta es una situación sin precedentes para todos. De un momento a otro, los emprendedores han visto afectados sus ingresos y la subsistencia de sus negocios. Los impactos que hemos experimentado y vivido en crisis anteriores nos permitían tener mucho más margen de acción para adoptar las medidas correctivas que nos ayuden a sobrellevarlas de la mejor manera. Sin embargo, no existe manual para una situación de este tipo y estamos aprendiendo a manejarla. Esto mismo nos está pasando a las empresas más grandes, y para las más chicas tampoco es menor.

¿Cuál es el rol de la empresa privada en medio de la crisis del COVID–19?

Las medidas que viene adoptando el gobierno y la empresa privada son claves. La tranquilidad y la serenidad en estos momentos de incertidumbre son necesarias para no tomar decisiones apresuradas y desesperadas que podrían desencadenar en el quiebre de la cadena de pagos.

En Mibanco nos estamos preparando para lo que hemos denominado “La nueva normalidad”, asumiendo el rol que nos toca como empresa privada. Cada organización tendrá que revisar sus prioridades estratégicas y cómo alinearlas a esta nueva normalidad que tendremos que enfrentar y atender. Todo ello, implica un trabajo muy esforzado de todos los colaboradores de cada empresa.

En paralelo, debemos optimizar los recursos financieros y ser cautos en su manejo, es muy probable que algunos proyectos tengan que esperar. Lo que más cuidaría sería el músculo comercial, lo vamos a necesitar en pocos meses y debemos tenerlo entrenado para que recupere el ritmo lo más rápido posible. La curva de aprendizaje en algunas industrias es muy larga y los tiempos los debemos aprovechar al máximo.

¿De qué manera las empresas pueden apoyar a sus clientes a mitigar el impacto de la crisis actual?

En el caso de la banca, estamos haciendo grandes esfuerzos por acompañar y asesorar a nuestros clientes, poniendo a su disposición una serie de alternativas para afrontar esta coyuntura con mucha tranquilidad. La reprogramación de los créditos, el congelamiento de cuotas o inclusive el refinanciamiento de sus deudas son alternativas que tienen buscan brindarles la mejor alternativa para su nueva realidad, no necesariamente la más popular, sino la que realmente resuelva y se ajuste a su situación actual.

Las empresas van a tener que ser creativas en la búsqueda de soluciones para nuestros clientes; lamentarse no es una opción. Los peruanos hemos demostrado que, cuando nos unimos, somos capaces de hacer grandes cosas. Hoy es el momento de ratificarlo.

¿Qué tan importante son las empresas con propósito en este momento?

Son claves. El propósito alínea esa fuerza que emana del corazón de la organización y que motiva y fortalece a sus miembros para enfrentar los problemas con la alegría de pertenecer a una organización que trasciende su core bussines.

Un ejemplo concreto que grafica lo anterior es nuestro propósito: “Transformar vidas, escribir juntos historias de progreso”. Hoy, le estamos diciendo a nuestros clientes que estamos trabajando muy fuerte para que cada una de esas historias de progreso que venían escribiendo no se detengan. Así de simple.

¿Qué capacidades se requieren para manejar equipos en un contexto de tan alta incertidumbre?

La serenidad es fundamental en situaciones extremas. Si hoy estás liderando una empresa, un banco o un equipo de personas, es básicamente porque has demostrado tener la capacidad, competencia y cualidades personales para hacerlo. Por ello, no debes perder la calma y debes saber guiar al equipo tomando decisiones oportunas y objetivas, nunca por desesperación, porque esta, lo único que hará es bloquear tus capacidades.

¿Qué valores son los que ayudan a sacar adelante una organización en medio de la crisis?

Todos aquellos que forman y son parte fundamental de la cultura de la empresa; y si esta tiene un propósito claro, las posibilidades de salir adelante frente a esta o cualquier crisis son enormes. En Mibanco tenemos cinco principios culturales: asesoramos, cooperamos, innomejoramos, cuidamos y jugamos limpio; todos ellos orientan la vida de nuestros colaboradores, y en esta situación extrema han sido retados desde el marco de los valores fundamentales que debe tener toda empresa y sociedad.

Desde su experiencia directiva, ¿qué consejos les daría a quienes lideran equipos, para superar esta crisis?

Que practiquen y cultiven la serenidad. Si el líder se cae, la organización también. En situaciones como estas, todas las personas que forman parte de la organización están mirando al líder, buscando las respuestas que calmen su ansiedad, les de tranquilidad y, fundamentalmente, direccionamiento.

¿Cuál será el rol de las microfinancieras cuando inicie el proceso de recuperación de la economía?

El rol y el compromiso que asumieron no es de ahora, tiene una larga data al servicio de los emprendedores. Las micro y pequeñas empresas representan el 99% de las empresas en el Perú y albergan a más del 60% de la fuerza laboral, nuestro apoyo a su proceso de recuperación va a ser fundamental y muy importante para la reactivación económica del país.

¿Qué aprendizajes recibidos en la Universidad de Piura le han servido para afrontar de manera correcta los tiempos de crisis?

Hay dos los aspectos que considero muy relevantes en la vida directiva y en los cuales la formación en la UDEP, en sus programas de pregrado y posgrado, me han ayudado muchísimo. Por un lado, el sesgo hacia la preocupación genuina por las personas, entendiéndolas como un fin en sí mismas y no como un medio para lograr que las cosas pasen; y, por otro, la excelente preparación para los momentos en los que tienes que tomar decisiones con información limitada y bajo presión, variable en la que el PAD – Escuela de Dirección es experto.