Artículo de opinión

¿Cómo prevenir las enfermedades respiratorias en los niños?

En el hogar, debemos reforzar las medidas preventivas con nuestros hijos. Aprovechemos para enseñarles el correcto lavado de manos, así como el auto cuidado y protección de su salud. El futuro está en sus manos.

La mayoría de las enfermedades respiratorias de la infancia se presentan durante los cambios de estación, especialmente en invierno, y son producidas por virus que se transmiten de persona a persona.

Las enfermedades gripales en los niños son producidas por una amplia variedad de virus que se propagan con mucha facilidad a través del contacto directo con otros niños afectados, por vía de la respiración; contacto con superficies, metálicas o mantas; bebidas compartidas; ambientes cerrados, entre otros.

Los resfríos y la gripe no se contagian por el frío o por el aire frío, por lo que no es buena idea abrigar demasiado a los niños, pues así no se evita la transmisión. Todas las personas en general, y los niños en especial, deben tener mucho cuidado cuando están en contacto con otras personas con síntomas visibles de tener un proceso viral respiratorio: tos, estornudos, mucosidad nasal y, por supuesto, fiebre.

Una forma severa de enfermedad respiratoria es la influenza o gripe. Los síntomas son más intensos que los de un resfrío común: la fiebre es más alta, mucha tos, malestar, síntomas digestivos como náuseas, inapetencia y, en algunos casos, diarreas Para evitarla, además de tener en cuenta las precauciones de contacto, debe vacunarse a todos los niños una vez al año.

El nuevo COVID-19 es también una infección viral, mucho más severa que la gripe, pero con los mismos mecanismos de contagio. Por ello, debe evitarse el contacto con personas que, a pesar de no tener síntomas, podrían ser portadores del virus. Por ejemplo, en los niños debemos evitar contactos directos con personas que tengan probabilidad de estar padeciendo un resfrío o una gripe o concurrir a cumpleaños o eventos infantiles, donde hay probabilidad de aglomeraciones.

Si un niño, que está a nuestro cargo, presenta síntomas respiratorios, no debemos enviarlo al colegio, hay que enseñarle a cubrirse la boca y la nariz cuando tosa o estornude, así como fomentar el lavado constante de manos. Si contrajese alguna enfermedad respiratoria, debemos mantenerlo en casa por un plazo mínimo de seis días, ofrecerle muchos líquidos, controlar la fiebre y no sobreabrigarle. Si presenta fiebre alta, o el proceso dura más de cinco días, es aconsejable que sea evaluado por un médico. Además, deben tenerse otros cuidados como limpiar y desinfectar las superficies de contacto más comunes en el hogar, trabajo y escuela.

En esta época, debemos reforzar las medidas preventivas con nuestros hijos en el hogar. Aprovechemos estos momentos valiosos para enseñarles el correcto lavado de manos, así como el auto cuidado y protección de su salud. Hoy, más que nunca, el futuro está en sus manos.

(Este es un artículo de opinión. Las ideas y opiniones expresadas en él son  de responsabilidad del autor).