Artículo de opinión

De la informalidad a la formalidad. Los costos que debemos asumir

Urge el apoyo al sector empresarial, facilitar el ingreso de las empresas informales a la formalización, diseñar un fondo de apoyo para ello y ofrecerles la visión de un negocio innovador.

Las medidas del gobierno frente al Covid-19 nos enfrenta con algunos problemas estructurales propios de nuestro sector empresarial. Según el Ministerio de la Producción, el 99,2% del sector son mypes; de ellas, el 88% son microempresas. La Encuesta Nacional de Hogares (Enaho, 2018) muestra que el 75% de las mypes son informales siendo en su mayoría empresas de subsistencia.

Con respecto a las mypes formales, un gran porcentaje tiene una calificación deficiente en el sistema financiero, por sus deudas vencidas; y, según la Sunat (2019) más del 60% de las empresas registradas no tienen trabajadores en planilla; además, registran deudas tributarias. Frente a esta realidad, existe alrededor del 30% del sector empresarial que está bancarizado; y, la mayoría de las empresas informales están excluidas financieramente.

Esta realidad nos lleva a replantear y fortalecer las ventajas de la formalización y manejar adecuadamente las líneas de financiamiento. A la fecha, los fondos de apoyo a la empresa (FAE-MYPE; Reactiva Perú) excluye a muchas mypes de sus financiamientos, que tienen costos bajos y periodos de gracia, porque tienen deudas tributarias e inadecuada calificación en el sistema, o son informales.

A la fecha, muchas mypes están próximas a quebrar y van a desaparecer sin haber sido reconocidas como empresas, pues no existe ningún registro de ellas.

Urge el apoyo al sector empresarial, facilitar el ingreso a la formalización de las informales, diseñar un fondo de apoyo para ello, y ofrecerles una visión de un negocio innovador. En este sentido, las políticas de apoyo del gobierno deben ser inclusivas y abarcar muchas mypes, considerando que la gran mayoría son informales, pero generan fuentes de empleo para muchos peruanos. No permitamos que se apague el espíritu emprendedor de nuestro país.

(Este es un artículo de opinión. Las ideas y opiniones expresadas en él son  de responsabilidad del autor).