Día Mundial de la Fotografía

El Dr. Garay reflexiona sobre el rol de la fotografía en medio de la pandemia

Un fotógrafo profesional debe aproximarse con respeto y responsabilidad a las personas. Además, debe desarrollar la capacidad para saber mirar lo que sucede a su alrededor, indica el docente de la Facultad de Comunicación.

Dr. Andrés Garay.

El Día Mundial de la Fotografía se celebra el 19 de agosto de cada año, gracias a la aparición pública que realizó, en 1839, el diputado francés Francois Arago al presentar el invento ante la sociedad civil como un gran aporte del gobierno francés a la humanidad.

En conmemoración a este dispositivo, que permite representar visualmente la realidad, el doctor Andrés Garay, docente de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Piura, explica el papel que juega la fotografía documental y periodística en la actualidad y la responsabilidad que implica retratar una realidad en una crisis como la originada por el COVID-19.

¿Qué resalta en las historias que los fotógrafos del mundo han contado sobre el COVID – 19 y su impacto en nuestra vida?
Resalto fundamentalmente el trabajo de fotógrafos profesionales porque han tratado el sufrimiento, la dignidad y la muerte con prudencia. Estas fotografías nos ha permitido reflexionar sobre la soledad, la importancia de la cercanía, el valor del trabajo de los que están en primera línea, así como la fragilidad del recuerdo y la memoria, a través de las imágenes de los seres queridos.

Todos estamos siendo tocados por la pandemia y el consumo de las informaciones es muy acelerado. Por eso, creo que el impacto de las imágenes será más notorio en la medida que pase el tiempo y tengamos que definir una memoria visual colectiva de la situación.

En el trabajo que hace el fotógrafo, ¿la ética es un compromiso entre el fotógrafo y la realidad que tiene frente a él?
Sí, como en toda profesión, pero creo que en este contexto el problema se presenta por los fotógrafos aficionados ya que se ha visto gente fotografiando o haciendo videos para después publicar las imágenes en las redes sociales y se debe tener en cuenta que, cuando se compra un celular con cámara no estás adquiriendo los derechos de la imagen de la persona que fotografías. Por lo tanto, no se puede tratar ligeramente la imagen de las personas ni de seres fallecidos porque atenta contra la dignidad, la identidad y el honor.

Fuente: CordonPress

Entonces, ¿el respeto o el objetivo informativo, hasta dónde llega?
Más que llegar, creo que se debe decir que el respeto empieza en el derecho de la imagen del otro, y ese es un límite que no se puede transgredir. Se debe tener el consentimiento aunque sea por audio de la persona, para que el fotógrafo pueda publicar una imagen de ella; sin embargo, en la práctica eso no siempre ocurre.

¿Qué sucede cuando no se tiene en cuenta la sensibilidad en el registro fotográfico?
Se debe hablar de responsabilidad más que de sensibilidad, y uno de los resultados de actuar sin ella es la prepotencia con la que se fotografía y el abuso de publicar fotos de personas sin mayor reparo. Asimismo, otro efecto es el morbo que se origina ya que nuestra cultura visual se nutre de la “necesidad” de querer ver qué es lo que hacen otros.

Por ejemplo, cuando se comparten o se publican imágenes de situaciones privadas como almuerzos, viajes, situaciones personales o sociales, estamos contribuyendo a consolidar esa “necesidad” de querer ser vistos y querer ver lo que hacen otros. No hay nada malo en compartir, pero los límites de uso y expresión del lenguaje fotográfico se difuminan en el espacio público.

Muchos critican las fotografías que muestran estas realidades; pero, incluso en los momentos más devastadores, ¿todavía hay belleza, todavía hay algo que contar?
La crudeza de un tema no tiene estética que la soporte, si es la crudeza lo que el fotógrafo quiere comunicar. Por eso, considero importante el estatus profesional del fotógrafo porque se puede estar frente a un tema humano sumamente crudo, pero la solución visual dependerá del nivel intelectual, cultural y la escala de valores que tenga el fotógrafo.

La oportunidad de las realidades crudas para un comunicador serio es encontrar en ellas motivos positivos como la esperanza, la solidaridad, la dignidad, la entereza, el amor; y esto lo señala un extraordinario fotógrafo de guerra como James Nachtwey.

Si el profesional llega a identificar y fotografiar aspectos positivos en situaciones críticas, entonces las imágenes logradas pueden llegar a ser importantes relatos de humanidad que tendrán un efecto enriquecedor y transformador en la sociedad.

Fuente: Julián Velasco

¿Considera que a través de este trabajo se puede crear conciencia frente a sucesos duros?
Estoy convencido de eso pues se trata de fotografiar en serio, hablando en el campo de la comunicación documental o periodística. Y hacer este trabajo en serio es entender y respetar la dignidad por sobre todas las cosas, pero no todos los que hacen fotos piensan así. Un simple “click” con el celular puede arruirnarle el honor a una persona. Por eso, es muy importante ser consciente que la cámara es un instrumento muy poderoso. Y, por último, es importante aprender a distinguir las imágenes hechas por un fotógrafo profesional de un amateur.