ARTÍCULO DE OPINIÓN

La verdad no cabe en una fotografía

Se deben evitar juicios rápidos y reacciones políticas desproporcionadas por imágenes o videos que solo muestran un fragmento limitado de la realidad y no las causas y razones de un comportamiento.

Fuente: El Confidencial

En una sociedad invadida por imágenes de todo calibre, conviene recordar un principio básico: ninguna fotografía puede reflejar la verdad en su totalidad. Ya no solo porque existen una orientación y una finalidad en la persona que usa la cámara, sino porque la realidad no puede ser reducida a un solo producto. Por esto, aunque pueda parecer que una fotografía es lo que mejor retrata un hecho objetivo, se debe precisar que, como todo lenguaje, selecciona un aspecto muy particular de la realidad, para mostrarlo aislado durante un momento, mientras deja fuera de su encuadre infinidad de información que es sumamente valiosa para entender lo que ahí se representa.

En los últimos días, de mucha tensión frente a la pandemia que enfrenta el mundo, hemos tenido algunas experiencias desafortunadas por olvidar este principio. Por poner un ejemplo, en España, el último domingo, se habilitó la posibilidad de que los niños salieran a pasear cerca de sus casas acompañados de sus padres. Como era previsible, esto sucedió, pero lo que llamó la atención fueron algunas fotografías que mostraban plazas y calles abarrotadas de gente, sin respetar la recomendada distancia física.

La dura crítica social y la respuesta política marcaron un discurso claro: los españoles de a pie son los culpables de que el virus siga en expansión; su falta de civismo y conciencia es lo que ha llevado a España a la crisis que está atravesando. Pero luego de un análisis técnico, se determinó que no se había violado el distanciamiento físico, es cierto que había gente en las calles, pero siempre respetando la distancia. Algunas de las fotografías habían distorsionado la realidad, pero en base a lo que en ellas se mostraba una gran parte de la población y varios políticos ya habían lanzado un juicio precipitado.

En el Perú, también parece importante recordar que una fotografía no es toda la verdad. Se deben evitar juicios rápidos y reacciones políticas desproporcionadas por imágenes o videos que, en primer lugar, solo muestran un fragmento muy limitado de la realidad y, en segundo lugar, no son capaces de mostrar las causas y razones de un comportamiento. La recomendación es llamar a la prudencia y evitar las generalizaciones, una fotografía no refleja el comportamiento de una región, ni menos de un país.

Este es un artículo de opinión. Las ideas y opiniones expresadas en él son de responsabilidad del autor.