Profesor Carlos Távara

“Los estudiantes del siglo XXI deben formarse para el cambio”

En el seminario “Educación camino al Bicentenario”, los participantes reflexionaron sobre la Educación en el Perú, sus cambios y procesos a lo largo de la historia republicana, así como los retos que presenta este siglo.

Ante la cercanía del Bicentenario de la Independencia del Perú, la Municipalidad de Lima realizó el I Seminario “Educación camino al Bicentenario”, un análisis que tiene como finalidad verificar y potenciar los aspectos positivos que nos unen como nación y, también, descartar o corregir aquellos excesos que en vez de construir han dificultado una real integración como una sociedad sólida y unificada.

En el evento participó Carlos Távara Ma-San, docente de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Piura. En su ponencia “Estudiantes del siglo XXI”, señaló que pensar en estudiantes de este siglo es pensar en la formación de personas para la adaptación, el cambio y la transformación con humanidad.

“Esto nos lleva a analizar y reflexionar, cómo hacer vivencialmente efectivo un adecuado desarrollo de pensamiento crítico para la toma de decisiones y el actuar responsable a nivel personal y comunitario, sustentados en el contexto, la identidad, la cultura y la búsqueda del bien común… Lo demás, ya no vendrá como añadidura”, señaló el docente de la UDEP.

Profesor Carlos Távara.

Según el docente, “los estudiantes deben desarrollar habilidades útiles como: comprender un texto, buscar información, valerse de recursos informáticos, exponer trabajos, argumentar y fundamentar opiniones. Asimismo, usar distintos lenguajes expresivos para trabajar en equipo e individualmente. Todo esto constituye un meta currículo que los docentes debemos considerar lograr, como mínimo, en nuestros estudiantes”.

Haciendo un paralelo entre el estudiante tradicional y el del siglo XXI, basado en Herbert Gerjuoy, Távara refirió que el primero se sienta y escucha como mero receptor de lo que el profesor dice; se espera lo mismo de cada uno, basado en papel y lápiz, orientado al producto, a partir de indicaciones explícitas y aprendizaje aislado, en privado. El segundo, se mueve y experimenta, inicia su propio aprendizaje, navega entre opciones, se orienta al proceso y al producto, construye significados, se enriquece con la tecnología multimedia, se explaya, su aprendizaje es compartido globalmente y colaborativo.

“El estudiante tradicional es sumiso, las respuestas son lo principal para él, se mueve en un sistema cerrado, permanece siempre igual, sabe hechos, datos, fechas, espera por los resultados; mientras que el del siglo XXI es solucionador de problemas, para él lo principal son las preguntas, y las formula ávidamente, participa en un sistema abierto, y le gusta graficar sus aprendizajes y vivencias”, agregó el docente de la UDEP.

Dijo que en el país contamos con una brújula,  en el CNEB, que indica que un egresado de Educación Básica debe reconocerse como una persona valiosa, que debe: “propiciar la vida en democracia, tener una vida activa y saludable, apreciar las manifestaciones artístico culturales, comunicarse en su lengua materna, indagar utilizando conocimientos científicos, interpretar a partir de conocimientos matemáticos, gestionar proyectos de emprendimiento económicos o sociales, aprovechar las TIC, desarrollar procesos autónomos de aprendizaje, y comprender y apreciar la dimensión espiritual y religiosa”.

Por último, señaló la necesidad de que el maestro reflexione: ¿qué debo hacer y asumir desde el rol o misión que cumplo en la sociedad, para mejorar la educación de los niños, niñas y jóvenes del Perú?