Artículo de Opinión

Niñas, ¿STEM o no STEM?

En el Perú, según cifras de la Sunedu (2016) solo el 32% de los egresados en carreras vinculadas al grupo de ciencia, tecnología e informática son mujeres.

Escrito por Valeria Quevedo y Susana Vegas.

La participación de mujeres en Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas (STEM por sus siglas en inglés) continúa siendo significativamente menor que la de los varones en la mayoría de los países, incluyendo a los países desarrollados (OECD, 2016). En los Estados Unidos, por ejemplo, menos del 20% de los ingenieros son mujeres. En el Perú, según cifras de la Sunedu (2016) solo el 32% de los egresados en carreras vinculadas al grupo de ciencia, tecnología e informática son mujeres. Se sabe además que solo el 34% del total de investigadores registrados en el DINA son mujeres.

Esta disparidad no solo afecta a las mujeres, sino a la sociedad en general. Primero, incrementa la brecha de ingresos entre varones y mujeres (Beede et al, 2011; Ortiz-Ospina and Roser, 2018), asimismo se traduce en poca participación femenina en posiciones de liderazgo (AAUW, 2016). En segundo lugar, tiene consecuencias negativas en el progreso de la ciencia, tecnología y crecimiento económico debido a la pérdida de talentos (Hsieh et al., 2019).

Un gran número de estudios han mostrado que los equipos de proyectos interdisciplinarios y diversos, que involucran varones y mujeres, son más exitosos y con mayor número de ideas innovadoras, puesto que cada uno, desde su naturaleza femenina o masculina, brindan diferentes visiones que enriquecen la resolución de problemas.

Son varios los factores que se han identificado como causas de esta poca participación de mujeres en carreras relacionadas con STEM, uno de los más fuertes es la influencia de estereotipos relacionados con la poca habilidad de las mujeres para las matemáticas, que induce a las niñas a ver las asignaturas de Matemáticas y Ciencias como difíciles. Al finalizar su vida escolar, simplemente no tienen entre sus opciones el estudiar una carrera STEM.

Hemos sido parte del equipo de investigación conformado por seis profesionales de la Universidad de Piura, de Virginia Tech y del Banco Mundial, cuyo objetivo es analizar si algunas señales de aptitud académica (por ejemplo, el puntaje obtenido en Matemática y Ciencias en el examen de aptitud) pueden cambiar la decisión de una postulante y matricularse en una carrera STEM.

Para ello se aplicó un diseño de regresión discontinua a data de aptitud académica de aproximadamente 30 000 estudiantes peruanos que rindieron exámenes de aptitud escolar para diversas carreras STEM y no STEM entre los años de 2008 y 2017. Para mayor detalle sobre la metodología y resultados se puede consultar el artículo de investigación que se puede encontrar en este link: http://www.limase.pe/descargas/workingpaper/Working%20paper%20008.pdf.

Se encontró que aquellas postulantes que habían rendido examen de aptitud para una carrera no STEM, al saber que obtuvieron puntajes altos en el área de Matemática y Ciencia aumentaron su probabilidad -entre 10 a 12 puntos porcentuales- de matricularse en carreras STEM. Este comportamiento, sin embargo, no se observó en los varones. El estudio también determinó que aquellas postulantes con preferencias en carreras STEM, al obtener altos puntajes en áreas tradicionalmente llamadas de letras, estuvieron menos dispuestas al cambio de carrera.

Esto resalta la importancia de la validación externa relacionada con la aptitud en áreas de Matemática y Ciencias, que puede ayudar a determinar la participación en carreras de STEM, especialmente en contextos donde no se incentiva la participación femenina en ellas y tiene implicancias importantes en políticas de promoción.

Es importante que los padres, educadores y las instituciones gubernamentales alienten a las niñas a incrementar sus aprendizajes en dichas áreas, y que les hagan saber que sí es posible para una mujer estudiar una carrera STEM y que su aporte es necesario. No podemos seguir perdiendo talentos ni aumentando la brecha existente.

En nuestro país, aún hay un déficit de profesionales de carreras STEM que necesitamos cubrir y que juegan un rol clave en el progreso de cualquier nación. No se trata tampoco de llevarlo todo al extremo y buscar que todos los niños sigan una carrera STEM. Lo importante es no crearles barreras para su desarrollo. Cada niño tiene distintas habilidades; la tarea de todos es descubrirlas y apoyarlos a llevarlas a su máximo desarrollo y que las tengan en cuenta al momento de elegir un oficio o profesión. Unida a una formación en valores, tendremos la fuerza laboral que necesita el Perú para un desarrollo sostenible.

Este es un artículo de opinión. Las ideas y opiniones expresadas aquí son de responsabilidad del autor.