Facultad de Medicina Humana

“Nuestro agradecimiento y reconocimiento al cadáver por permitirnos aprender de él”

Autoridades académicas, profesores y alumnos rinden homenaje a los difuntos en emotiva ceremonia virtual.

La cátedra de Anatomía Humana, representada por el médico Jorge Moscol Gonzales, profesor y jefe, inició este acto enfatizando el valor trascendental que tiene el cadáver como medio de enseñanza en una materia tan importante como la Medicina Humana.

A continuación, la doctora Daniela Ramos Serrano, coordinadora del mismo curso, resaltó la importancia de reconocer en el cadáver su misión de servir, con nosotros y para nosotros, como instrumento de aprendizaje mucho más que simples cuerpos sin nombre. “A lo largo de su formación ustedes aprenderán a caminar sobre la delgada línea que hay entre la vida y la muerte y constantemente estarán luchando de manera incansable para que sus pacientes no la crucen. Es aquí donde toca estar preparados tanto ética como profesionalmente”, afirmó. También señaló que la misión de los profesores es proporcionar las herramientas y medios disponibles para que los alumnos completen su formación.

“En cada momento de estos años de su formación, en los distintos lugares en donde ustedes estén siempre deben aprender de todos. En cada situación siempre habrá algo que les estará enseñando algo nuevo. Y precisamente, hay personas que ni siquiera están con nosotros en esta esfera pero que nos han dejado sus cuerpos para que nosotros podamos enseñarles todo lo que esté dentro de nuestras posibilidades. Posiblemente la mayor enseñanza que ellos nos puedan proveer y que incluso está por encima del conocimiento anatómico neto, es que recordemos siempre que ellos estuvieron vivos como nosotros, fueron como nosotros: personas, y jamás perderán su dignidad y su esencia humana”, remarcó la docente.

La doctora Ramos añadió: “Las personas nunca deben perder su condición humana. El cadáver es un ser humano sin vida, pero sigue siendo un ser humano. Por tanto, debemos seguir respetándolos y cuidándolos para que sus muertes no hayan sido en vano.”

Luego, a pedido del doctor Moscol, la doctora Ramos compartió unos oportunos versos:
EL CADÁVER DE LA MESA 3
(Fragmento)
Y aquí estoy,
observando mi cuerpo inerte
agobiado por la fría loza y el formol.
Observando cómo de mi
Estudian cosas que yo mismo ignoraba tener dentro.
Cuando vivo, no le importé a nadie;
ahora muerto nadie sabe quién soy.
Solo me dicen: El de la mesa 3.
Yo fui un alma sin suerte y ahora soy un cuerpo sin vida
que se entrega a cualquier jovencito con su mandil, su Netter y un bisturí.
Sin perder la dulce esperanza que alguien se acuerde de mí.

Por su parte, el doctor Moscol comentó que, en el ambiente anatómico, existen unos versos que buscan la misma finalidad del poema anterior: una oración al cadáver desconocido, perteneciente a Karl Rokitansky, médico, patólogo, humanista filósofo y político liberal austríaco.

Oración al cadáver desconocido
“Al cortar con la rígida hoja de tu bisturí sobre el cadáver desconocido, recuérdate que este cuerpo nacido del amor de dos almas; ha crecido mecido por la fe y esperanza de aquella que en su seno lo agasajó, sonrió y soñó los mismos sueños de niños y de los jóvenes; por cierto, amó y fue amado; descansó y vio mañanas felices, y sintió nostalgias por los que se fueron.

Ahora mientras esta en la fría plancha negra, sin que por él se hubiera derramado al menos una lágrima, sin que tuviera un solo rezo.

Su nombre, solamente Dios sabe, pero el destino inexorable le dio el poder y la grandeza de servir a la humanidad, humanidad que por él pasó indiferente”.

Karl Rokitansky (1876) Al cadáver, respeto y agradecimiento

“Esos versos –recalca el doctor Moscol– muestran todo lo que el estudiante de Medicina obtiene del cadáver y comparte con el cadáver. Una persona a la cual no conocemos y ya nosotros aprendemos de él, nosotros lo usamos para enseñar. Los alumnos aprenden de él para curar, para salvar vidas, para prolongar vidas. Eso ya lo decía Unanue en su tiempo y este reconocimiento quiero que nosotros, al menos en nuestra cátedra, lo tengamos siempre presente”.

Posteriormente el médico César Gutiérrez, director del Departamento de Ciencias de la Medicina agradeció a la doctora Ramos por sus palabras. “Recordar y tener presente la importancia de poder ser conscientes de que nosotros estamos trabajando, en el caso de la anatomía, con un cuerpo que en sus días fue el depositario del alma de una persona que en ese momento ya se encuentra, como usted dijo en otro plano, pero su cuerpo, la materia en la cual se incorporó nos ayuda a lo que es la enseñanza de una materia tan fundamental en la medicina como es la Anatomía”.

“El reconocimiento al doctor Moscol por esta filosofía en la enseñanza de la anatomía en la cual recordamos siempre la dignidad de la persona y es algo que nuestros alumnos siempre deben de tener presente en todo momento, tanto en su vida académica, en su vida personal luego en su vida profesional.”

Finalmente, el doctor Edgar Tejada, decano de la Facultad de Medicina Humana, dio un mensaje a los alumnos de la Cátedra de Anatomía en donde los exhortó a nunca olvidar que lo más importante que se les enseña en la Cátedra de Bioética y que todo médico debe tener muy presente siempre es la dignidad humana. “La dignidad humana es la respetabilidad que todos tenemos. Todos los seres humanos somos respetables. No por lo que somos, no por lo que tenemos, no por los puestos, no porque soy ministro, etc., es porque somos seres humanos, esencialmente por eso. Somos seres racionales con inteligencia y voluntad y tenemos dignidad. Qué significa dignidad, que tenemos respetabilidad. Nosotros tenemos respetabilidad y respetamos a todos los demás. Ahora ustedes van a empezar a trabajar con seres humanos cuya vida se fue pero que cuyo cuerpo todavía tiene dignidad. Ahora merecen no solo nuestro respeto sino también nuestro agradecimiento porque están brindándose para que ustedes alumnos aprendan y para que nosotros les enseñemos.”

Para concluir la ceremonia, el doctor Jorge Moscol mencionó que, como parte de su enfoque humanista, la UDEP no forma simplemente médicos, forma médicos con valores y los valores se comienzan a aprender desde nuestro comportamiento con el cadáver. “Esto lo tenemos muy presente en nuestra cátedra de Anatomía y eso tratamos de transmitirles a nuestros alumnos. Ha sido difícil en este momento ya que no compartimos directamente con nuestros alumnos como se suele hacer en la mesa de trabajo, en la mesa de disección, pero a través del internet lo estamos haciendo y debemos mantener los mismos lineamientos de respeto.”