Artículo de opinión

Perspectivas de la economía peruana 2020

El mediocre resultado del 2019 se ha explicado por el negativo impacto de la crisis global, la desaceleración del sector primario (pesca y minería principalmente) y caída en la inversión privada (sobre todo en minería).

La economía peruana tuvo un decepcionante desempeño el 2019 (creció 2,2% cuando la proyección inicial era más de 4 %). Si bien estuvo entre las economías que más crecieron en América Latina, la cifra estuvo muy lejos del 7% anual que necesitamos para proveer de trabajo a las nuevas generaciones de peruanos.

Los motivos del mediocre resultado del 2019 se han explicado por el negativo impacto de la crisis global, la desaceleración del sector primario (pesca y minería principalmente) y caída en la inversión privada (sobre todo en minería). Añadiría, aunque con menor impacto, la crisis política en el país que llevó al cierre del Congreso.

En todo caso, los fundamentos macroeconómicos siguen estables por el buen manejo que realiza el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) y –en menor medida– el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF). Incluso, uno de los temas preocupantes en los últimos años: el déficit fiscal, terminó en 1,9%, cuando se había previsto que sea 2,9%. Esta mejora se debió, principalmente, al incremento de los ingresos corrientes (0,5 puntos porcentuales del producto) y a menores gastos no financieros (0,1 % del producto), como indicó el BCRP.

Para el 2020, la ministra de Economía y Finanzas, María Antonieta Alva, ha declarado que la economía peruana crecerá 4%, respecto al año anterior. Este crecimiento podría sustentarse en los siguientes motores: mejora de la actividad económica en el sector primario (sobre todo pesca y minería con un crecimiento productivo en Las Bambas, Cerro Verde y Toquepala. Tía María, al parecer, sería nuevamente postergado); aumento de la inversión privada, sobre todo en construcción; e incremento del sector externo, especialmente en exportaciones mineras y agroindustriales.

En adición, se espera que el gasto público mejore en gestión y ejecución (algo difícil si se sigue postergado una urgente reforma del Estado), para pasar de 720 millones de soles del 2019 a 1000 millones el 2020.

No podemos dejar de mencionar –brevemente– las perspectivas de crecimiento de la economía del departamento de Piura que, en los últimos años ha recuperado su mejor nivel de exportaciones (cercano a los 3000 millones de dólares), principalmente por el aumento en las exportaciones agroindustriales.

Persisten, en el Perú y en Piura, problemas como la ineficiencia del Estado para mejorar el gasto público: cierta inestabilidad política que puede retraer la inversión privada, la informalidad en las actividades económicas y en el empleo, y la ausencia de temas importantes en la agenda nacional como la reforma tributaria, la descentralización política y económica, mejores políticas de innovación, investigación y emprendimiento, y la puesta en marcha –de manera efectiva– del Plan Nacional de Competitividad.