ARTÍCULO DE OPINIÓN

Querer volver al pasado

La decisión de retroceder lo avanzado a través de decisiones políticas, tomadas antes de la pandemia, nos dejan más que preocupados por el futuro.

Fuente: Diario El Peruano

A través de una visión retrospectiva, las acciones emprendidas en los últimos dos años sugieren dramáticas consecuencias para el país.

El mérito democrático de cuatro gobiernos constitucionales consecutivos tuvo como respuesta un referéndum que, entre otras decisiones, ahora impide la reelección inmediata de congresistas en una sociedad donde el político profesional es un bien escaso; por otra parte, la propuesta integral para una reforma política, todavía en espera, pone su énfasis en la vida partidaria donde no hay renovación de líderes políticos a la vista, ni militantes para formarse en ideas para difundir en la comunidad política (vida, dignidad, libertad, igualdad, propiedad, solidaridad). Si a ello sumamos las selectivas medidas privativas de la libertad a políticos y la decisión final para disolver el Congreso, los resultados de tanto afán de cambio terminaron siendo contraproducentes a lo avanzado en los últimos 30 años.

Otro mérito palpable en las últimas décadas fue el crecimiento económico auspiciado por las reformas constitucionales que permitieron la creación de la nueva clase media que, a pesar de la todavía elevada informalidad que reclama las llamadas reformas de segundo piso, viene siendo descuidada por unas medidas que producirán graves consecuencias para el futuro. Ambas acciones descritas, nos dejan la impresión de un voluntario deseo ideológico para volver al país de fines del siglo pasado cuando termine la pandemia.

Durante el paso del tiempo se pudo y debió hacer más, qué duda cabe, pero la decisión de retroceder lo avanzado a través de decisiones políticas, tomadas antes de la pandemia, nos dejan más que preocupados por el futuro; nuevamente será el esfuerzo e iniciativa de la gente, especialmente del sector informal, la que sacará adelante a los suyos individualmente, sin partidos que los representen, sin políticos que los lideren y sin Estado que los proteja.

Este es un artículo de opinión. Las ideas y opiniones expresadas en él son de responsabilidad del autor.