LA ECONOMÍA Y LA SALUD ENFRENTADAS

Un martillazo a los precios de los medicamentos

Con el objetivo de proteger la salud de la población ante el COVID-19, diversas instituciones, funcionarios y expertos destacan la urgencia de regular los precios de los medicamentos en el Perú.

Durante las últimas dos semanas, familiares de los ciudadanos afectados por el COVID-19 vienen reclamando el alza exponencial de los precios de los medicamentos. “Me vendieron la caja de 10 pastillas de azitromicina a 100 soles, cuando en realidad el costo es de 20, no me parece justo y menos en este momento”, dijo Franklin Alzamora Cárdenas (53), quien perdió a su padre de 88 años, víctima del coronavirus.

Los ciudadanos piden evitar la especulación y exigen un adecuado control a las autoridades, no solo para los medicamentos contra el COVID-19 sino también, esta semana con mayor urgencia, sobre los precios del oxígeno y los balones para este. Pero, ¿es posible regular el mercado de las medicinas en el Perú?

El 15 de mayo, la bancada del Frente Amplio presentó al Congreso el Proyecto de Ley 5211 – 2020 CR, el cual busca establecer la regulación de los precios de los medicamentos y productos necesarios para la protección de la salud en estado de emergencia sanitaria. Al respecto, el legislador Absalón Montoya solicitó a la Comisión de Salud priorizar la iniciativa parlamentaria. El incremento del precio de las medicinas afecta la salud y la economía de los peruanos, expresó.

El experto en regulación Pierino Stucchi señala en sus redes sociales: El aumento de precio de los medicamentos no se debe a “prácticas abusivas sobre el consumidor” y no es necesaria una regulación al respecto. Sin embargo, el especialista en derecho administrativo y docente de la Facultad de Derecho de la Universidad de Piura, Guillermo Chang, indica lo contrario: “La libertad de empresa no puede ir en contra de la salud. Por ello, el Estado debe buscar el mecanismo idóneo para regular que todos los aspectos de la libertad de empresa alcancen el fin de protección de la salud”.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), durante mayo, nueve de las 26 ciudades donde se calcula el índice de precios al consumidor presentaron incrementos. Los mayores precios se observaron en los grandes grupos de consumo: Cuidado y Conservación de la Salud (0,50%), Transportes y Comunicaciones (0,23%), Alimentos y Bebidas (0,06%) y Muebles y Enseres (0,04%). El primer grupo involucra a los medicamentos y registra el mayor aumento.

Las farmacias y boticas, que son el último eslabón, no fijan el precio, hay que tener en cuenta la cadena de suministros. Quien fija los precios es la industria farmacéutica. En estos momentos, existe una sobredemanda de medicamentos genéricos y la oferta es limitada. Lo que tenemos que hacer es regular el mercado con políticas públicas para poder equilibrar esta situación”, manifestó Dante Carlos Villaroel, presidente de la Asociación Nacional de Boticas y Farmacias Independientes del Perú. No obstante, para Crisólogo Cáceres, presidente de la Asociación Peruana de Consumidores y Usuarios, existe una clara conducta, deliberada o dolosa, que perjudica la salud de los consumidores.

Cabe recordar que, en un esfuerzo por evitar el acaparamiento de fármacos y la especulación de precios, el presidente Martín Vizcarra anunció que el Ejecutivo incluirá, al listado de medicinas genéricas aprobada el 2019, los medicamentos genéricos usados en el tratamiento del COVID-19, y dispuso que todas las farmacias y boticas deben venderlos obligatoriamente al público.

“Para los científicos, el coronavirus, es una enfermedad nueva, no existe nada escrito, pero se ha ido encontrando que algunos medicamentos mejoran la situación de los pacientes. Sin embargo, inmediatamente comienzan a acaparar, especular y a subir de precio de dichas medicinas”, lamentó el mandatario.

¿Regulación Vs. Libertad de empresa
“En situaciones extraordinarias, como la que vivimos, se tiene que utilizar una combinación de técnicas para mantener el equilibrio y eso no va contra la libertad de empresa y tampoco afecta las posibilidades de la iniciativa privada”, señala el doctor Orlando Vignolo, experto en Derecho Administrativo y docente de la UDEP.

Explica que es importante tener en cuenta la oferta pública interna. “Los hospitales tienen sus propios mecanismos de dispensación de medicamentos. EsSalud tiene su propio esquema de farmacias y puede servir como soporte. Incluso, hay algunos elementos de seguridad de la asistencia sanitaria municipal, como el Sisol. Los precios se controlan, pero a través del correcto ejercicio de las potestades”, indica el jurista.

Para poder referirnos de manera más sólida a la posibilidad de regular los precios de las medicinas, el magíster Chang habló sobre la necesidad de buscar un título de intervención. “La salud está regulada en la Constitución; sin embargo, no se habla de los medicamentos. La Ley General de Salud establece que la medicina es un derecho y un servicio de salud; por lo tanto, se trata de un servicio público. Si tenemos un título de intervención, sí se pueden regular los precios”, refiere el docente de la UDEP.

Sobre el mercado de las medicinas
De acuerdo con el medio especializado Salud con Lupa, el grupo Intercorp tendría el 83% del mercado de farmacias y boticas del país. Para Chang, se trata del libre mercado. “Se van comprando y creando empresas, no hay restricciones a ello. El monopolio no es malo ni ilegal, el problema es el abuso del poder monopolístico”, expresó.

El artículo 59 de la Constitución señala lo siguiente: “El Estado estimula la creación de riqueza y garantiza la libertad de trabajo y la libertad de empresa, comercio e industria. El ejercicio de estas libertades no debe ser lesivo a la moral, ni a la salud, ni a la seguridad públicas. El Estado brinda oportunidades de superación a los sectores que sufren cualquier desigualdad; en tal sentido, promueve las pequeñas empresas en todas sus modalidades”.

En tanto, Vignolo sostiene que la iniciativa privada tiene la mayor cadena logística para el transporte de las mercancías. Además, tiene las posibilidades del almacenaje con buenas prácticas, que es un elemento importante para poder expender las medicinas con niveles adecuados de salubridad y de eficiencia, de cara al interés público y sanitario. “En situaciones como la que vivimos se necesitan plantear salidas para poder afrontar la crisis. El Gobierno debe plantear algún tipo de solución para poder modificar estas cuestiones”.

No obstante, Indecopi indica que ninguna institución “puede intervenir en la fijación de precios en el mercado, ni siquiera en esta situación de pandemia, ya que vivimos en una economía de libre mercado”. Por su parte, la Defensoría del Pueblo, así como otras instituciones, funcionarios y miembros de la sociedad civil, han solicitado al Ejecutivo y al Legislativo que implementen medidas para intervenir el mercado de las medicinas.

Habría que considerar al servicio de aprovisionamiento de medicinas un servicio esencial, de doble iniciativa. La categorización como servicio público puede llevar a una confusión de monopolio público de las medicinas y su venta. Es fundamental, buscar elementos de proporcionalidad entre lo que ocurre en la realidad y la respuesta que se tiene que dar frente al principio de responsabilidad pública”, enfatiza Vignolo.

Para Franklin Alzamora habría sido oportuno contar con precios accesibles a las medicinas para atender el caso de coronavirus de su anciano padre, quien falleció el 24 de mayo. “Soy de Sullana y tuve que buscar la medicina en Piura y Chiclayo, donde fuera, estaban a precios que no corresponden con lo normal, es un abuso”, dijo.