ARTÍCULO DE OPINIÓN

¿Vamos frenando el COVID-19?

Con la reapertura parcial de la economía, la cuarentena se rompió parcialmente y muchos peruanos iniciaron sus actividades.

Resulta interesante analizar cómo han evolucionado las cifras de la COVID-19, después de la cuarentena obligatoria decretada por el Gobierno; es decir, desde el 1 de julio, aunque es importante decir que ya desde junio, con la reapertura parcial de la economía, la cuarentena se rompió parcialmente y muchos peruanos iniciaron sus actividades.

La cifra oficial de fallecidos por el nuevo coronavirus aumentó progresivamente por etapas muy marcadas. Durante junio, se pasó de un promedio de 157 fallecidos por día a un promedio de 188, con un pico (o meseta) entre el 11 y el 20 de junio. Luego, se dio inicio a un descenso hasta fin de mes; sin embargo, los 15 primeros días de julio se estabilizó esta cifra, alrededor de 183 fallecidos por día, para luego iniciar un leve ascenso hasta 195 a finales de julio. En resumen, se ve un ligero aumento en la cifra de fallecidos por día.

Respecto al número de contagios, cifra que tanto preocupa a muchos periodistas que no tienen en cuenta la cantidad de pruebas que se hacen, la situación no es realmente preocupante. Lo ideal era que el porcentaje de positivos siga descendiendo, pero los primeros 12 días de julio se mantuvo estable, alrededor del 16,7%, para luego a ascender y volver a estabilizarse alrededor del 19,2% hasta el 26 de julio. Luego se ha iniciado un estrepitoso ascenso, estabilizándose nuevamente, pero por encima del 25%.

Este incremento, que podría parecer preocupante, se debe exclusivamente a un aumento de positivos en las pruebas rápidas, que como ya se sabe, se hacen en grandes cantidades en incursiones a zonas convulsionadas, con el propósito de confirmar zonas con alta carga viral.

Efectivamente, si se toman en cuenta solo las pruebas moleculares, que se aplican siempre con el mismo criterio a quienes se presentan a los hospitales con síntomas claros, el porcentaje de positivos se mantuvo más o menos constante, alrededor de 31,9%, hasta el 19 de julio, para luego iniciar un descenso hasta bajar de 20% el 31 de julio.

En conclusión, se puede afirmar que desde el 1 de julio se frenó el descenso de contagios, como consecuencia del final de la cuarentena, a pesar de que se puso orden en los mercados, bancos, centros comerciales y el transporte público. Esto se podría atribuir en gran medida a la saturación de prácticamente todos los hospitales en el país, y al reinicio de actividades y reuniones de familiares y amigos. Es importante tener en cuenta esta evolución de las cifras para las decisiones de nuestras autoridades y los ciudadanos.

Este es un artículo de opinión. Las ideas y opiniones expresadas aquí son de responsabilidad del autor.