Artículo de opinión

Instrumentos de la Medicina Familiar

La familia, como sistema, juega un papel importante no sólo en el proceso generador de alteración de la salud sino en su proceso de recuperación y rehabilitación.

Siempre me pregunté cuáles serían los instrumentos más adecuados para la práctica diaria del ‘médico de familia’, teniendo en cuenta también que las personas acuden a los servicios de salud no sólo por problemas de salud física, sino también necesitados de consejería familiar. La familia, como sistema, juega un papel importante no sólo en el proceso generador de alteración de la salud sino en su proceso de recuperación y rehabilitación.

Esto depende de si la familia es disfuncional o, por el contrario, es funcional y cuenta con unos recursos adecuados de soporte social, teniendo en cuenta que, según las teorías de los sistemas, el paciente pertenece a una familia que tiene las propiedades de todo sistema abierto y que su enfermedad o síntoma sirve para algo en la organización de la familia, la cual siempre buscará como todo sistema un equilibrio. Por ejemplo, basta mencionar los cuidados que un paciente, con una enfermedad crónica o que produce discapacidad, recibirá de su entorno inmediato, que permitirán que se recupere o, al menos, que tenga una mejor calidad de vida en adelante.

Debemos tener en cuenta que los instrumentos de la Medicina Familiar son:

  • Herramientas para operativizar el cuidado integral de las familias, entre las que tenemos:  el Apgar familiar, familiograma, test de Holmes, ecomapa, etc.
  • Buscan poner en términos ordinales semicuantitativos fenómenos que son fundamentalmente cualitativos.

Sin embargo, con cierta frecuencia frente a estos instrumentos nos encontramos con problemas de validez y confiabilidad, pues los fenómenos relacionados con la salud de las personas y de las familias son cambiantes y la aplicación de estos resulta difícil de estandarizar. Asimismo, hasta el momento, estos instrumentos, se han empleado más para la investigación que para la práctica clínica, evaluando precisamente dimensiones de la familia para precisar puntos que requieren orientación.

Con la ayuda de estos instrumentos podemos identificar con claridad problemas de salud física y también familiares, de ese modo el ‘médico de familia’ podrá establecer objetivos y metas a lo largo del tratamiento. Así, no sólo tomará en cuenta los aspectos que obtuvo de la anamnesis sino también los obtenidos de la observación y, si fuera posible, de la visita al hogar, dado que estos son, con frecuencia, aspectos más problemáticos que la situación secundaria que los familiares reportan en el consultorio.

En los próximos artículos comentaremos algunos de los instrumentos de Medicina Familiar, empezando por uno de los más conocidos: el Apgar familiar.

Este es un artículo de opinión. Las ideas y opiniones expresadas aquí son de responsabilidad del autor.